Tras conocerse las notas de la EBAU, miles de estudiantes y familias se enfrentan a la misma pregunta: qué carrera tiene más futuro. La OCDE, sin embargo, advierte de que esa es la pregunta equivocada.
El enfoque «Skills First», defendido por la organización en sus últimos informes, desplaza el foco desde la titulación hacia las competencias que una persona puede desarrollar y mantener a lo largo de toda su vida laboral. Según la OCDE, en 2022 el 37 % de las 20 competencias más demandadas para un empleo medio en Estados Unidos habían cambiado respecto a solo cinco años antes, y una de cada cinco habilidades era completamente nueva (OCDE Skills First 2025).
Esas cifras resquebrajan la lógica que ha guiado durante décadas las elecciones académicas: escoger la carrera con mejores perspectivas de empleo ya no garantiza una trayectoria profesional estable. En un mercado donde casi la mitad de las ocupaciones actuales se transformará profundamente en menos de una década, la clave no es tanto qué se estudia sino cómo se estudia.
El enfoque Skills First y por qué la carrera segura ya no existe
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos recuerda que el título universitario se ha convertido en una commodity. Hoy, alrededor del 40 % de los adultos de los países de la OCDE cuenta con estudios superiores, un porcentaje que hace una generación era mucho menor. Ese aumento de la oferta de titulados resta poder diferencial al diploma y obliga a buscar otros activos profesionales.
Al mismo tiempo, la confianza en la educación superior se ha erosionado: según Gallup, en 2024 solo un 36 % de los ciudadanos estadounidenses afirmaba tener una alta confianza en la enseñanza universitaria, frente al 57 % de 2015. La pregunta que se hacen muchos estudiantes, por tanto, ya no es solo «¿qué estudiar?» sino «¿merecerá la pena?».
El modelo Skills First propone sustituir el interrogante tradicional por otro: «¿qué capacidades transferibles me ofrece esta formación?». La OCDE subraya que las competencias que resisten el paso del tiempo son aquellas que facilitan el aprendizaje continuo, la toma de decisiones en entornos inciertos, la creatividad y la construcción de redes profesionales.
El 37 % de las 20 competencias más demandadas en Estados Unidos cambió en solo cinco años, y una de cada cinco era completamente nueva, según la OCDE.
Qué cambia para los estudiantes y las familias tras la EBAU
Para los más de 300.000 alumnos que cada año se presentan a la selectividad en España, este cambio de perspectiva tiene implicaciones muy concretas. Elegir un grado universitario o un ciclo de Formación Profesional deja de ser una apuesta a una sola ocupación y se convierte en una decisión sobre qué building blocks —autoconocimiento, pensamiento crítico, capacidad de aprender rápido— se incorporan al perfil profesional.
La presión familiar por optar por carreras con «salidas» choca con un dato incómodo: ninguna decisión tomada a los dieciocho años puede blindar una carrera de cincuenta años. La OCDE constata que en 2022 las ofertas de empleo que eliminaron el requisito de titulación universitaria se multiplicaron por cinco respecto a 2014. Lo que las empresas demandan son habilidades, no diplomas.
Por eso, la pregunta que aparece en muchas mesas familiares este verano no debería ser «¿cuál es la carrera con más futuro?» sino «¿en qué entorno voy a aprender a aprender?». La diferencia es sutil, pero marca el rumbo de toda una vida laboral.
El marco educativo
La EBAU se rige en España por el Real Decreto 310/2016, que fija los criterios comunes de acceso a la universidad bajo la supervisión del Ministerio de Educación y las comunidades autónomas. La elección de estudios, sin embargo, no está regulada por una norma única: la orientación académica depende del trabajo conjunto de los centros educativos, las consejerías autonómicas y la administración general del Estado.
La OCDE, como organismo internacional, no tiene competencias directas sobre el sistema español, pero sus recomendaciones influyen en el diseño de políticas públicas. De hecho, el informe Skills First 2025 ya está siendo analizado por la Conferencia Sectorial de Educación y por las universidades, que ven en el enfoque por competencias una vía para actualizar sus planes de estudio. Mientras, el debate político sigue centrado en la financiación y la gobernanza universitaria, dejando en un segundo plano la pregunta que la OCDE considera urgente: ¿cómo preparamos a los jóvenes para un mercado laboral que hoy no conocemos?
Claves de la Noticia
- Qué importa: La OCDE recomienda abandonar la idea de elegir carrera solo por sus salidas y centrarse en desarrollar competencias transferibles como el aprendizaje rápido, la creatividad o la construcción de redes.
- Por qué importa: El mercado laboral muta a una velocidad sin precedentes: en 2022 el 37 % de las habilidades más demandadas en Estados Unidos eran distintas a las de cinco años antes, y una de cada cinco era completamente nueva.
- A quién le importa: A los más de 300.000 estudiantes que cada año se presentan a la EBAU en España y a sus familias, que deben decidir un itinerario formativo para toda la vida en un contexto de incertidumbre.

