La duración media de las bajas laborales en Ourense supera los 77 días y el coste alcanza los 21 millones

La provincia registra una media de 77,7 días por proceso finalizado en 2026, un 74% más que la media española, con un coste superior a 21 millones en cuatro meses mientras la Xunta prepara un plan contra el absentismo.

Ourense se ha consolidado como la provincia gallega con las bajas laborales más prolongadas. La duración media de los procesos finalizados en el primer cuatrimestre de 2026 alcanza los 77,7 días, un 74 % por encima de la media nacional y casi diez días más que en el conjunto de 2025. El coste de estas ausencias supera ya los 21 millones de euros, según los últimos datos oficiales de las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social.

El dato no dibuja una explosión de nuevas bajas: entre enero y abril se registraron 12.102 procesos, un ritmo casi idéntico al del año pasado. Lo que dispara la factura es el tiempo que cada trabajador permanece de baja, una inercia que coloca a Ourense como la sexta provincia con los procesos más largos de toda España, solo por detrás de Lugo, León, Pontevedra, Cáceres y Badajoz. Mientras la media nacional se sitúa en 44,54 días, en la provincia ourensana cada episodio se estira hasta los 77,68 días, una brecha que no deja de ensancharse.

El desglose económico confirma la magnitud del problema. Solo de enero a abril, las prestaciones por incapacidad temporal abonadas en Ourense sumaron 21.423.157,77 euros, con un coste medio de 40,80 euros por jornada perdida. El ritmo de gasto avanza a más de 5,3 millones de euros al mes, lo que convierte el absentismo por motivos de salud en uno de los principales lastres para la competitividad del tejido productivo local.

Publicidad

Las causas: estabilidad de los contagios, estancamiento en las altas

Los datos desmontan la idea de un repunte repentino de enfermedades. Con 112.542 trabajadores protegidos, la provincia mantiene una prevalencia de 65,89 bajas por cada mil empleados, la décima más alta de España. En cualquier momento, casi 66 de cada mil trabajadores coinciden de baja, un volumen de puestos vacíos que las empresas asumen de forma crónica. Al cierre de abril, Ourense acumulaba 7.448 bajas activas, una cifra muy similar a las 7.742 con que terminó 2025.

La estadística revela que la frecuencia de los procesos apenas ha variado, pero su resolución se eterniza. La media de 77,7 días por alta supone un incremento de casi diez jornadas respecto a los 68,35 días de todo 2025. Este alargamiento convierte cada baja en un agujero económico más profundo, tanto para las arcas públicas como para las pymes que deben reorganizar turnos o contratar sustitutos.

La provincia ourensana gasta ya más de 5,3 millones de euros al mes en bajas que duran un 74 % más que la media española.

No hay un único factor que explique por qué Ourense lidera esta clasificación. Los expertos apuntan a la estructura demográfica —una población activa más envejecida y con mayor prevalencia de patologías crónicas—, a la saturación de la atención primaria y a la demora en las pruebas diagnósticas. La combinación de estos elementos alarga los plazos de recuperación y, con ellos, la factura económica.

La factura de 21 millones y el plan de la Xunta

El coste de 21,4 millones en cuatro meses es un aviso para la administración autonómica. La Xunta de Galicia (el gobierno autonómico) prevé aprobar este mismo mes de julio el borrador definitivo de su plan integral para reducir las bajas laborales “evitables”. La Consellería de Emprego ha concluido la ronda de reuniones técnicas en el marco del diálogo social, con el respaldo de la Confederación de Empresarios de Galicia y del sindicato UGT, y la oposición frontal de la CIG y de Comisións Obreiras.

El Gobierno gallego defiende la urgencia de las medidas porque, según sus propios informes, el absentismo resta competitividad y lastra la economía. La Xunta pone el foco en las bajas superiores a un año, una de las causas por las que Galicia encabeza las estadísticas de jornadas laborales perdidas. Para el ejecutivo autonómico, la coordinación con la Seguridad Social se ha vuelto imprescindible.

El Laboratorio Gallego

Lo que ocurre en Ourense no es un fenómeno aislado, sino la expresión más aguda de un mal que inquieta a todo el sistema. Galicia arrastra desde hace años los peores indicadores de absentismo del país, y la Xunta ha decidido actuar con medidas propias mientras el debate sobre la incapacidad temporal escala en Madrid. El plan contra las bajas “evitables” que impulsa Alfonso Rueda —presidente de la Xunta y líder del PPdeG (el Partido Popular de Galicia, que gobierna con mayoría absoluta desde 2009)— es un ensayo de políticas que, si resultan efectivas, podrían ser replicadas por el PP nacional.

Publicidad

El modelo gallego se apoya en el diálogo social con los agentes que aceptan el diagnóstico y descarta a los que lo rechazan. Una estrategia que recuerda a la que el propio Alberto Núñez Feijóo aplicó en su etapa al frente de la Xunta: diseñar soluciones pactadas con una parte del arco social y exportarlas después como receta de gestión. Ahora, con el PP en la oposición en el Gobierno central pero controlando buena parte del poder autonómico, la iniciativa gallega se convierte en un experimento a escala real. De su éxito o fracaso dependerá que otras comunidades —y quizá el futuro programa nacional del partido— adopten fórmulas similares.

El contexto político gallego lo favorece. El PPdeG dispone de la mayoría absoluta en el Parlamento de Galicia (la cámara autonómica de 75 deputados) y no necesita apoyos externos para legislar. El BNG (Bloque Nacionalista Galego, principal fuerza de la oposición) y el PSdeG (federación gallega del PSOE) han mostrado recelos ante el plan, pero sin capacidad de bloqueo. La próxima cita en el Consello de Goberno —la reunión semanal del ejecutivo gallego— decidirá el texto definitivo, y su aplicación será la prueba de fuego para medir si el laboratorio funciona.

Ficha del Caso

  • El caso: Ourense registra las bajas laborales más largas de Galicia, con una media de 77,7 días por proceso y un coste superior a 21 millones de euros en solo cuatro meses.
  • Datos importantes: 12.102 nuevas bajas entre enero y abril de 2026; prevalencia de 65,89 bajas por cada mil trabajadores; coste medio diario de 40,80 euros.
  • Resumen: La prolongación de las bajas, no el número de casos, dispara el gasto. La Xunta de Galicia aprobará en julio un plan contra el absentismo que servirá de modelo para el PP nacional.