EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El asesor de seguridad nacional Sebastian Gorka y el periodista John Solomon acusaron a Bari Weiss, editora jefe de CBS News, de restar importancia a la revelación de Trump sobre la filtración china de datos de millones de votantes estadounidenses.
- ¿Quién está detrás? Gorka, alto cargo de la Casa Blanca, y Solomon, periodista de investigación, cuestionan la cobertura de CBS.
- ¿Qué impacto tiene? Reaviva el debate sobre la injerencia china en las elecciones estadounidenses y la credibilidad de los medios.
Apenas 24 horas después de que Donald Trump revelara la obtención ilegal de millones de registros de votantes por parte de China, dos figuras cercanas al presidente han cargado contra CBS News por lo que consideran una cobertura sesgada del asunto. El asesor de seguridad nacional Sebastian Gorka y el periodista de investigación John Solomon dirigieron sus críticas directamente a la editora jefe de la cadena, Bari Weiss, en una disputa que vuelve a situar la injerencia extranjera en las elecciones en el centro del debate político estadounidense.
Trump habló el pasado jueves en horario de máxima audiencia y afirmó, citando documentos recién desclasificados, que China llevó a cabo “la adquisición ilícita de 220 millones de archivos de votantes” desde el ciclo electoral de 2020. Los registros identificarían al menos 18 estados con censos electorales comprometidos, unos 278.000 no ciudadanos inscritos para votar y una nota de la CIA en la que se acusaba a Pekín de intentar pagar a periodistas estadounidenses para publicar informaciones negativas sobre el propio Trump.
La respuesta de CBS fue inmediata y escéptica. Su colaborador en derecho electoral, David Becker, argumentó durante la cobertura que los archivos de votantes son públicos en los 50 estados y que no había pruebas de que China pudiera utilizar esos datos para alterar el registro. “Suena mal cuando lo oyes, pero la realidad es que los archivos de votantes en Estados Unidos son públicos”, declaró Becker.
El ataque de Solomon y Gorka: del caso británico a la ‘parcialidad’ de Weiss
John Solomon no tardó en replicar. A través de un mensaje en X dirigido a Bari Weiss, recordó que cuando el gobierno de Joe Biden anunció que China había obtenido 40 millones de registros electorales británicos, CBS cubrió la noticia con seriedad. “Pero cuando DJT [Trump] anuncia que China consiguió 240 millones de archivos de votantes estadounidenses, tu equipo lo despachó como si no fuera para tanto. ¿Por qué?”, escribió.
Sebastian Gorka, que ocupa el cargo de director sénior de lucha antiterrorista en la Casa Blanca, fue más allá. Afirmó que Weiss no es una periodista justa e imparcial, pese a su sonada ruptura con el New York Times en 2020. “Ella no quiere que CBS informe sobre la subversión china de nuestras elecciones o sobre los mandarines ‘neutrales’ del gobierno que manipularon los informes de inteligencia sobre esos ataques”, añadió. Gorka también desveló que Weiss canceló una vez un evento para no compartir escenario con él por sus vínculos con Trump.
Para el ala más trumpista, silenciar la injerencia china es un acto de complicidad mediática.
La Lógica de Washington
Desde dentro del Ala Oeste, esta ofensiva contra CBS no es un simple rifirrafe tuitero. La Casa Blanca de Trump necesita que la opinión pública asuma como verosímil la injerencia electoral china porque solo así se legitiman medidas duras contra Pekín —ya sean nuevos aranceles, sanciones tecnológicas o restricciones de visados— sin el desgaste de una cruzada solitaria. La estrategia se asienta en un precedente: los hackers vinculados a China irrumpieron en 2021 en los registros de la Comisión Electoral del Reino Unido y accedieron a los nombres y direcciones de 40 millones de votantes, un ataque por el que Londres terminó sancionando a una empresa estatal china.
La acusación de Gorka y Solomon también busca desmontar la imagen de neutralidad de medios como CBS, una tarea central en el manual político trumpista que ya se empleó para neutralizar las investigaciones del Rusiagate. Si los grandes canales son vistos como parte de un sistema que protege a los rivales de Trump, cualquier dato incómodo que publiquen puede ser desactivado antes de llegar al electorado indeciso. La mención a los “mandarines neutrales” apunta además a una batalla subterránea dentro de las propias agencias de inteligencia estadounidenses, que en el pasado suavizaron informes sobre la agresividad china para no entorpecer las relaciones comerciales.
¿Qué implica esto para España? De entrada, un agravamiento de la tensión entre Washington y Pekín eleva la prima de riesgo geopolítico global y puede perturbar las cadenas de suministro de las que dependen empresas españolas con presencia en ambos mercados, como Inditex o Telefónica. Pero hay un matiz europeo relevante: la UE ha detectado también campañas de desinformación y ciberataques chinos en procesos electorales del continente, de modo que el discurso de Trump, aunque incómodo para Bruselas en las formas, refuerza en el fondo las alertas que ya manejan los servicios de inteligencia europeos. Con todo, la reacción del Gobierno español ha sido hasta ahora de perfil bajo, consciente de que los equilibrios comerciales con China —el mayor proveedor de bienes de equipo para la industria española— no permiten gestos de gran firmeza.
Ficha del Caso
- El caso: El asesor de la Casa Blanca Sebastian Gorka y el periodista John Solomon acusan a CBS News, liderada por Bari Weiss, de minimizar la filtración china de datos de votantes que Trump denunció en un discurso reciente.
- Datos clave: 220 millones de archivos de votantes presuntamente adquiridos por China; 18 estados con censos comprometidos; 278.000 no ciudadanos registrados. El Reino Unido ya sancionó a Pekín en 2021 por un ciberataque similar sobre 40 millones de registros.
- Para España: Pocas implicaciones directas, pero el recrudecimiento de las tensiones Washington-Pekín añade incertidumbre a las cadenas de suministro y complica la posición europea, que debe equilibrar la defensa de la integridad electoral con los intereses comerciales en China.

