La UCO de la Guardia Civil resiste la presión del DAO y las cloacas por investigar la corrupción

La UCO de la Guardia Civil se enfrenta a presiones inéditas de la cúpula mientras investiga escándalos que salpican al Gobierno. Las cifras del Ministerio del Interior avalan la eficacia de la unidad: en 2025, la lucha anticorrupción permitió 350 condenas firmes.

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil se ha convertido en el centro de una tensión sin precedentes en el seno del Cuerpo, debido a las investigaciones de corrupción que afectan al entorno del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Las hostilidades, calificadas de ‘fuego amigo’ por fuentes internas, provienen tanto del director adjunto operativo (DAO), teniente general Manuel Llamas, como de las llamadas ‘cloacas’ del PSOE, que buscan frenar unas pesquisas que han puesto contra las cuerdas a altos cargos gubernamentales.

Las críticas del DAO y el malestar en la cúpula

Durante su comparecencia en la comisión de investigación del Senado sobre el caso Koldo, el número dos de la Guardia Civil lanzó un ataque directo a los investigadores de la UCO. Llamas afirmó que algunos agentes muestran ‘un exceso de protagonismo’ y una ‘cierta vanidad’, y que una excesiva proactividad puede ser ‘tóxica’ para las investigaciones. Nunca antes, recuerdan fuentes del Instituto Armado, un DAO había señalado de esta forma a sus propios subordinados.

La intervención de Llamas se produjo en un momento de máxima presión para la UCO, que lleva meses investigando tramas de presunta corrupción que salpican al PSOE. El teniente general, imputado en el caso Leire por su presunta relación con la campaña de acoso a los agentes, rechazó dimitir y aseguró que cuenta con el respaldo del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

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Las revelaciones del sumario y la posición de la directora general

El sumario del caso cloacas, instructor en la Audiencia Nacional, recoge una supuesta estrategia para debilitar a la UCO. Según la documentación judicial, la cúpula de la Guardia Civil abrió al menos tres informaciones reservadas contra la unidad, justificadas por supuestas filtraciones a la prensa que nunca pudieron ser acreditadas. En una de esas investigaciones, el jefe del Estado Mayor solicitó un organigrama detallado de los mandos de la UCO que estaban al frente de las pesquisas sobre David Sánchez, hermano del presidente.

Otro documento incorporado al sumario es una nota de la propia UCO que alertaba de que Leire Díez, exmilitante socialista, tendría influencia sobre la dirección del Cuerpo. El comandante Rubén Villalba declaró que Díez le aseguró que ella decidiría el nombramiento del próximo DAO. Poco después, el entonces director general, Leonardo Marcos, expresó su preocupación por algunas actuaciones de la unidad y pidió que un informe sobre David Sánchez fuera revisado para evitar ‘contenidos comprometidos’.

El pasado viernes 17 de julio, la actual directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, testificó ante el juez. Reconoció dos reuniones con Leire Díez —en contraste con las tres que señala la UCO— y descargó en el DAO la responsabilidad de la información reservada que se abrió a los agentes. Según su declaración, fue Llamas quien le indicó que debía firmar ese expediente.

La UCO se mantiene firme en sus investigaciones, y los jueces han validado en sucesivas resuluciones la solidez de las pruebas aportadas, incluso en medio de la presión inédita ejercida desde la propia cúpula del Cuerpo.

El Contexto Institucional

El contexto institucional de estas tensiones se enmarca en una lucha sin cuartel contra la corrupción que los cuerpos de seguridad llevan años librando. Según los datos más recientes del Ministerio del Interior, en 2025 la Guardia Civil abrió más de 1.200 investigaciones por delitos económicos y corrupción, logrando 350 condenas firmes al cierre del año. La UCO, como unidad de referencia en el esclarecimiento de complejas tramas de corrupción política, ha sido pieza fundamental en esos resultados.

El desgaste institucional que se vive en la Guardia Civil, plasmado en las críticas del DAO y en las diligencias del sumario de las cloacas, preocupa a sectores internos que ven en estas actitudes un riesgo para la independencia investigadora. Fuentes judiciales consultadas recuerdan que corresponde a los tribunales valorar las pruebas, y confían en que las pesquisas de la UCO seguirán su curso pese a las adversidades.