La senda déficit CC Canarias pone a prueba la sintonía entre PP y Coalición Canaria

La votación del jueves en el Congreso enfrenta a los socios del Gobierno canario y deja en el aire 166 millones de margen fiscal para las islas en los próximos tres años. El PSOE insiste en que la ruptura del pacto regional es 'inevitable'.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Congreso votará de nuevo el jueves 23 de julio la senda de estabilidad presupuestaria, después de que el Gobierno la aprobara este martes en el Consejo de Ministros.
  • ¿Quién está detrás? La votación enfrenta al PP y a Coalición Canaria, socios del pacto de gobierno en Canarias, en un momento en que el PSOE presiona para romper esa alianza.
  • ¿Qué impacto tiene? Canarias perderá 166 millones de euros en margen fiscal durante los próximos tres años si la senda no se reparte por subsectores, y la estabilidad del ejecutivo autonómico queda bajo los focos.

El Consejo de Ministros ha vuelto a aprobar este martes la senda de déficit hasta 2029 y, este jueves, el pleno del Congreso la someterá a una segunda votación que medirá, una vez más, la sintonía entre los dos socios que sostienen el Gobierno de Canarias. El resultado se prevé idéntico al del 14 de julio: un nuevo rechazo con los votos en contra de PP, Vox y Junts. Pero lo que importa en las islas es la posición de Coalición Canaria.

La formación que lidera Fernando Clavijo votó a favor de la senda en aquella primera ocasión, alineándose con el PSOE y el Gobierno de Pedro Sánchez. Ahora, en un clima de legislatura fragmentada, el mantenimiento de ese apoyo se ha convertido en un termómetro exacto de la temperatura del pacto regional entre populares y nacionalistas. El desgaste es más simbólico que real porque, incluso si la senda vuelve a caer, las cuentas canarias no se bloquean: entrarán en vigor los objetivos comprometidos con Bruselas, sin reparto por subsectores, lo que obliga a las comunidades autónomas a alcanzar el equilibrio fiscal.

Ese marco automático, sin embargo, resta oxígeno a la financiación autonómica. El margen del 0,1 % del PIB que el Gobierno había previsto para las regiones se esfuma, y con él desaparecen 166 millones de euros de capacidad de gasto para Canarias a lo largo del trienio 2027-2029. La cifra la deslizó el Ministerio de Hacienda tras el primer rechazo: las islas perderían 166 millones, mientras que Balears se quedaría sin 184, Murcia sin 152 y Aragón sin 172, por citar solo algunos ejemplos de las comunidades más castigadas.

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Desde el PSOE canario se ha insistido en que el voto del PP en Madrid perjudica directamente a las islas, un mensaje dirigido a agrandar una posible fisura entre populares y Coalición Canaria. De momento, ambas formaciones repiten en el ámbito autonómico que la estabilidad del pacto no ha corrido peligro ni un solo instante. Lo cierto es que la crisis no ha llegado a la puerta de Presidencia, aunque los precedentes invitan a la cautela: en la pasada legislatura, el debate sobre el reparto de menores inmigrantes no acompañados tensó al máximo la cuerda del acuerdo.

La votación del jueves es más que un trámite contable: mide la capacidad de los socios de gobierno para no hacerse daño en Madrid mientras gobiernan juntos en Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas.

Una segunda votación que mide la lealtad del pacto isleño

Si el jueves Coalición Canaria mantiene su voto favorable, el contraste con el rechazo del PP quedará expuesto durante apenas unos minutos en el pleno, pero el eco en las islas puede durar mucho más. El PSOE ha lanzado ya mensajes en los que califica de «incoherente» la postura popular, y fuentes socialistas consultadas por Moncloa.com insisten en que «es imposible defender los intereses de Canarias desde un voto que los lastra».

La dirección de CC, sin embargo, no ha dado ninguna pista de que vaya a cambiar el sentido de su voto. Al contrario: en sede parlamentaria, los nacionalistas han defendido la necesidad de dar estabilidad a las cuentas públicas y de preservar los márgenes que empezaron a negociarse con el anterior Gobierno. Eso sí, la prudencia domina los pasillos del Parlamento de Canarias, donde varios diputados consultados reconocen que «cada votación en Madrid es una pequeña prueba de resistencia».

El coste real para Canarias: 166 millones que no se verán

Más allá del ruido político, los números son tozudos. Sin la senda repartida, Canarias pierde 166 millones de euros en capacidad de gasto en los próximos tres ejercicios, una cantidad que supone cerca del 1,5 % del presupuesto autonómico anual. Aunque la Agencia Tributaria Canaria y la buena marcha del REF (Régimen Económico y Fiscal) amortiguan el golpe, el margen que se esfuma se iba a destinar a sanidad, dependencia y vivienda, según los borradores de los presupuestos autonómicos.

Esta pérdida coloca a las islas en una posición incómoda. La economía canaria crece por encima de la media nacional, pero las necesidades de inversión pública siguen siendo muy superiores a las del resto del Estado debido a la doble insularidad, la presión demográfica y la dependencia energética. Cada euro que no llega es un euro que no se invierte en las islas no capitalinas.

El Pulso Territorial

El pacto PPCC en Canarias ha atravesado ya dos años de legislatura con una solidez que ha sorprendido incluso a quienes lo veían como un matrimonio de conveniencia. Gobiernan en minoría, pero los apoyos puntuales de otras formaciones les han permitido sacar adelante los presupuestos autonómicos sin grandes sobresaltos. La tensión no está en el ejecutivo isleño, sino en el contraste entre los votos de unos y otros en el Congreso: mientras el PP rechaza cualquier iniciativa del Gobierno de Sánchez, CC ha optado por una vía pragmática que le ha reportado inversiones y acuerdos para las islas.

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Esa dualidad es el verdadero campo de minas del futuro inmediato. Si el Gobierno central lleva al Congreso un nuevo modelo de financiación autonómica, la brecha entre populares y nacionalistas se agrandará. El precedente está en el debate sobre la reforma del sistema de 2009, que ya fracturó alianzas regionales y puso a prueba la lealtad de varios partidos territoriales. Canarias no es ajena a esa historia: en 2012, la entonces consejera de Hacienda de CC, Rosa Dávila, forzó un choque con Madrid que acentuó las diferencias con el PP isleño.

Ahora, con elecciones autonómicas previstas para mayo de 2027, ni CC ni el PP se pueden permitir una crisis interna. La estabilidad del gobierno canario es un capital que ambos necesitan exhibir ante sus electorados. Por eso, todas las fuentes consultadas coinciden en que el pacto no se romperá por una votación en el Congreso. Pero la suma de desencuentros sí puede erosionar la confianza, y en política canaria, la confianza es el único pegamento de los acuerdos.

Ficha Autonómica

  • El caso: La segunda votación de la senda de estabilidad en el Congreso pone a prueba la relación entre PP y Coalición Canaria, los dos partidos que gobiernan en Canarias. La primera votación, el 14 de julio, ya evidenció diferencias: CC votó a favor y los populares en contra.
  • Datos importantes: Sin el reparto entre subsectores, Canarias pierde 166 millones de euros de margen fiscal en los ejercicios 2027, 2028 y 2029. El límite de déficit autonómico pasa del 0,1 % del PIB al equilibrio fiscal. Los presupuestos generales del Estado de 2027 no están bloqueados por este rechazo, pero su tramitación se prevé complicada.
  • Resumen: La votación del jueves medirá la cohesión del pacto regional. La pérdida económica es relevante pero asumible a corto plazo; la verdadera prueba llegará si el Gobierno lleva al Congreso un nuevo modelo de financiación autonómica. Mientras tanto, CC y PP insisten en que la estabilidad del gobierno canario no está en juego.