EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Vecinos y negocios de los portales 56 y 58 de la calle Sant Gervasi de Cassoles, en el barrio del Putxet, Barcelona.
- ¿Cuándo ocurre? Desde este lunes 20 de julio ya pueden reincorporarse. El restaurante Sant Gervasi reabre mañana, martes 21.
- ¿Qué cambia hoy? Tras el certificado de habitabilidad, 11 viviendas y 4 locales comerciales recuperan la normalidad, aunque los otros seis bloques siguen desalojados.
Los vecinos y comerciantes de dos de los ocho edificios desalojados por el socavón que se abrió el 7 de julio en el barrio del Putxet ya pueden regresar a sus domicilios. Los números 56 y 58 de la calle Sant Gervasi de Cassoles han recibido el visto bueno de los técnicos, lo que permite la vuelta de 11 viviendas y cuatro locales tras casi dos semanas de espera.
El restaurante Sant Gervasi, uno de los negocios más emblemáticos de la zona, reanudará el servicio este martes tras obtener también el certificado de habitabilidad. El local es uno de los 16 comercios que se vieron obligados a echar el cierre por la aparición del hundimiento, que se produjo en una zona donde las obras de la línea 9 del Metro llevan años generando afectaciones.
Los edificios que recuperan la normalidad
Los bloques de Sant Gervasi de Cassoles 56 y 58 suman once viviendas y cuatro establecimientos comerciales. El Ayuntamiento de Barcelona indicó que el regreso se produce tras completar las inspecciones estructurales y comprobar que la estabilidad no está comprometida. Las familias que aún esperan —repartidas en los otros seis portales afectados— deberán seguir fuera de sus casas hasta que los técnicos certifiquen la seguridad.
En total, el socavón obligó a desalojar ocho bloques y paralizó la actividad de 16 negocios. Con la reapertura del restaurante, la cifra de locales en activo se reduce a 12 sin funcionamiento. Las pérdidas económicas acumuladas, sin embargo, no han sido cuantificadas oficialmente.
Los trabajos continúan en el resto de bloques
Mientras los primeros vecinos colocaban las persianas, los operarios prosiguen con las auscultaciones y las labores de refuerzo en el subsuelo. Fuentes municipales consultadas por Moncloa.com insisten en que no hay plazo cerrado para el resto de familias, aunque el objetivo es acelerar las pruebas para que los otros portales puedan recibir el certificado en los próximos días.
El socavón se localizó en un área donde la tuneladora de la L9 ha trabajado durante años, lo que ha llevado al consistorio a extremar las precauciones. La coincidencia con esta infraestructura ha reabierto el debate sobre el impacto de las obras del metro en la estabilidad del terreno de la parte alta de la ciudad.
La vuelta a casa de once familias es un alivio, pero los seis bloques que siguen desalojados ponen de manifiesto que la emergencia no ha terminado.
Un paso que alivia pero no cierra la herida
La reapertura parcial de los inmuebles es una buena noticia en un verano cargado de incertidumbre. Sin embargo, el precedente de otros hundimientos en Barcelona —como el registrado en 2024 en el Eixample, que mantuvo a decenas de personas fuera de sus viviendas durante meses— invita a la prudencia. Los técnicos recuerdan que cada bloque necesita su propia certificación y que los movimientos del terreno pueden ser imprevisibles.
De hecho, los vecinos que hoy duermen en sus camas lo hacen con la tranquilidad de un informe positivo, pero con la vista puesta en el calendario de obras que sigue abierto. La normalidad plena en el Putxet dependerá de la velocidad con la que las inspecciones confirmen lo que este lunes, para 11 hogares, ya es un hecho.

