EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? ACS y Benbros Energy invertirán más de 20 millones de euros en construir una subestación eléctrica y su conexión con Red Eléctrica para alimentar su centro de datos en La Puebla de Alfindén, Zaragoza.
- ¿Quién está detrás? La multinacional ACS, presidida por Florentino Pérez, y su socio energético Benbros Energy.
- ¿Qué impacto tiene? Garantiza el suministro eléctrico necesario para un centro de datos que compite por puntos de acceso a la red, un recurso escaso en Aragón, y refuerza la posición de la región como polo de atracción de inversiones tecnológicas.
Aragón se ha convertido en un hervidero de centros de datos, pero el verdadero cuello de botella no es el suelo ni la fibra: es la energía.
La energía, el cuello de botella para los centros de datos en Aragón
El acceso a puntos de conexión a la red de transporte, que garantiza suministro continuo a las industrias electrointensivas, se ha vuelto un bien escaso en la comunidad. Los promotores de los gigantescos almacenes de computadoras que proliferan en el entorno de Zaragoza saben que conseguir ese enchufe es tan decisivo como la ubicación del propio centro de datos. Sin suministro eléctrico fiable, el proyecto no despega.
En esa pugna, ACS y Benbros Energy lograron hacerse con uno de esos codiciados puntos de acceso para su data center en La Puebla de Alfindén, una localidad a apenas 15 kilómetros de la capital aragonesa. Pero la simple adjudicación no era suficiente. Ahora, ambas compañías deberán asumir el coste de construir la subestación eléctrica que alimentará la infraestructura y del tendido que la conectará con la red de Red Eléctrica de España (REE).
Una inversión de más de 20 millones que blinda el suministro
La factura de esas obras, según ha podido saber Moncloa.com, superará los 20 millones de euros. Un desembolso que las empresas ven como un peaje inevitable para garantizar la viabilidad de un proyecto que, sin esa conexión, quedaría en papel mojado. No es una concesión administrativa cualquiera: es el salvoconducto energético.
El centro de datos proyectado en La Puebla de Alfindén es una de las muchas apuestas tecnológicas que está atrayendo Aragón gracias a sus amplios terrenos, su disponibilidad de fibra y, sobre todo, su creciente parque de energías renovables. Sin embargo, la capacidad de evacuación de la red no ha crecido al mismo ritmo que la demanda, y cada nuevo punto de acceso se convierte en un cuello de botella. Construir una subestación propia es, en la práctica, la única manera de saltarse la cola.
Para la localidad zaragozana, el movimiento tiene un efecto colateral positivo: La Puebla de Alfindén verá cómo una inversión millonaria pone en su término municipal una infraestructura eléctrica de primer nivel, lo que podría abrir la puerta a nuevas implantaciones industriales. Y para Florentino Pérez, la apuesta refuerza la cartera de proyectos tecnológicos de ACS en un momento en el que la digitalización avanza sin tregua.
En la pugna por la energía, cada subestación es una victoria. Y en Aragón, el que no corre, se queda sin enchufe.
El Pulso Territorial
Aragón gobierna en estos momentos con Jorge Azcón (PP) al frente de un ejecutivo de coalición con Vox que no ha escondido su voluntad de atraer inversiones industriales y tecnológicas. La apuesta por los centros de datos se ha convertido en una de las banderas del discurso autonómico, aunque la letra pequeña, como demuestra este caso, pasa por facilitar el acceso a la red eléctrica. El Gobierno regional ha prometido agilizar los trámites, pero la capacidad de la infraestructura es limitada.
En otras comunidades cubiertas por este diario, como Castilla-La Mancha o Extremadura, también se libra una batalla silenciosa por las posiciones de conexión a la red de transporte. Sin embargo, Aragón parte con una ventaja notable: el desarrollo eólico y solar ha avanzado mucho más rápido que en otras regiones, lo que ofrece una aparente abundancia de generación. El verdadero tapón, no obstante, está en la evacuación y en los puntos de interconexión con REE. Construir una subestación es caro, pero perder un centro de datos lo es más.
Lo que viene ahora es la tramitación administrativa y la ejecución de las obras. Los plazos dependerán de las autorizaciones de Red Eléctrica y del Gobierno de Aragón, que ya ha manifestado su intención de colaborar. Si todo avanza según lo previsto, el data center de ACS y Benbros podría estar plenamente operativo en dos o tres años, un calendario que aprieta a los promotores. No hay margen para retrasos: el mercado de la nube no espera a nadie.
Ficha Autonómica
- El caso: ACS y Benbros Energy han obtenido un punto de acceso a la red de transporte eléctrico para abastecer su futuro centro de datos en La Puebla de Alfindén, pero deben costear la subestación y la conexión con Red Eléctrica de España, con una inversión superior a los 20 millones de euros.
- Datos importantes: Inversión de más de 20 millones de euros; localización en La Puebla de Alfindén (Zaragoza); socios: ACS y Benbros Energy; punto de conexión otorgado; obras de subestación y enlace con la red estatal a cargo de los promotores.
- Resumen: La operación garantiza el suministro energético a un data center estratégico y confirma a Aragón como polo de atracción tecnológica, pero la presión sobre la red eléctrica obliga a los inversores a asumir infraestructuras cada vez más costosas. El siguiente paso son los permisos administrativos y la construcción, en un calendario que aspira a no superar los tres años.

