Peligro de incendio: cierran los parques naturales de Montserrat y Montsant en Cataluña

Las restricciones entran en vigor este jueves y afectan especialmente al macizo de Montserrat, uno de los más visitados de Catalunya. El monasterio y la abadía se mantienen accesibles, pero las rutas de senderismo quedan prohibidas por riesgo extremo.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A excursionistas, visitantes del macizo de Montserrat y la Serra de Montsant, y residentes en zonas de alto riesgo.
  • ¿Cuándo ocurre? Desde este jueves 23 de julio de 2026 y sin fecha de finalización. La decisión se revisa a diario.
  • ¿Qué cambia hoy? El acceso a los senderos y áreas naturales queda prohibido. Solo se puede visitar el monasterio y la abadía de Montserrat.

Los Agents Rurals cierran este jueves el acceso a los parques naturales de Montserrat y la Serra de Montsant por peligro extremo de incendio, una medida que se suma a las restricciones ya vigentes en otros cinco espacios protegidos. El Servei Meteorològic de Catalunya mantiene desde hace días el nivel 4 (extremo) en 156 municipios de 20 comarcas, y el nivel 3 (muy alto) en 463 localidades de 37 comarcas, un escenario que convierte cualquier chispa en una amenaza real.

Mapa de restricciones en Catalunya

La decisión de los Agents Rurals de cerrar Montserrat y Montsant no es aislada. Desde principios de julio, y a causa de las sucesivas olas de calor y la sequía acumulada durante meses, ya se habían restringido los accesos en Baronia de Rialb, Ribera Salada, Montmell-Marmellar, Montsec d’Ares y Montsec de Rúbies. Con estos dos nuevos cierres, siete parques naturales catalanes quedan total o parcialmente vedados a los excursionistas.

El subinspector de Agents Rurals, Josep Maria Capdevila, ha insistido en que ‘es muy importante que la gente se informe antes de acceder al medio natural, compruebe si hay restricciones y consulte qué actividades se pueden hacer y cuáles no. La recomendación se vuelve casi obligatoria cuando el peligro es extremo: con la vegetación seca y las temperaturas rozando los 40 grados, el margen de error es nulo.

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Montserrat: el monasterio sigue abierto pero sin excursiones

El cierre del parque natural de Montserrat —uno de los más visitados de Catalunya, con cientos de miles de visitantes al año— tiene una excepción clave: el monasterio y la abadía permanecen accesibles, pero nada más. Los aparcamientos y las zonas de servicios funcionan, pero está totalmente prohibido salir del recinto del santuario para hacer excursiones por la montaña. Los caminos, las vías ferratas y los miradores alejados quedan fuera del circuito.

En la Serra de Montsant, en el Priorat, la restricción es total, sin excepción turística. La orografía abrupta y la falta de infraestructuras de evacuación rápida hacen que cualquier foco sea especialmente peligroso.

Los cierres no son un capricho: evitar conductas incívicas y proteger vidas es la única prioridad mientras el riesgo de incendio sea extremo.

Capdevila se ha mostrado ‘satisfecho’ con el comportamiento general de la población ante este tipo de restricciones, pero ha lamentado que en algunas ocasiones ‘a la gente le cuesta entender’ que no se trata de decisiones arbitrarias. Las medidas, recuerda, responden exclusivamente a la necesidad de prevenir y reducir posibles daños.

¿Hasta cuándo durarán los cierres?

No hay respuesta cerrada. El mapa de peligro de incendio se actualiza diariamente y la decisión de activar o levantar restricciones se toma cada mañana, valorando la previsión meteorológica, la humedad del combustible vegetal y el estado de los recursos operativos. Por ahora, la previsión de los próximos días apunta a un ligero descenso térmico, pero sin las lluvias que realmente necesita el territorio.

Un precedente en Cervelló: por qué cada chispa cuenta

La misma noche del miércoles, los Bombers dieron por estabilizado un incendio en Cervelló (Baix Llobregat) que quemó 16 hectáreas y pudo alcanzar hasta 400. En la extinción participaron 170 efectivos, 47 vehículos terrestres y diez medios aéreos. El fuego afectó a tres vehículos y dos parcelas —una con una caseta de madera— y obligó a confinar las urbanizaciones de Can Paulet y les Rovires, afectando a unas 280 personas. Sin la rápida intervención, el balance habría sido mucho peor.

Ese episodio recuerda a los 22.000 vecinos desalojados en 2024 en Portbou o al incendio de 2023 en el Empordà, y sirve de aviso: con el actual nivel de riesgo, cada colilla mal apagada, cada chispa de una radial o cada barbacoa improvisada puede convertirse en una emergencia de gran magnitud. Las restricciones del 23 de julio son, por tanto, una medida de prudencia que toda Catalunya entiende, aunque duela renunciar a un paseo por la montaña.

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