EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Comisión da Transparencia de Galicia ha vuelto a avalar el secreto del pacto de 2021 entre la Xunta y Altri para la fallida macrofactoría de Palas de Rei, pese a que el presidente Alfonso Rueda admitió conocerlo.
- ¿Quién está detrás? El PSdeG y el BNG, que llevan años exigiendo el documento y denuncian lo que consideran un caso flagrante de ocultismo del Gobierno de Rueda.
- ¿Qué impacto tiene? La resolución refuerza la opacidad de la Xunta y aviva el conflicto político en Galicia, justo cuando el proyecto ya se ha archivado por falta de viabilidad eléctrica.
La Xunta acaba de archivar el proyecto de fábrica de Altri en Palas de Rei por no tener garantizada su conexión eléctrica después de años de fuerte contestación social. Sin embargo, casi un lustro después de firmar con la empresa en octubre de 2021 un acuerdo para su instalación en ese lugar, ese pacto sigue siendo secreto. La decisión de la Comisión da Transparencia de Galicia, que respalda ahora la postura del Gobierno gallego, ha enfurecido a PSdeG y BNG, que ven en este nuevo episodio la confirmación de un patrón de opacidad del Partido Popular al frente de la Xunta.
Un pacto blindado desde el principio
El convenio con Altri, el mayor proyecto industrial proyectado en Galicia en décadas, se firmó a través de Impulsa Galicia, una sociedad participada en un 48,02% por capital público y controlada por la Xunta. El entonces conselleiro de Economía, Francisco Conde, estampó su firma en el documento, pero el gobierno autonómico siempre ha rechazado que aquello fuera un acto administrativo. Según su argumentario, fue un ‘negocio jurídico privado’ y, por tanto, ajeno a la Ley de Transparencia.
Esa línea de defensa ha sido sistemática. La Xunta llegó a responder oficialmente que ‘desconoce’ el pacto, negando que el conselleiro actuara como tal. La contradicción es flagrante. El presidente Rueda declaró en marzo pasado que él mismo conoció el acuerdo a través de ‘representantes de la Xunta’. Pero ahora, ante la nueva petición de acceso cursada por Praza.gal —y apoyada por PSdeG y BNG—, la Comisión da Transparencia acepta un nuevo giro argumental: que el presidente no accedió al documento ‘en el ejercicio de sus competencias’.
La Comisión da Transparencia y un argumento esquivo
La resolución de la comisión, a la que ha tenido acceso este diario, sostiene que ‘las meras declaraciones públicas de la persona titular de la Presidencia de la Xunta de Galicia indicando que es conocedora del documento, en ningún caso implican que el memorando sea información pública en poder de la Presidencia’. En la práctica, esto significa que Rueda podría haber conocido el pacto como mero ciudadano, no como presidente, una interpretación que PSdeG y BNG califican de ‘esperpéntica’.
El grupo socialista gallego recuerda que el presidente admitió haberse informado a través de ‘representantes de la Xunta’ y que cualquier documento en manos de un alto cargo obtenido en dicho contexto debe ser público. ‘Es un nuevo bochorno para la transparencia en Galicia —ha denunciado la portavoz parlamentaria del PSdeG—. El PP se esconde tras sociedades instrumentales para hurtar a los gallegos el derecho a saber qué compromisos firmó su Gobierno’.
La comisión, además, no ha permitido que el medio que solicitó el documento pudiera alegar contra los argumentos de la Xunta, algo que ya ocurrió en un paso anterior y que generó el mayor cisma interno en los diez años de historia del organismo.
El Eje del Poder Socialista
Lo que subyace en este episodio no es solo una discrepancia de interpretación legal. Es la exhibición de un modelo de gobierno, el del PP gallego, que prefiere los pactos opacos a las rendiciones de cuentas. El PSdeG lleva años denunciando que la Xunta utiliza las sociedades de capital mixto como parapeto para sortear la Ley de Transparencia. Y lo hace en un momento en que el debate sobre la integridad institucional cobra fuerza en toda España.
Fuentes de Ferraz consultadas por Moncloa.com subrayan que la lucha por la transparencia es una de las banderas históricas del PSOE y que respaldarán al partido en Galicia para seguir exigiendo responsabilidades. La contradicción de Rueda —admite haber visto el documento, pero la Xunta asegura no tenerlo— es un flanco que el socialismo gallego explotará en el Parlamento.
El caso tiene también lectura territorial. Mientras el Gobierno de España, con sello socialista, impulsa reformas para reforzar el control público sobre las ayudas industriales, la Xunta del PP insiste en blindar acuerdos que beneficiarían a una multinacional portuguesa. No es casual que el proyecto Altri haya naufragado por falta de conexión eléctrica, una infraestructura cuya planificación depende también del Estado, pero que Rueda prefirió ocultar a la ciudadanía. ‘La transparencia no es un capricho, es un dique contra la arbitrariedad’, recuerdan desde el PSdeG.
El choque se produce, además, en vísperas de que el Parlamento gallego retome las comparecencias sobre el fiasco de Altri. El Partido Popular se enfrenta a una oposición unida —PSdeG y BNG— que no dejará caer el asunto.
La opacidad sobre el pacto con Altri resume un modelo de gobernanza que el PP aplica en Galicia desde hace lustros.
El precedente más cercano lo encontramos en 2018, cuando la Xunta se negó durante meses a entregar el contrato de la Ciudad de la Cultura, otro emblema de gestión opaca. Entonces, como ahora, el socialismo gallego encabezó la ofensiva por la transparencia.
🌹 El Apunte de Ferraz
- Mensaje fuerza: La transparencia institucional es un eje irrenunciable del proyecto socialista y el PSdeG defenderá a los gallegos frente al ocultismo del PP.
- Protagonista: Portavoz parlamentaria del PSdeG (principal voz de la oposición en este caso).
- Próximo hito: Comparecencias en el Parlamento gallego sobre el archivo del proyecto Altri, previstas para septiembre de 2026.
