Bomberos extinguen la llamarada de gas en Sants tras 12 horas: ocho heridos en la explosión

El fuego, originado por una deflagración en las obras de la L5, ha obligado a cortar la circulación y ha afectado a ocho trabajadores. Los Bombers logran sellar la fuga inyectando hormigón tras más de doce horas de intervención.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? Vecinos y comercios de Sants, usuarios de la línea 5 de metro y trabajadores de las obras de la estación de Plaça de Sants.
  • ¿Cuándo ocurre? La deflagración se produjo la noche del miércoles 22 de julio. La llamarada ha quedado extinguida este jueves 23 a las 11:10 horas.
  • ¿Qué cambia hoy? La fuga está sellada y el fuego apagado. El corte de la circulación en la L5 se mantiene mientras los técnicos revisan los daños y se garantiza la seguridad de la infraestructura.

Ocho trabajadores resultaron heridos anoche tras una deflagración de gas en las obras de la estación de metro de Plaça de Sants, en la línea 5. Los Bombers de Barcelona extinguieron la llamarada esta mañana alrededor de las 11:10 horas, después de más de doce horas de intenso trabajo con mangueras de agua para controlar el incendio.

La explosión, que se produjo a las 22:10 horas del miércoles, dejó un balance inicial de ocho trabajadores heridos. El teniente de alcalde de Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona, Albert Batlle, confirmó que todos los afectados evolucionan favorablemente. La mayoría presentaba quemaduras leves y contusiones por la onda expansiva, y fueron trasladados a centros hospitalarios de la ciudad.

Así fue la deflagración y el dispositivo de emergencia

Una chispa en la zona de obras, donde se manipulaban conducciones de gas, provocó la fuga y posterior explosión. Los Bombers activaron de inmediato un amplio dispositivo que incluyó varios vehículos autobomba y más de una veintena de efectivos. Durante toda la noche y la madrugada, el fuego se mantuvo controlado con potentes chorros de agua mientras los técnicos de la compañía suministradora trabajaban para sellar la tubería dañada.

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Los trabajos de obturación se centraron en cuatro puntos de la red de gas. Una vez sellada la fuga, los Bombers procedieron a cerrar las mangueras y a ventilar la zona. La llamarada, de varios metros de altura, había generado una gran alarma entre los vecinos de la plaza y de calles aledañas como Olzinelles y Sagunt, muchos de los cuales fueron confinados temporalmente en sus domicilios.

La rápida actuación evitó que las llamas alcanzaran edificios residenciales cercanos. No obstante, la virulencia de la deflagración reventó cristales de locales y balcones, dañó parte del andamiaje de las obras y obligó a desalojar a los pasajeros que en ese momento se encontraban en la estación.

Cortes en el metro y afectaciones al barrio

La L5 del metro permanece totalmentecortada entre las estaciones de Badal y Pubilla Cases. Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) ha habilitado un servicio especial de autobuses lanzadera que cubre el tramo afectado, mientras los equipos de infraestructura inspeccionan túneles y sistemas eléctricos. Los usuarios de la línea azul, que conecta Cornellà con Vall d’Hebron, sufren demoras de hasta 30 minutos en sus desplazamientos habituales.

La plaza de Sants, uno de los puntos neurálgicos del distrito, amaneció acordonada. Los accesos a la estación y varios pasos de peatones están blindados con vallas de Protecció Civil. Los comercios situados en los bajos de los edificios colindantes rebajan su actividad hasta que los técnicos municipales certifiquen que no hay riesgo estructural. El Ayuntamiento ha activado un dispositivo de información a los vecinos a través de la Guàrdia Urbana y del 010.

La fuerte presencia policial y de dotaciones de los Bombers ha devuelto una relativa calma a la zona. Sin embargo, persiste el olor a gas y a quemado en el ambiente, y las calles siguen llenas de cascotes y cristales rotos. Los equipos de limpieza trabajan contrarreloj para restablecer la normalidad antes del mediodía del viernes.

Más de doce horas de fuego controlado y ocho heridos. Sants se despertó esta mañana con la sensación de que pudo ser mucho peor.

Qué dice el Ayuntamiento y lecciones de seguridad

El teniente de alcalde Albert Batlle evitó especular sobre las causas de la fuga mientras dure la investigación, pero insistió en que se revisarán todos los protocolos de seguridad en obras subterráneas. «Habíamos extremado las precauciones en este tipo de trabajos tras el precedente de la calle Tenerife en 2022, pero un escape de gas en una estación en pleno corazón de Sants nos obliga a redoblar esfuerzos», afirmó en rueda de prensa.

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Efectivamente, la explosión de gas registrada en un edificio de la calle Tenerife en agosto de 2022, que dejó un fallecido y varios heridos, motivó una auditoría de las redes de suministro en toda la ciudad. La deflagración de anoche reabre el debate sobre la convivencia entre las obras del metro y las conducciones de servicios esenciales, especialmente en un entorno tan denso como el de Plaça de Sants, donde conviven viviendas, comercios históricos y un intercambiador que da servicio a miles de ciudadanos cada día.

Desde el consistorio se pide prudencia y se recuerda que la prioridad ahora es restablecer por completo la seguridad en el túnel de la L5 para reanudar el servicio. Mientras tanto, los vecinos de Sants intentan recuperar la rutina en una mañana en la que las sirenas y el hormigón fresco de la tubería reparada son los grandes protagonistas.