EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Pleno del Congreso vota este jueves la senda de estabilidad y convalida el decreto anticrisis con rebajas al combustible y ayudas a hogares.
- ¿Quién está detrás? El Gobierno y el Grupo Parlamentario Socialista asumen de antemano el rechazo de la senda a manos de PP, Vox y Junts, pero confían en el apoyo a las medidas anticrisis.
- ¿Qué impacto tiene? La no aprobación deja a las comunidades autónomas sin un margen adicional de 5.850 millones, aunque el Ejecutivo podrá presentar los Presupuestos con las cifras fiscales remitidas a Bruselas.
El Gobierno de Pedro Sánchez encara este jueves la última sesión plenaria del Congreso de los Diputados antes del parón estival con un doble escenario: la derrota previsible en la votación de la senda de estabilidad, primer paso para los Presupuestos Generales del Estado, y el optimismo por sacar adelante la convalidación del real decreto ley anticrisis que prorroga hasta octubre las rebajas al carburante y otras medidas económicas. La Moncloa ha asumido con pragmatismo el rechazo de los objetivos de déficit, un trámite que —según fuentes del Ejecutivo— no impedirá presentar las cuentas públicas de 2027 basándose en el plan fiscal estructural ya pactado con la Comisión Europea.
La senda de estabilidad: derrota calculada y margen autonómico en el aire
El Congreso repite este jueves la votación que la semana pasada tumbó por primera vez el cuadro macroeconómico del Gobierno. Con los mismos votos en contra del PP, Vox y Junts, la senda de estabilidad volverá a ser rechazada. El documento fijaba un déficit público del 1,8% del PIB para 2027, del 1,6% en 2028 y del 1,5% en 2029, y otorgaba a las comunidades autónomas un margen de déficit del 0,1% anual, equivalente a unos 5.850 millones de euros adicionales. Sin embargo, el Ejecutivo ya lo da por amortizado: «Es un puro trámite», admiten fuentes parlamentarias socialistas, mientras la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ni siquiera mencionó el asunto en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros del martes.
La estrategia de la Moncloa se apoya en el Plan Fiscal Estructural remitido a Bruselas, que recoge las mismas cifras de déficit pero sin desagregación por administraciones. En consecuencia, el Gobierno interpreta que podrá presentar los Presupuestos Generales del Estado conforme a esos objetivos, y que la no aprobación de la senda solo forzará a las CCAA a presupuestar en equilibrio, renunciando al margen extra. Las comunidades gobernadas por el PP, que votaron en contra, serían las principales perjudicadas. Este argumento se convertirá, según fuentes de Ferraz, en munición electoral de cara a unas elecciones generales que Sánchez ha dejado entrever como posible adelanto en el primer trimestre de 2027.
El decreto anticrisis y otros triunfos parlamentarios al alcance
Mas allá de la derrota calculada en la senda, el último pleno antes del verano promete oxígeno para el Gobierno. La convalidación del decreto anticrisis, aprobado a finales de junio, tiene altas probabilidades de salir adelante gracias a la inclusión de la eliminación estructural progresiva del impuesto sobre la producción de energía eléctrica, una exigencia de Junts. El paquete, valorado en más de 1.800 millones de euros, prorroga las rebajas al carburante con una escala descendente: 20 céntimos por litro este mes de julio, que bajarán a 15 en agosto, 10 en septiembre y 5 en octubre. Además, contiene una cláusula automática que reactiva el descuento máximo si la inflación de los combustibles supera el 15%, aplicable también a la electricidad y el gas natural.
El pleno abordará otros asuntos clave: la convalidación del decreto que permite la jubilación parcial del personal laboral de las administraciones públicas, el último trámite de la pasarela de mutualistas al RETA —ley que corrige las pensiones ínfimas de profesionales que cotizaron en mutualidades privadas—, y el debate de totalidad del proyecto de ley de condonación de deuda autonómica, uno de los compromisos de investidura con ERC. La quita superará previsiblemente su primer examen parlamentario, pese a las enmiendas de devolución del PP y Vox. Además, se aprobará definitivamente la reforma del reglamento del Congreso, impulsada por los socios progresistas para facilitar la formación de grupos parlamentarios, un blindaje frente a una hipotética mayoría de derechas en la próxima legislatura.

El revés en la senda no solo no frena al Ejecutivo, sino que alimenta el relato de una oposición que bloquea recursos para los territorios.
El Eje del Poder Socialista: derrota táctica y victoria narrativa
El rechazo a la senda de estabilidad encaja en la estrategia de Ferraz de exteriorizar las dificultades de gobernar en minoría para fortalecer la imagen de Pedro Sánchez como un presidente que no se rinde pese al bloqueo de la derecha y de los independentistas díscolos. La dirección federal interpreta que cada votación fallida en las Cortes refuerza el discurso de la necesidad de una mayoría de izquierdas sólida y, al mismo tiempo, deja al PP sin argumentos para reclamar más recursos autonómicos cuando sus diputados contribuyen a rechazarlos.
En Moncloa se insiste en que la presentación de los Presupuestos no peligra: la Constitución obliga a enviarlos al Congreso tres meses antes de que acabe el año (el 30 de septiembre), pero el ministro de Hacienda, Arcadi España, ha abierto la puerta a retrasarlos hasta octubre. La clave es que, con el camino presupuestario despejado, el presidente podrá medir los tiempos de un posible adelanto electoral que ya flota en el ambiente y que, según fuentes gubernamentales, se calibrará en función del éxito de las cuentas públicas en el trámite parlamentario.
Para los barones socialistas, especialmente los de comunidades como Asturias o Castilla-La Mancha, la pérdida de ese margen fiscal extra no es trivial. Sin embargo, Ferraz les traslada que el Gobierno central compensará cualquier desajuste mediante transferencias o fondos específicos si la senda definitiva no sale adelante. Mientras, el PP se expone a la crítica de haber renunciado a 5.850 millones en favor de sus territorios solo por tumbar al Ejecutivo. El cariz territorial de la maniobra es evidente: las comunidades gobernadas por los populares son las principales damnificadas de un voto en contra que, a corto plazo, les resta capacidad de gasto.
En el plano legislativo, la previsible convalidación del decreto anticrisis y el avance de la ley de condonación de deuda autonómica confirman que el PSOE y sus socios mantienen el pulso parlamentario pese a los vaivenes. El apoyo de Junts al decreto, a cambio de la supresión progresiva del impuesto a la producción eléctrica, demuestra que los independentistas catalanes no están dispuestos a dinamitar todas las iniciativas del Gobierno y que la geometría variable sigue funcionando. Una lectura que, en Ferraz, se traduce en confianza para encarar el segundo semestre del año con PGE en el horizonte.
🌹 El Apunte de Ferraz
- Mensaje fuerza: Gobernar en minoría es resistir y convertir las derrotas en palancas: la senda se rechaza, pero el rumbo fiscal ya está trazado con el aval de Bruselas.
- Protagonista: Arcadi España (ministro de Hacienda y Función Pública).
- Próximo hito: El Consejo de Ministros podría aprobar el proyecto de Presupuestos en octubre, una vez superado el ecuador del año.

