Explosión de gas en las obras del metro de Sants en Barcelona: ocho heridos, dos graves

La explosión, ocurrida anoche durante las obras de la línea 5, ha dejado dos trabajadores graves trasladados al Vall d’Hebron. Los Bomberos mantienen activa la llama controlada mientras se corta el suministro. El Ayuntamiento pide calma y ha acordonado la zona.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? Residentes en el barrio de Sants y usuarios de las líneas L1 y L5 del metro de Barcelona. La estación de Plaça de Sants permanece cerrada.
  • ¿Cuándo ocurre? La deflagración se produjo sobre las 23:00 horas del miércoles 22 de julio; los bomberos continúan trabajando este jueves 23 de julio.
  • ¿Qué cambia hoy? Se mantiene un amplio perímetro de seguridad y la llama seguirá activa hasta que se consiga cortar el suministro de gas. El Ayuntamiento recomienda a los vecinos no salir de casa hasta nuevo aviso.

Una fuga de gas durante unas obras de accesibilidad en la estación de Plaça de Sants derivó anoche en una violenta deflagración que dejó ocho heridos, dos de ellos graves. La rotura de una tubería, detectada por la tarde, se complicó durante las labores de reparación y provocó una gran llamarada pasadas las once de la noche, justo en los accesos del metro.

Los servicios de emergencias desplegaron un amplio dispositivo. Nueve dotaciones de Bombers de Barcelona y ocho ambulancias del Servei d’Emergències Mèdiques (SEM) acudieron al lugar. Todos los heridos son hombres: dos graves han sido trasladados al Hospital Vall d’Hebron, otros dos menos graves al mismo centro, y un quinto menos grave al Clínic, donde también se atiende a tres leves. Varios de ellos son trabajadores de las obras, según confirmaron fuentes municipales.

La Guardia Urbana acordonó la zona y Protecció Civil de la Generalitat activó el plan Procicat en fase de prealerta. La circulación viaria quedó cortada en el entorno de la plaza, y los vecinos de de los edificios colindantes recibieron la recomendación de no salir de sus viviendas hasta nuevo aviso.

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El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, se personó en el lugar de los hechos sobre la medianoche y transmitió un mensaje de tranquilidad. En sus redes sociales, aseguró que el fuego estaba «estabilizado» y pidió «precaución» a los residentes. «Recomendamos precaución y no salir de las viviendas cercanas al lugar del incidente hasta nuevo aviso», escribió.

La jefa de guardia de Bomberos de Barcelona, Clara Latorre, explicó a TV3 que la llama que todavía se aprecia en la plaza no se extinguirá hasta que se complete el corte del flujo de gas. «El flujo no parará hasta que se acabe de ejecutar la obra que permite controlar el escape», señaló. Añadió que los trabajos son «complejos» porque implican actuar en distintos puntos de la red de distribución.

La llama no se apaga hasta que el gas deje de fluir. Y se necesita una intervención rápida, pero extremadamente cuidadosa.

El origen del escape se sitúa en las obras de mejora de accesibilidad que Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) ejecuta en la estación de metro de Plaça de Sants, punto de confluencia de las líneas 1 y 5. La tubería afectada fue dañada sobre las 14:40 horas del miércoles, pero la deflagración no se produjo hasta nueve horas después, durante los trabajos de reparación. La compañía suministradora de gas —cuya identidad no se ha revelado— colabora con los bomberos.

¿Por qué sigue ardiendo la llama y cómo afecta a los vecinos?

El incendio controlado es, en realidad, la manifestación visible de un problema más profundo: la dificultad de sellar una fuga de gas en una red urbana densa y en plena obra. Los técnicos necesitan localizar y cerrar varias válvulas en puntos distantes del barrio, una operación que puede prolongarse durante horas. Mientras tanto, la prioridad de los bomberos es mantener la llama estabilizada para evitar acumulaciones de gas que pudieran dar lugar a una nueva explosión.

Este tipo de incidentes, aunque excepcional, evidencia la complejidad de compatibilizar las obras de mejora del transporte público con la seguridad del subsuelo. Barcelona ha vivido episodios de fugas de gas en el pasado, pero una deflagración de esta magnitud junto a una estación de metro tan transitada no se recuerda en los últimos años. La Agència Catalana de l’Aigua (ACA) —pese a no estar directamente implicada— podría requerir informes posteriores para descartar afecciones en las redes de saneamiento cercanas.

Mientras se completa la intervención, los vecinos de la zona deben evitar salir a la calle y mantener las ventanas cerradas. La Guardia Urbana ha anunciado que el perímetro de seguridad se reducirá en cuanto los técnicos den por controlado el escape, algo que podría ocurrir a lo largo de esta mañana. Hasta entonces, la recomendación es seguir las indicaciones de Protección Civil a través de los canales oficiales.

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