Illa viaja a Vietnam y Singapur en su primera gira asiática para atraer inversiones a Cataluña

El president de la Generalitat se reunirá con el primer ministro de Singapur y el Politburó vietnamita en una misión de siete días. Busca acuerdos de conectividad aérea y consolidar a Cataluña como puerta de entrada a Europa para inversor

Salvador Illa arranca este viernes 25 de julio una misión sin precedentes en el Sudeste Asiático: Vietnam y Singapur. Es la primera vez que un jefe del Govern catalán pisa la región para hacer diplomacia económica y promocionar a Catalunya como puerta de entrada a Europa para inversores asiáticos. Durante siete jornadas, el president recorrerá cuatro ciudades y mantendrá una agenda repleta de reuniones con gobiernos, aerolíneas y empresas con sello catalán.

Una gira para coser dos continentes

El ejetivo principal del viaje es doble: atraer inversiones productivas y desencallar la conectividad aérea directa desde el Aeroport Josep Tarradellas Barcelona-El Prat. Vietnam Airlines y Singapore Airlines serán dos de los interlocutores prioritarios. Con Vietnam, hoy no hay vuelo directo; viajar a Hanoi implica hacer escala en Doha, Dubái, Pekín o Londres. Con Singapur, la ruta funciona desde 2006 —cinco frecuencias semanales— pero Illa quiere reforzar la posición de Barcelona como hub del sur de Europa ante el previsible aumento de tráfico tras los últimos acuerdos comerciales.

“Cualquier acuerdo que pudiera materializar un vuelo directo a Vietnam tomará un largo camino”, admiten fuentes del gabinete del president. La prudencia no es casual: el propio Illa viajó a Tokio en marzo de 2025 sin lograr la conexión directa con Japón, pese al intenso intercambio turístico entre ambos países. El sureste asiático, no obstante, es hoy un mercado más maduro para la empresa catalana y los acuerdos de libre comercio con la Unión Europea dan un respaldo jurídico añadido.

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Compradores de chocolate, tubos y enchufes

La Estrategia Asia, impulsada por la Generalitat con aportaciones de los departamentos de Unión Europea y Acción Exterior, y de Empresa y Trabajo, señala a Vietnam y Singapur como mercados prioritarios. Allí operan ya varias compañías catalanas. Savall Chocolate, fundada en Da Nang en 2016 por Víctor Ceano Savall, mantiene viva una tradición de cinco generaciones. La multinacional Relats —líder en revestimientos textiles técnicos— produce en Vietnam desde 2018, y Tucal inauguró en diciembre una planta de tubos y válvulas. Simon, el gigante del material eléctrico, y Eurofragance, con su centro operativo en Singapur, completan el desembarco catalán.

Illa se reunirá con los directivos de todas ellas en Da Nang, el polo tecnológico del Vietnam emergente. Un foro empresarial con el nombre de Cataluña servirá de escaparate el lunes 27 de julio, antes de volar el martes a Ho Chi Minh —13,7 millones de habitantes— para inaugurar otro encuentro de negocios. La agenda deje entrever un mensaje claro: el Govern no espera inversores en el Palau de la Generalitat; sale a buscarlos allí donde se están batiendo el cobre.

Illa aterriza en el Sudeste Asiático con un doble reto: vender Catalunya en mercados donde Europa todavía es una promesa y tejer alianzas que le sirvan de contrapeso a la competencia de otros polos europeos.

De Hanói a Singapur: alfombra roja política

El componente institucional del viaje es inédito para un president de la Generalitat. En Hanói, Illa será recibido por el Politburó del Partit Comunista, el máximo órgano ejecutivo del país, y se reunirá con el viceprimer ministro Pham Gia Tuc. Su predecesor, Ho Duc Phoc, ya visitó al propio Illa en Barcelona hace un año, lo que ha allanado el terreno para este encuentro de alto nivel. En Ho Chi Minh y Da Nang, el anfitrión será el Comité Popular, el gobierno regional, un gesto que subraya la voluntad vietnamita de descentralizar las relaciones con Europa.

En Singapur, el punto álgido será la reunión con el primer ministro Lawrence Wong, el cuarto mandatario desde la independencia de la ciudad-estado en 1965. A esta cita le seguirá un encuentro con el embajador de la Unión Europea, Artis Bērtulis,, para repasar los frutos del acuerdo de libre comercio de 2019, que ha convertido a Singapur en el socio más estrecho de la comunidad en la región. Illa cerrará la gira con una conferencia y visitas a ST Engineering—grupo tecnológico y de defensa asiático—y a las instalaciones de Eurofragance antes de regresar a Barcelona la medianoche del jueves 30 de julio.

Generalitat

Por qué la gira dice lo que el PSC calla

La apuesta de Illa por la diplomacia económica en el Sudeste Asiático va más allá de una agenda comercial. Refleja la voluntad del Govern de superar inercias anteriores y construir un relato exterior propio, alejado del eje soberanista que durante años dominó la política exterior catalana. Los viajes de los anteriores presidentes se concentraron en reforzar lazos con las comunidades catalanas de América o en hacer gestos de afirmación nacional; ahora la prioridad es la captación de capital y la proyección económica.

Con este tercer desplazamiento a Asia —tras Japón, Corea del Sur y China— Illa se posiciona como el mandatario autonómico que más empeño ha puesto en diversificar los mercados de la economía catalana más allá de la Unión Europea. La jugada tiene riesgos: los resultados tangibles en conectividad aérea tardarán años, y la competencia con Madrid, Milán o París por convertirse en terminal asiática es feroz. Pero los dividendos políticos, si logra aunque sea una promesa de inversión, serían inmediatos para un Govern que necesita resultados más allá del debate identitario.

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El curso político toca a su fin con la vuelta del president, mediada la noche del jueves 30. Nadie en el entorno de Illa esconde que el verano será más dulce si el viaje deja algún anuncio. La Generalitat ha puesto el acelerador en su agenda exterior justo cuando las aguas parlamentarias en casa siguen movidas. Si la gira funciona, el Govern habrá sumado un argumento de peso para presentar una legislatura que va más allá de los pactos con ERC.