El CIFAS (Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas) alertó de la falta de voluntad de las autoridades marroquíes para frenar la invasión de Ceuta a finales del mes de julio. El día 30 a las 13:00 horas, solo unas horas después del comienzo de la avalancha migratoria, el Estado Mayor de la Defensa (EMAD) publicaba un informe de inteligencia inmediato y urgente (INTREP) advirtiendo que «la pasividad marroquí está permitiendo la transgresión de la frontera tanto por mar como por tierra». Era la primera llamada de socorro, pese a la cual el ministro de Exteriores dijo que Marruecos estaba colaborando para evitar la avalancha.
No fueron los únicos, porque también el mismo día la Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la Guardia Civil emitía otro informe en el mismo sentido que el CIFAS. Los documentos intentaban alertar de la manera más rápida de la gravedad de los hechos en Ceuta.
La nota de la inteligencia militar tacha de «caso migratorio» la situación en Ceuta, con la Policía y Guardia Civil rebasados. «Desde el 25 de julio se está desarrollando en Ceuta una crisis migratoria con alrededor de 1.700 inmigrantes por vía marítima desde Marruecos hacia la ciudad autónoma y una cantidad indefinida de acceso», decía esa nota.
Los militares añadía que además «se han producido varias intrusiones en las islas y peñones de soberanía española que no han sido masivas, pero sí significativas. La información disponible indica que se esperan más intrusiones a muy corto plazo, especialmente en Chafarinas».

Los informes acerca de la actitud de los policias marroquíes ante los intentos de acceso a España son diferentes dependiendo de la ciudad: «En Melilla se informa de una actitud activa marroquí en el mantenimiento de la seguridad; en Ceuta de pasividad ante la avalancha migratoria, lo que permite la transgresión de la frontera tanto por mar como por tierra. Además, la Embajada marroquí en España defiende la total colaboración con el Gobierno español.

El informe de la Guardia Civil era más duro: «Por parte de las autoridades marroquíes se detecta pasividad y están permitiendo la llegada de candidatos hacia la zona fronteriza. Hasta el día de ayer sí que se detectaba proactividad y colaboración adecuada», recoge. Unos datos que se corroborarían unas horas después durante la invasión de Ceuta.
