El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha presentado este viernes en Sevilla a los nuevos delegados provinciales del Gobierno autonómico, a quienes ha pedido que se pongan «más un mono de trabajo que un traje de ceremonia». En un acto cargado de simbolismo celebrado en el Palacio de San Telmo, los ocho representantes territoriales juraron su cargo con la vista puesta en la gestión diaria y la cercanía con el ciudadano.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Los nuevos delegados de la Junta en las ocho provincias andaluzas han tomado posesión este viernes en Sevilla.
- ¿Quiénes son? Repiten cinco cargos (Ricardo Sánchez, Mercedes Colombo, Adolfo Molina, Antonio Jesús Granados y Patricia Navarro) y se incorporan Francisco Góngora (Almería), Berta Centeno (Huelva) y Erik Domínguez (Jaén).
- ¿Qué les ha pedido Moreno? Que trabajen con proximidad, diálogo y gestión pegada al terreno, centrándose en vivienda, servicios públicos y el papel de la mujer.
Toma de posesión en las ocho provincias
Los nombramientos fueron aprobados el pasado miércoles en el Consejo de Gobierno y este viernes, en una ceremonia presidida por el jefe del Ejecutivo autonómico y el vicepresidente primero, Antonio Sanz, los delegados juraron su cargo. El presidente destaco que su equipo está «comprometido» con tener «presencia institucional en las provincias para cambiar la realidad social de Andalucía» y subrayó que «sin proximidad no hay nada».
Entre los representantes que continúan al frente de sus delegaciones figuran Ricardo Sánchez en Sevilla, Mercedes Colombo en Cádiz, Adolfo Molina en Córdoba, Antonio Jesús Granados en Granada y Patricia Navarro en Málaga. Todos ellos repetirán la labor de coordinación territorial que ya desempeñaban en la anterior legislatura.
Las nuevas incorporaciones son Francisco Góngora, alcalde de El Ejido, que asume la delegación de Almería; la parlamentaria Berta Sofía Centeno, al frente de Huelva; y el exdiputado Erik Domínguez, que se encargará de Jaén. Moreno valoró que todos ellos «conocen la provincia como la palma de su mano» y les animó a empezar el próximo lunes con «ganas y mucha ilusión».
En el mismo acto, Juanma Moreno tuvo palabras de agradecimiento para los delegados salientes. El ya exdelegado jiennense Jesús Estrella se ha incorporado al Parlamento de Andalucía, mientras que el onubense José Manuel Correa Reyes y la almeriense Aránzazu Martín asumirán «nuevas responsabilidades» en la actual legislatura.
«Sin proximidad no hay nada», la frase que resume el mandato que Moreno ha dado a sus delegados: cercanía, diálogo y gestión pegada al terreno como claves para transformar la realidad andaluza.
La ‘vía andaluza’ y el reto de la proximidad
El presidente andaluz insistió en que «un Gobierno no está completo si su administración territorial no está en marcha» y recordó a los nuevos delegados que serán «el rostro del gobierno de Andalucía en cada una de las provincias». Por ello, les pidió que su trabajo sea «siempre útil, provechosa y pegada al terreno».
Moreno volvió a reivindicar la llamada «vía andaluza», que definió como «gobernar para todos, piensen lo que piensen». En esa línea, exigió a los representantes que ofrezcan «algo fundamental: estabilidad y diálogo con todos, con el resto de administraciones, con los ciudadanos, con las entidades, los colectivos y las plataformas».
El jefe del Ejecutivo autonómico les encomendó centrarse en tres áreas prioritarias: la vivienda como uno de los principales problemas de los andaluces, el papel de la mujer en la sociedad y los servicios públicos esenciales. La toma de posesión se produce en un contexto de estabilidad institucional, con el nuevo ciclo político recién iniciado tras las pasadas elecciones autonómicas y una legislatura que se prevé de marcado acento en la gestión.
El acto, celebrado en el emblemático Palacio de San Telmo —sede de la Presidencia de la Junta—, reunió a los responsables territoriales del PP andaluz en un gesto de cohesión interna. Tanto los cargos veteranos como las nuevas incorporaciones asumieron formalmente sus responsabilidades con el objetivo de hacer funcionar la maquinaria administrativa en todas las comarcas.
La elección de un perfil tan vinculado al municipalismo como el de Góngora en Almería refleja la intención del Gobierno autonómico de estrechar lazos con los ayuntamientos, especialmente en una provincia con grandes proyectos como el AVE y el desarrollo del sector agroalimentario. En Huelva, Centeno deberá impulsar una agenda que incluye las infraestructuras pendientes, mientras que en Jaén, Domínguez asume el reto de ser la cara del Gobierno en una provincia tradicionalmente olivarera.
Sevilla, Cádiz y Málaga mantienen a sus delegados, lo que garantiza la continuidad en territorios clave para la economía andaluza. En Granada, Granados seguirá gestionando las relaciones institucionales en una provincia que aspira a consolidarse como polo tecnológico y científico.
La Lectura Andaluza
La designación de los delegados provinciales es un paso fundamental en la arquitectura institucional de la Junta de Andalucía. Estos cargos, equivalentes a los subdelegados del Gobierno central, actúan como enlace entre el Ejecutivo autonómico y la realidad territorial, gestionando competencias en sanidad, educación, servicios sociales, agricultura e infraestructuras. En una comunidad de más de ocho millones de habitantes repartidos en 785 municipios, la figura del delegado es esencial para que las decisiones de Sevilla lleguen a cada rincón.
Juanma Moreno ha colocado en puestos clave a perfiles que aúnan experiencia de gestión y conocimiento del terreno. En provincias como Almería, con el reto del agua y la agricultura intensiva, un exalcalde aporta la visión municipalista necesaria. En Huelva y Jaén, las nuevas delegadas asumen la responsabilidad de trasladar las políticas de la Junta en territorios donde la presencia institucional es crucial para el desarrollo. La llamada «vía andaluza» se traduce en la práctica en un gobierno que busca diálogo y estabilidad, evitando la confrontación partidista y centrándose en la gestión.
Para los andaluces, este relevo supone un refuerzo de la atención institucional en las ocho provincias. La Junta de Andalucía insiste en la proximidad como eje de su acción, y los nuevos delegados deberán demostrar en el día a día que ese lema se materializa en servicios públicos eficaces y en una respuesta ágil a los problemas cotidianos. El arranque del lunes próximo marcará el inicio de una legislatura en la que la gestión territorial será una de las principales cartas de presentación del Gobierno andaluz.
El acto de San Telmo deja una imagen de cohesión en un partido, el PP andaluz, que ha renovado su mayoría absoluta con una estrategia de moderación y centralidad. Los delegados toman ahora el relevo con el encargo de hacer tangible esa filosofía en cada provincia. Queda por ver cómo se traducen estas palabras en hechos concretos cuando, a partir del lunes, empiecen a rodar los despachos en las ocho delegaciones territoriales.
