Geely ha pagado 221 millones de euros por el 34 % de la planta de Ford en Almussafes, lo que valora el cien por cien de la factoría en 650 millones, según la comunicación oficial que el grupo chino ha remitido a la bolsa de Hong Kong. La alianza se formaliza mediante una joint venture que no incluye ventas conjuntas ni diseño compartido y que aspira a producir 500.000 vehículos al año para finales de 2028.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Geely ha adquirido el 34 % de Ford Almussafes por 221 millones de euros, valorando la planta en 650 millones.
- ¿Qué implica? La creación de una empresa conjunta que mantendrá a todos los trabajadores actuales de Ford España y fabricará hasta cinco modelos diferentes a partir de 2028.
- ¿Por qué es importante? Asegura la continuidad de la mayor instalación automovilística de la Comunitat Valenciana, con una capacidad de 500.000 coches anuales y la incorporación de dos vehículos eléctricos de Geely.
Una operación que blinda el futuro industrial de Almussafes sin compartir marcas
El presidente de Ford Europa, Jim Baumbick, evitó hablar de venta durante la presentación del acuerdo. Prefirió hablar de «alianza» y de un eslogan que define el espíritu de la joint venture: «Un equipo, dos marcas, cinco coches». Sin embargo, Geely cotiza en Hong Kong y está obligada a comunicar los detalles financieros de la operación. Lo ha hecho: ha desembolsado 221 millones por una participación del 34 %.
El resto del capital, un 66 % valorado en 429 millones, permanece en manos de Ford. La nueva sociedad absorberá a la totalidad de la plantilla de Ford España, pero no comercializará vehículos de forma conjunta ni compartirá el diseño, la investigación ni la gestión de las marcas. Cada socio mantendrá su identidad comercial. La planta se limitará a fabricar. Esa es la clave del acuerdo.
El documento enviado al parqué chino incluye además un derecho de adquisición preferente: si uno de los dos socios decide vender su participación, el otro tendrá prioridad. No hay, en cambio, ninguna cláusula que anticipe una futura ampliación de la cuota de Geely. De momento, la china se convierte en socia minoritaria de la instalación que Ford tiene en Almussafes desde hace más de cuatro décadas.
De tres modelos Ford a cinco coches: el calendario hasta 2028
El plan de producción es ambicioso. Para finales de 2028, la factoría valenciana ensamblará hasta cinco vehículos: el Ford Kuga, el Ford Bronco y un nuevo crossover de la marca americana, todos con tecnología multienergía (combustión e híbrido), más dos modelos cien por cien eléctricos de Geely. Estos tres modelos adicionales aún no han sido desvelados, aunque todo apunta a que uno de ellos llevará la insignia de la propia Geely y no la de alguna de sus marcas de lujo ( Volvo, Lotus, Zeekr o Lynk & Co ).
La inversión de Geely no es una simple adquisición financiera: supone un salvavidas para la fábrica valenciana y para los miles de empleos que dependen de ella.
El objetivo es alcanzar los 500.000 vehículos al año, una cifra que devolvería la planta al umbral de plena capacidad que perdió en los últimos ejercicios. Para lograrlo, ambos fabricantes cooperarán en la optimización de procesos y en la reducción de costes, pero sin cruzar las líneas de la propiedad intelectual. El reto es doble: mantener competitiva una instalación que durante años ha sido el corazón de Ford en Europa e integrar al mismo tiempo la tecnología eléctrica del socio chino.
Los números de Geely avalan la apuesta. En el primer semestre de 2026, la automovilistica china vendió 474.228 vehículos fuera de su mercado nacional, un incremento del 158 % respecto al mismo período del año anterior. La compañía se sitúa así entre las marcas chinas de mayor proyección internacional.
El Escenario Valenciano
El aterrizaje de Geely en Almussafes tiene una lectura que trasciende lo puramente industrial. La Comunitat Valenciana respira aliviada. La planta de Ford no solo es el primer empleador de la comarca de la Ribera Baixa: es un símbolo de la capacidad fabril valenciana y un engranaje indispensable para el conjunto del sector español de la automoción. El anuncio de la joint venture llega en un momento en que la región todavía se lamía las heridas de la crisis de producción que Ford arrastraba desde hace años. La apuesta compartida con el gigante chino ofrece certidumbre, aunque sin euforia: ningún fabricante es inmune a las sacudidas geopolíticas ni a la lentitud de la transición eléctrica.
En clave nacional, la operación refuerza a España como plataforma europea de vehículos. La capacidad de la fábrica valenciana se alinea con los fondos europeos destinados al vehículo eléctrico y con los planes del Gobierno de Pedro Sánchez para atraer inversiones industriales. De hecho, la Secretaría de Estado de Industria ha seguido las negociaciones de cerca, consciente de que el futuro de Almussafes afecta al ecosistema de proveedores de medio país. La expectativa ahora se centra en los plazos: que los tres nuevos modelos anunciados para 2028 empiecen a materializarse en las líneas de montaje y que la electrificación de la planta avance al ritmo prometido.
Ficha del Caso
- El caso: El grupo chino Geely se asocia con Ford para explotar la factoría de Almussafes (Valencia) mediante una empresa conjunta. Paga 221 millones por el 34 % y la planta queda valorada en 650 millones.
- Datos importantes: La producción proyectada es de 500.000 vehículos anuales en 2028, con cinco modelos (tres Ford híbridos y dos eléctricos de Geely). No habrá ventas conjuntas ni diseño compartido.
- Resumen: El acuerdo asegura la continuidad de la mayor planta automovilística valenciana, refuerza el polo industrial español y confirma el interés de los fabricantes chinos por Europa. La ejecución del plan y el calendario de electrificación serán las claves de los próximos años.

