EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El CITA ha lanzado Teruel AgroForestal, una red de innovación para los sectores agroalimentario y forestal de la provincia.
- ¿Quién está detrás? El Gobierno de Aragón y el Gobierno de España, a través del Fondo de Inversiones de Teruel (FITE), con cofinanciación de la Unión Europea (Fondo de Transición Justa).
- ¿Qué impacto tiene? Se impulsarán prácticas sostenibles en suelos y bosques, y al menos ocho microproyectos piloto para empresas y explotaciones, con el foco en fijar población y generar actividad económica.
El Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) ha activado este verano una ambiciosa red de conocimiento para la provincia de Teruel. La iniciativa, bautizada como Teruel AgroForestal, está financiada por el Gobierno de España y el Gobierno de Aragón con cargo al Fondo de Inversiones de Teruel (FITE), y cuenta con cofinanciación de la Unión Europea a través del Fondo de Transición Justa. El objetivo es conectar la ciencia con el territorio para mejorar la competitividad y la sostenibilidad agroindustrial de la zona.
Una red para romper la dispersión geográfica
La dispersión de los núcleos rurales turolenses y su escasa densidad de población hacen necesario un abordaje específico. Teruel AgroForestal apuesta por el modelo de la cuádruple hélice, que integra a la administración, los centros de investigación, las empresas y la propia sociedad civil. Durante el primer año se elaborará un Plan de Acción con un horizonte de seis años y se empezará a tejer una red de colaboradores en las tres ramas previstas: suelos, bosques e innovación.
Suelos más resistentes, bosques más rentables e innovación en las pymes
La línea Territorio SUELO promoverá prácticas de gestión sostenible para frenar la erosión y aumentar la resiliencia de los terrenos agrícolas frente al cambio climático. Incluye la elaboración de un mapa agrológico en una zona piloto de la cuenca del Jiloca, la creación de una red de agricultores colaboradores y una finca experimental para ensayar distintos métodos de manejo.
Por su parte, Territorio BOSQUE se centrará en los montes privados. El proyecto apoyará a nueve agrupaciones o asociaciones forestales, caracterizará más de 2.000 hectáreas de superficie forestal y organizará visitas técnicas a proyectos piloto como Manage4Future y Reconecta. La idea es sencilla: convertir la bioeconomía rural en una oportunidad real de empleo.
Detrás de cada hectárea de monte bien gestionada hay una oportunidad de fijar población en la España vaciada.
El tercer eje, Territorio INNOVACIÓN, impulsará al menos ocho microproyectos piloto para que empresas agroalimentarias y explotaciones agroforestales incorporen soluciones innovadoras. «Se trata de resolver necesidades concretas y acelerar la transferencia de resultados de investigación hacia el tejido productivo», explican desde el CITA. La comunicación y la coordinación técnica completarán el andamiaje de la red.
El Pulso Territorial
La provincia de Teruel arrastra desde hace décadas uno de los saldos demográficos más desfavorables del país. Cualquier iniciativa que aspire a generar actividad económica en su medio rural debe medirse contra ese telón de fondo. El FITE ha sido históricamente la herramienta financiera que ha permitido compensar el déficit de inversión privada, pero la clave de proyectos como Teruel AgroForestal está en su capacidad para crear ecosistemas de innovación que sobrevivan a las subvenciones.
En la actualidad, el Gobierno de Aragón —presidido por Jorge Azcón (PP) con el apoyo externo de Vox— mantiene el FITE como una prioridad dentro de su estrategia contra la despoblación. La cofinanciación europea con el Fondo de Transición Justa añade una capa adicional de exigencia: los recursos deberán ejecutarse con plazos y resultados medibles. Las otras provincias de la comunidad autónoma observan con atención un modelo que, si funciona, podría replicarse en Huesca o en las comarcas más despobladas de Zaragoza.
Lo que viene ahora son los primeros pasos tangibles: la elaboración del plan de acción, el mapeo de suelos en el Jiloca y la selección de los microproyectos. El CITA confía en que, en seis años, Teruel AgroForestal haya dejado de ser un proyecto piloto para convertirse en un sistema de transferencia de conocimiento consolidado. La prueba de fuego no estará en los informes, sino en el número de explotaciones, cooperativas y empresas que decidan apostar por la innovación para seguir viviendo de su tierra.
Ficha Autonómica
- El caso: El CITA ha lanzado la red Teruel AgroForestal para transferir conocimiento científico a explotaciones, empresas y propietarios forestales de la provincia.
- Datos importantes: Cofinanciada por el FITE (Gobierno de España y Gobierno de Aragón) y la UE (Fondo de Transición Justa). Horizonte de seis años. Nueve asociaciones forestales apoyadas, más de 2.000 hectáreas caracterizadas y al menos ocho microproyectos piloto.
- Resumen: El proyecto aspira a crear un ecosistema de innovación que mejore la competitividad y la sostenibilidad del sector agroalimentario y forestal turolense, combatiendo la despoblación desde la generación de riqueza.

