Adif Alta Velocidad ha adjudicado este lunes 27 de julio la construcción de una segunda vía de ancho estándar en 46 kilómetros de la Línea de Alta Velocidad Antequera–Granada por 22,6 millones de euros (IVA incluido). La intervención, que discurre entre las provincias de Málaga y Granada, permitirá duplicar la capacidad en dos tramos que actualmente operan con una sola vía.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Adif adjudica 22,6 millones de euros para montar una segunda vía en 46 km del AVE entre Antequera y Granada.
- ¿Dónde y quién? Los trabajos se concentran en los subtramos Archidona–Riofrío e Íllora–La Chana, bajo supervisión del Ministerio de Transportes.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Más capacidad para trenes de viajeros y mercancías, menos limitaciones y una conexión más fiable con el Corredor Mediterráneo.
Así se desdobla la alta velocidad entre Málaga y Granada
Los trabajos se ejecutarán en dos sectores concretos: entre la bifurcación de Archidona, en la provincia de Málaga, y la bifurcación de Riofrío, ya en Granada; y entre el puesto de banalización de Íllora y la bifurcación de La Chana. En ambos casos la plataforma ferroviaria ya está preparada para alojar dos vías, por lo que no será necesario construir una nueva base desde cero.
Se trata de una obra de montaje directo sobre la infraestructura existente, lo que reduce plazos y el impacto sobre el servicio actual. La doble vía permitirá que los trenes circulen simultáneamente en sentidos contrarios sin depender de puntos de cruce fijos, un cuello de botella que hasta ahora había lastrado la regularidad de la línea.
Más de 80.000 traviesas y adjudicaciones complementarias
El contrato de vía no es una inversión aislada. Se suma a la reciente adjudicación de las instalaciones de electrificación por 14,8 millones de euros, a la compra de aparatos de vía (3,4 millones) y a la adquisición de más de 80.000 traviesas, valorada en 9,6 millones. Además, Adif tiene en licitación el suministro de 220.000 toneladas de balasto, con un presupuesto de 8,5 millones.
En la actualidad, la Línea de Alta Velocidad Antequera–Granada solo dispone de doble vía en los 9,5 kilómetros que van desde la estación de Antequera hasta el viaducto de Archidona. Con la duplicación ahora adjudicada, la configuración de doble vía se extenderá hasta Riofrío y, más adelante, entre Íllora y La Chana. Una vez finalizadas todas las actuaciones previstas, aproximadamente dos tercios del trazado de alta velocidad tendrán vía doble.
La doble vía en la línea de alta velocidad entre Antequera y Granada es la pieza que faltaba para exprimir el potencial logístico del eje ferroviario que conecta Málaga con el resto del Corredor Mediterráneo.
El proyecto de mejora incluye también la variante de Loja, un nuevo trazado de 19,1 kilómetros cuyos tramos de plataforma se encuentran ya en ejecución o contratados. A esto se añade el acondicionamiento de otros 7,7 kilómetros entre el final de la variante de Loja e Íllora para poder montar también en ese tramo una vía doble.
En paralelo, Adif ha adjudicado por 925.856 euros la redacción del proyecto de protecciones acústicas en el tramo Bobadilla–Ronda, dentro de la línea Bobadilla–Algeciras. El contrato abarcará 69,9 kilómetros e incluirá un estudio vibratorio para minimizar el impacto en los entornos atravesados.

La Lectura Andaluza
La adjudicación de la doble vía entre Antequera y Granada llega en un momento en que el Corredor Mediterráneo concentra buena parte de las inversiones ferroviarias en Andalucía. Solo entre enero de 2024 y marzo de 2026, el Ministerio ha ejecutado más de 2.900 millones de euros en obras vinculadas a este eje, una cifra que refleja la apuesta por convertir el litoral mediterráneo andaluz en la puerta de entrada de mercancías y viajeros hacia Europa. La provincia de Granada se beneficia de forma directa de ese esfuerzo, ya que la conexión con Antequera es el enlace natural hacia el resto de la red de alta velocidad y hacia puertos como el de Algeciras.
Para los ciudadanos de Granada y del norte de Málaga, esta obra significa menos incertidumbre en las frecuencias y más fiabilidad ante incidencias. Aunque el Ministerio no ha detallado todavía cómo se traducirá la mejora en tiempos de viaje o en el número de trenes diarios, la simple posibilidad de que dos convoyes circulen a la vez en sentidos opuestos elimina un factor de inestabilidad que los viajeros del AVE Antequera–Granada conocen bien. La red ferroviaria andaluza gana en robustez, y eso se nota en el día a día de quien coge el tren para trabajar o estudiar.
De cara a los próximos meses, la atención se centrará en el calendario de ejecución —aún sin concretar— y en la finalización de la variante de Loja, una obra que, junto con la doble vía, promete coser definitivamente Granada al mapa de la alta velocidad con todas las garantías. Mientras tanto, el refuerzo del Corredor Mediterráneo sigue sumando piezas: la conexión Bobadilla–Algeciras, con sus nuevas protecciones acústicas, y la integración del ferrocarril en la ciudad de Granada son otros frentes abiertos. La inversión en infraestructuras no es solo una cuestión de ingeniería: es la columna vertebral sobre la que se mueve la economía de nuestra tierra.
