La cadena onubense El Jamón ha culminado este mes de julio su expansión andaluza con la compra de la granadina Supermercados Dani, una operación que le permite entrar en Almería y sumar 19 tiendas y 570 empleados. Con esta adquisición, formalizada en julio de 2026, la empresa nacida en Lepe hace sesenta años alcanza presencia comercial en las ocho provincias andaluzas.
El grupo gestiona ya más de 380 supermercados, supera los 300.000 metros cuadrados de superficie de venta y da empleo a más de 6.400 trabajadores. Es el tercer operador de distribución alimentaria por superficie en Andalucía y, en varias provincias, la primera cadena de capital íntegramente andaluz por volumen de sala de ventas.
Todo empezó en 1966, cuando Paco Díaz y su esposa Manuela Orta abrieron una tienda de ultramarinos y un puesto de abastos en Lepe. En 1972 inauguró el primer autoservicio de la provincia de Huelva, un modelo que rompía con la compra a través del mostrador. Su hija Mabel Díaz, actual consejera delegada, recuerda que su padre «miraba los contenedores de basura por la noche» para decidir las ubicaciones, usando los residuos como indicador de población.
El nombre de la cadena no fue una decisión de marketing. Los primeros locales se especializaron en jamones y chacinas, y el público terminó llamando al negocio por su producto estrella. Con el tiempo, el eslogan pasó de «Empresa Totalmente Onubense» a «Empresa Totalmente Andaluza», reflejo de una ambición que ya no se conformaba con Huelva.
El crecimiento de El Jamón durante las tres últimas décadas se explica, sobre todo, por una política de adquisiciones. La primera gran compra llegó en 1996 con Más por Menos, seguida en 2001 por Supercanguro Abeto, que afianzaron el dominio en Huelva y dieron las primeras tiendas en Sevilla. El salto a Cádiz llegó en 2018 con Super Cerka; ese mismo año entró en Málaga con Supermercados Baly. En 2019, la compra de 23 tiendas de DIA en Córdoba le abrió Andalucía interior. Y en julio de 2021, Supersol le permitió entrar en Granada con 28 locales.
En septiembre de 2024 reforzó su posición en Sevilla con los 26 supermercados de CODI, y a finales de 2025 cerró la mayor operación hasta entonces: la compra de Grupo Piedra, con 67 establecimientos y más de 800 trabajadores. La integración de esas tiendas –reformadas a un ritmo de seis por semana– consolidó a El Jamón como referente de proximidad en Córdoba capital.
Con más de 380 supermercados y 823 millones de facturación, El Jamón es ya la mayor cadena de capital íntegramente andaluz y un referente de la distribución de proximidad en el sur de Europa.
La adquisición de Supermercados Dani en julio de 2026 ha sido la guinda. De los 19 locales, catorce refuerzan la Vega de Granada, otros llegan a Jaén y la tienda de Adra —municipio almeriense hasta ahora inédito— sella la presencia en Almería. Con ella, la cadena roza los 823,6 millones de euros de facturación anualizada y suma casi 50 millones de actos de compra en 2025, con una media de más de 187.000 clientes diarios.
La red logística sigue centrada en Lepe, con dos almacenes de frescos y plataformas secundarias en Sevilla, Cádiz y Málaga. La empresa, que combina el formato de proximidad Supermercados El Jamón con el cash & carry Maxico y la actividad mayorista de Cash Lepe, mantiene su apuesta por el proveedor local: «Hay artículos que en Cádiz se venden y en Huelva no», explica Mabel Díaz.
La Lectura Andaluza
La conquista de las ocho provincias andaluzas por parte de El Jamón no es solo una historia empresarial: es un síntoma del dinamismo de la distribución regional y de la capacidad de las cadenas locales para competir con gigantes nacionales. Andalucía cuenta con un tejido de supermercados de proximidad —Cash Lepe, Supermercados Dani, CODI o el recién absorbido Grupo Piedra— que El Jamón ha ido integrando sin perder la identidad de cada territorio.
Para los consumidores, la expansión se traduce en más opciones de compra y en la llegada de proveedores agrícolas y ganaderos locales a los lineales. La política de surtido adaptado a cada provincia —la misma que llevó a mantener acuerdos con agricultores de la Vega de Granada o de los invernaderos almerienses— refuerza el peso de la cadena como motor del empleo y la economía rural.
De cara al futuro, la hoja de ruta de Mabel Díaz es ambiciosa: alcanzar los 1.000 millones de euros de facturación en 2027. Para lograrlo, la empresa tendrá que digerir en pocos meses dos de las mayores compras de su historia —Piedra y Dani— sin perder ni el margen ni la cercanía que la han traído desde aquella primera tienda de ultramarinos en Lepe. El reto es grande, pero la trayectoria de El Jamón demuestra que, en Andalucía, las empresas familiares también pueden escribir el mapa de la distribución alimentaria.

