Juristes Valencians presiona a Pérez Llorca en las Corts para salvar el derecho foral valenciano

Juristes Valencians exige a Pérez Llorca que designe ya a los diputados que defiendan en el Congreso la reforma constitucional del derecho foral. La fecha límite es el 31 de julio: si no hay nombramiento, la reforma podría quedar bloqueada.

Juristes Valencians ha movilizado a decenas de personas este lunes en las puertas de las Corts Valencianes para exigir al president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca (PP), que desbloquee la reforma constitucional del derecho civil foral valenciano.

La movilización del 27 de julio y el ultimátum del 31

La concentración, prevista para las 20.15 horas, se enmarca en el 750 aniversario de la muerte de Jaume I, el monarca que otorgó los Fueros de Valencia. “Es la última oportunidad para salvar el legado de Jaume I”, ha subrayado la asociación en un llamamiento a la responsabilidad institucional.

El motivo de la urgencia es estrictamente parlamentario. El último pleno de las Corts Valencianes —el parlamento unicameral de la Comunitat Valenciana, con 99 escaños— antes del paréntesis estival se celebra el próximo viernes 31 de julio. Si antes de esa fecha no se designa a los diputados autonómicos que deben trasladar la proposición de reforma al Congreso de los Diputados, el proceso puede quedar difuminado por la agenda política del otoño.

Publicidad

La presidenta de la Cámara Baja, Francina Armengol, ya reclamó hace meses a la Cámara valenciana la identidad de los representantes que defenderían la iniciativa. Pero desde entonces las Corts no han respondido oficialmente. Juristes Valencians advierte de que la negociación de los Presupuestos Generales del Estado y otras prioridades legislativas previstas para septiembre podrían hacer inviable la continuación del trámite en esta legislatura.

Para contrarrestar el argumento de la imposibilidad de modificar la Constitución, la entidad que preside José Ramón Chirivella recuerda el reciente precedente de Formentera: las Cortes Generales impulsaron una reforma constitucional para dotar a la isla de representación propia en el Senado. “Demuestra que este tipo de modificaciones prosperan cuando hay voluntad política”, señalan.

La coincidencia entre el aniversario de Jaume I y el último pleno antes del verano convierte esta semana en un momento de decisión: o se avanza ahora, o la reforma foral corre el riesgo de quedar sepultada en los cajones del Congreso.

El president Juanfran Pérez Llorca, que en su toma de posesión reivindicó las señas de identidad valencianas se enfrenta ahora a un test político que mide su capacidad para mover a su grupo parlamentario. Hasta ahora, el Consell —el gobierno que comparten PP y Vox— no ha incluido la reforma foral entre sus prioridades legislativas.

La designación de diputados: un trámite que el PP aún no ha completado

El procedimiento es sencillo sobre el papel: las Corts deben elegir de entre sus miembros a los diputados que acudirán al Congreso para exponer la proposición de reforma constitucional. Sin embargo, fuentes parlamentarias consultadas por este medio admiten que dentro del PP valenciano existen voces que consideran el cambio innecesario o, incluso, un riesgo para la arquitectura autonómica.

La oposición, en cambio, sí respalda la recuperación del derecho civil foral valenciano —tanto el PSPV como Compromís han votado a favor en iniciativas anteriores—, lo que coloca al PP en una posición incómoda si no actúa. La concentración de este lunes es, según los organizadores, un homenaje y una llamada de atención.

El Escenario Valenciano

La cuestión foral tensa la cuerda del pacto entre PP y Vox. Aunque la formación de Santiago Abascal no ha mostrado un rechazo frontal, su discurso centralista choca con la reivindicación de una competencia civil propia para la Comunitat Valenciana. El president Pérez Llorca se mueve en un equilibrio difícil: si cede ante la presión de Juristes Valencians y de los sectores más autonomistas de su partido, corre el riesgo de desgastar la alianza con Vox; si no lo hace, queda retratado como un líder que incumple los compromisos con las raíces valencianas que él mismo ha enarbolado.

Publicidad

En la dimensión nacional, la pelota está en el tejado autonómico. El Gobierno de Pedro Sánchez ya ha demostrado capacidad para tramitar reformas constitucionales cuando las comunidades lo exigen con consenso. El caso de Formentera es el último ejemplo. Pero sin el paso previo de las Corts, la reforma del derecho foral se atasca en el embudo procedimental. La coincidencia con el 750 aniversario de Jaume I aporta un simbolismo que, si se desperdicia, dejará un regusto amargo en amplios sectores jurídicos y culturales valencianos.

La proyección es inmediata. El viernes 31 de julio se cierra el periodo de sesiones. Si antes de esa fecha no hay acuerdo en la Mesa de las Corts para incluir el punto en el orden del día y votar los nombres, la reforma quedará congelada hasta, al menos, septiembre. Y en septiembre, con los Presupuestos Generales del Estado sobre la mesa, el Congreso tendrá otras urgencias.

Ficha del Caso

  • El caso: La asociación Juristes Valencians presiona al president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca (PP), para que las Corts Valencianes designen a los diputados que deben defender en el Congreso la reforma constitucional del derecho civil foral valenciano. La concentración de este lunes, en el 750 aniversario de la muerte de Jaume I, busca acelerar una decisión que lleva meses bloqueada.
  • Datos importantes: El último pleno de las Corts antes del verano es el 31 de julio. La presidenta del Congreso, Francina Armengol, reclamó los nombres hace meses sin respuesta. Las Cortes Generales ya han tramitado reformas similares, como la de Formentera.
  • Resumen: La falta de designación de los diputados autonómicos puede enterrar la reforma foral durante toda la legislatura. La movilización de este lunes, aprovechando la efeméride, intenta forzar al PP valenciano a dar el paso antes de que sea tarde.