EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Vecinos de ocho municipios de la Sierra Oeste (Cadalso de los Vidrios, Cenicientos, Navalagamella, Navas del Rey, Rozas de Puerto Real, Aldea del Fresno, Chapinería y Colmenar del Arroyo) que estaban evacuados, más los de Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias (con excepciones) que estaban confinados.
- ¿Cuándo ocurre? A partir de las 17.00 horas de este martes 28 de julio de 2026 se levantan las órdenes de evacuación y confinamiento.
- ¿Qué cambia hoy? Unas 34.000 personas pueden volver a sus viviendas. La Comunidad de Madrid despliega puntos de atención para verificar el estado de los suministros.
Este martes 28 de julio, a las cinco de la tarde, los vecinos de ocho pueblos de la Sierra Oeste han recibido la noticia que llevan días esperando: pueden volver a casa. La orden de evacuación que los mantenía fuera desde los incendios de la semana pasada queda levantada para Cadalso de los Vidrios, Cenicientos, Navalagamella, Navas del Rey, Rozas de Puerto Real, Aldea del Fresno, Chapinería y Colmenar del Arroyo. Para nosotros, es un paso clave en una emergencia que aún no ha terminado.
Además, se pone fin al confinamiento en Villa del Prado —salvo la urbanización del Encinar del Alberche, que sigue evacuada— y en San Martín de Valdeiglesias, aunque las urbanizaciones Costa de Madrid, San Ramón, Javacruz, La Javariega y Veracruz permanecen bajo evacuación. En total, según los datos de la Comunidad de Madrid, alrededor de 34.000 personas se benefician hoy de la desescalada. Pero otras 21.000 no: Robledo de Chavela, Zarzalejo, Fresnedillas de la Oliva y Valdemaqueda continúan evacuados, y Pelayos de la Presa y Santa María de la Alameda mantienen el confinamiento.
El mapa de la desescalada: municipios que vuelven y los que siguen en emergencia
Ahora, los vecinos de estos estos pueblos podrán regresar a sus calles después de casi una semana fuera. El mando operativo único ha evaluado la evolución del incendio y ha determinado que la situación en estas zonas es ya compatible con la vuelta. No obstante, el Centro Nacional de Seguimiento y Coordinación de Emergencias (Cenem) mantiene la alerta máxima en gran parte de la Sierra Oeste.
Los cuatro municipios aún evacuados —Robledo de Chavela, Zarzalejo, Fresnedillas de la Oliva y Valdemaqueda— son los que presentan mayor riesgo, con frentes activos que los bomberos tratan de estabilizar. En esos puntos, el regreso no tendrá fecha hasta que no se garantice la seguridad total. Como hemos constatado en otras crisis, la desescalada nunca es uniforme.
Lo que van a encontrar los vecinos al regresar
La Comunidad de Madrid ha preparado puntos de atención al retorno en cada municipio que levanta la evacuación. Desde allí, técnicos acompañarán a los residentes para verificar el estado de sus viviendas, comprobar el suministro de agua y electricidad y detectar posibles incidencias. Según los datos del Gobierno regional, también se ofrecerá asistencia psicosocial. «El incendio continúa activo y es imprescindible seguir en todo momento las indicaciones de las autoridades», recordó Francisco Martín, delegado del Gobierno en Madrid.
Un detalle que no pasa desapercibido: durante la crisis, la red de acogida atendió a 2.734 personas desplazadas en 21 puntos repartidos por toda la región. Móstoles, con 400 plazas en tres centros, lideró el dispositivo; le siguieron Las Rozas (320), Villaviciosa de Odón (260) y Alcalá de Henares (250). Lugares como Brunete, Leganés o Getafe también hicieron un esfuerzo considerable para recibir a los desalojados.
Más de 21.000 personas siguen sin poder volver a sus casas mientras el fuego continúa. La prudencia, hoy más que nunca, es la prioridad.
Lecciones de otras crisis y el reto pendiente
En esta redacción llevamos días siguiendo la evolución de los incendios y, sin adelantar conclusiones, la desescalada de hoy demuestra que la coordinación entre administraciones ha funcionado mejor que en emergencias pasadas. En 2023, la evacuación de 4.000 personas en el incendio de Montgrí (Cataluña) reveló que el acompañamiento logístico y emocional es tan importante como los medios aéreos. Ahora, Madrid replica ese esquema y lo hace con rapidez.
Sin embargo, la cifra de 21.000 vecinos aún afectados nos obliga a ser cautos. La Comunidad de Madrid debe ahora garantizar que las ayudas al realojo y la reparación de infraestructuras lleguen con la misma agilidad con la que se montaron los puntos de acogida. El incendio ha calcinado miles de hectáreas y ha puesto a prueba los recursos de un territorio ya castigado por el calor extremo. Este miércoles, los alcaldes de los municipios aún en emergencia tienen previsto pedir al Gobierno central un refuerzo de medios aéreos. Lo contaremos para que ningún vecino se quede sin saber qué va a pasar con su hogar.

