La Junta de Andalucía ha lanzado este lunes una nueva convocatoria del programa de Empleo y Formación en Córdoba con una inversión de 11,4 millones de euros, lo que supone un incremento del 11% respecto a la edición anterior. La iniciativa, que permitirá combinar formación y prácticas remuneradas durante un año, está dirigida a cerca de 500 personas desempleadas de la provincia, según ha detallado la delegada territorial de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo, María Dolores Gálvez.
El plazo para que entidades públicas y privadas sin ánimo de lucro presenten sus proyectos permanecerá abierto hasta el 11 de septiembre, con el objetivo de financiar más de 30 iniciativas formativas que mejoren la empleabilidad en sectores clave del mercado laboral cordobés. La mayor parte de los fondos, 10,9 millones de euros, se destinarán a propuestas de ayuntamientos y otras instituciones públicas, mientras que cerca de 500.000 euros irán para organizaciones del tercer sector.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Junta ha activado la sexta convocatoria del programa de Empleo y Formación en Córdoba con 11,4 millones de euros.
- ¿Dónde y quién? La consejería de Empleo, liderada en la provincia por María Dolores Gálvez, ha concretado los detalles en Córdoba.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Cerca de 500 desempleados recibirán formación y cobrarán mientras realizan prácticas; el plazo para que las entidades presenten proyectos acaba el 11 de septiembre.
Una inversión con un 11% más de presupuesto y plazas para 500 personas
La sexta concurrencia del programa de Empleo y Formación en Córdoba refleja un esfuerzo presupuestario continuado. Los 11,4 millones de euros movilizados este año permitirán la puesta en marcha de más de 30 proyectos, con una clara apuesta por la gestión pública local: de cada euro invertido, 96 céntimos irán a iniciativas de ayuntamientos y entes institucionales. La delegada territorial ha subrayado que todas las entidades beneficiarias percibirán el 100% de la financiación antes del inicio de la formación, una medida que agiliza la ejecución y garantiza la viabilidad de los proyectos.
La estructura del programa reserva entre el 35% y el 50% de la jornada a la formación teórica, que se complementa con orientación profesional, asesoramiento en la búsqueda de empleo e incluso formación para el emprendimiento. Al término del itinerario, los participantes obtienen un certificado de profesionalidad, un documento oficial reconocido en todo el territorio nacional y que mejora su posicionamiento frente al mercado laboral.
“Este programa ofrece oportunidades reales de empleo y responde a las necesidades de cualificación que demanda el mercado de trabajo”, ha remarcado Gálvez en la presentación, en la que también ha recordado que la actual convocatoria convive con otras tres líneas activas: la de Formación con compromiso de contratación (2 millones de euros para 200 personas), la específica de la futura Base Logística del Ejército de Tierra (4,88 millones) y la de Formación Profesional para el Empleo (8,2 millones). Todas ellas buscan abordar el desajuste entre la oferta y la demanda de perfiles profesionales en la provincia.
Desde 2021, el programa de Empleo y Formación ha movilizado más de 48 millones de euros en Córdoba y ha formado a 1.860 personas sin empleo.
Perfil de los beneficiarios y una formación pegada al territorio
Los cerca de 500 desempleados y desempleadas que accedan al programa recibirán una remuneración mientras adquieren competencias en sectores con alta demanda, como la dependencia, la industria agroalimentaria, el turismo o la construcción sostenible. La selección de proyectos prioriza aquellos que responden a necesidades detectadas en cada comarca y que cuentan con el aval de las administraciones locales. Este enfoque territorial es, según la consejería, una de las claves del éxito de una iniciativa que ya ha formado a 1.860 personas en Córdoba desde su creación.
Además del certificado de profesionalidad, los participantes acumulan experiencia laboral real, un factor que los técnicos de empleo consideran determinante para romper el círculo del desempleo de larga duración. En una provincia donde la tasa de paro ha sido históricamente superior a la media andaluza, la inserción laboral tras estos itinerarios suele ser más rápida y estable.
El modelo de formación dual —aulas y empresa— se ha revelado como uno de los más efectivos para colectivos con especiales dificultades de acceso al mercado de trabajo, como jóvenes sin cualificación, personas mayores de 45 años o mujeres de zonas rurales. La orientación laboral integrada en el programa actúa como un servicio de acompañamiento que no termina al finalizar el curso, sino que se prolonga durante un tiempo de seguimiento.

La Lectura Andaluza
Andalucía arrastra desde hace décadas una de las tasas de paro más elevadas de la Unión Europea, y la provincia de Córdoba suele figurar entre las más castigadas dentro de la comunidad. En este contexto, los programas de Empleo y Formación representan una herramienta de política activa que combina la inversión pública con la corresponsabilidad de los ayuntamientos y las entidades sociales. La decisión de la Junta de Andalucía de incrementar la dotación —un 11% más que en la quinta edición— y de anticipar el 100% de la financiación evidencia una apuesta por la estabilidad de los proyectos y por la confianza en las administraciones locales.
Para los ciudadanos de a pie, el dato que mejor refleja la utilidad de este programa es la cifra acumulada: 1.860 personas formadas desde 2021 y más de 48 millones de euros invertidos en cinco años. No se trata solo de números; detrás hay historias de personas que han salido del desempleo gracias a un certificado de profesionalidad obtenido mientras cobraban un salario. La combinación de teoría y práctica, unida al acompañamiento en la búsqueda de empleo, responde a una demanda real de las empresas cordobesas, que necesitan profesionales cualificados desde el primer día. En una tierra donde el aceite de oliva, los servicios o la construcción generan miles de puestos de trabajo, alinear la formación con las necesidades del tejido productivo es una estrategia que beneficia a toda la sociedad.
La proyección inmediata es clara: hasta el 11 de septiembre, los ayuntamientos y las entidades sociales de Córdoba tienen la oportunidad de presentar propuestas que, una vez aprobadas, empezarán a formar a los nuevos alumnos en los próximos meses. Si la evolución de convocatorias anteriores sirve de referencia, es previsible que los proyectos seleccionados cubran prácticamente todas las plazas disponibles y que la tasa de inserción laboral ronde el 60%. La lectura desde Andalucía es que cada euro invertido en formación con práctica remunerada se transforma en un empleado más preparado, en una empresa más competitiva y, en última instancia, en una región que gana músculo productivo sin olvidar a quienes más necesitan una oportunidad.
Para Córdoba, la continuidad del programa de Empleo y Formación no es solo una buena noticia: es una necesidad estructural que alivia tensiones sociales y construye futuro desde lo local.

