Vox rompe con el PP de Sevilla por la licencia de una mezquita en el Polígono Sur

La aprobación en la Comisión de Urbanismo desata una crisis en el gobierno local de José Luis Sanz, con Vox distanciándose a menos de un año de las municipales. El proyecto privado contempla una mezquita y un centro cultural islámico en el Polígono Sur, una de las zonas más depri

La licencia para construir una mezquita en el Polígono Sur de Sevilla ha desencadenado este martes una fractura en el gobierno municipal de José Luis Sanz, después de que Vox, su socio preferente durante la legislatura, haya expresado su rechazo frontal y puesto en riesgo la estabilidad del ejecutivo local.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Comisión Ejecutiva de Urbanismo ha otorgado hoy la licencia para una mezquita y centro cultural islámico en el Polígono Sur.
  • ¿Dónde y quién? El Ayuntamiento de Sevilla, gobernado por José Luis Sanz (PP) con apoyo externo de Vox, ha dado luz verde tras meses de trámite y polémica.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? La apertura de una crisis política a menos de un año de las municipales, que podría paralizar otras decisiones en el consistorio sevillano.

Licencia de obras en el corazón del Polígono Sur

La Comisión Ejecutiva de Urbanismo del Ayuntamiento hispalense dio este martes el visto bueno definitivo al proyecto privado, que incluye un oratorio y un centro cultural islámico. La iniciativa, que ha superado alegaciones vecinales y estudios técnicos, se levantará en una parcela del Polígono Sur, uno de los barrios más deprimidos de la capital andaluza.

El debate sobre esta mezquita no es nuevo. Diversos colectivos de la zona habían mostrado su preocupación por el impacto urbanístico, mientras que desde el gobierno local se defendía la legalidad del expediente y el derecho a la libertad religiosa. La concejalía de Urbanismo, en manos del PP, ha argumentado que el proyecto cumple con todos los requisitos normativos.

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Cisma en el gobierno de José Luis Sanz

Las críticas de Vox han sido inmediatas. El portavoz del partido en el consistorio, Cristina Peláez, ha calificado la decisión de «inaceptable» y ha acusado al alcalde de «ceder a presiones» sin tener en cuenta la opinión del barrio. Fuentes de la formación han confirmado que la brecha es «muy profunda» y que podría traducirse en una ruptura total del apoyo parlamentario que sostiene al PP.

Con la oposición de Vox, José Luis Sanz se queda sin la mayoría de la que disponía hasta ahora en la corporación municipal. Aunque el PP gobierna en minoría, los acuerdos con Vox habían permitido sacar adelante inversiones clave y los presupuestos de los últimos ejercicios. La salida del grupo del marco de colaboración hace prever un bloqueo en iniciativas como las próximas cuentas anuales o la revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que se encuentra en fase de revisión.

La crisis se desata cuando apenas quedan diez meses para las elecciones municipales de mayo de 2027. José Luis Sanz, que llegó a la Alcaldía en 2023 con el objetivo de consolidar el cambio político en Sevilla tras ocho años de gobierno socialista, ve ahora cómo su principal aliado se desmarca en un asunto de alto voltaje identitario. El precedente de otras capitales andaluzas, donde la fragmentación ha llevado a parálisis municipal, pone en alerta a los estrategas del PP.

El choque entre la defensa de la libertad religiosa y la presión de una fuerza de derecha radical está poniendo a prueba la capacidad de gobernar en la cuarta ciudad de España.

La Lectura Andaluza

Andalucía, crisol de culturas desde la Edad Media, vuelve a ver cómo la convivencia entre tradiciones se traslada a la arena política local. La comunidad autónoma cuenta con más de 300.000 ciudadanos de confesión musulmana, y en ciudades como Granada, Córdoba o la propia Sevilla la demanda de espacios de culto ha crecido de forma constante. El Polígono Sur, donde casi la mitad de su población es de origen extranjero y la tasa de paro ronda el 60%, necesita desesperadamente equipamientos que dinamicen el tejido social. Sin embargo, la controversia ha desbordado lo urbanístico y amenaza con enquistar la política municipal sevillana.

Para los vecinos del Polígono Sur, la mezquita representaba una oportunidad de revitalizar un barrio estigmatizado. El centro cultural previsto prometía talleres, biblioteca y actividades abiertas a todos los credos. Ahora, la ruptura del gobierno local pone en riesgo no solo este proyecto, sino también otras inversiones comprometidas para la zona: desde la reforma de viviendas hasta la mejora de los accesos. La parálisis institucional se traduciría en más años de abandono para una población que ya sufre la exclusión más dura de España.

La proyección es inquietante. El PP de Sevilla tendrá que buscar apoyos en otras formaciones —PSOE, Sumar o los independientes de Podemos— para mantener la actividad municipal, o resignarse a un año de bloqueo antes de las urnas. José Luis Sanz ha declarado que la licencia es irrevocable y que su gobierno seguirá defendiendo la legalidad; pero la realidad política dicta que sin presupuesto y sin mayoría, cada pleno puede convertirse en una cuenta atrás hacia las municipales. El Polígono Sur espera mientras tanto que la mezquita, y todo lo que simboliza, no quede enterrada en la trinchera partidista.

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