Los Mossos d’Esquadra detienen a 18 personas con nueve agentes heridos leves en los disturbios de la Diada en Barcelona

Diez de los arrestos corresponden a menores y 17 se practicaron en el eje del Arc de Triomf. La BRIMO realizó varias cargas para contener los intentos de sobrepasar la línea policial.

Los Mossos d’Esquadra han practicado 18 detenciones y nueve agentes han resultado heridos leves en los disturbios registrados el viernes por la noche en Barcelona tras la manifestación antifascista convocada contra la marcha del grupo neonazi Núcleo Nacional.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha ocurrido? Los Mossos d’Esquadra detuvieron a 18 personas y nueve agentes resultaron heridos leves en los altercados posteriores a la contramovilización antifascista de la Diada.
  • ¿Dónde y cuándo? Los incidentes se concentraron en el paseo de Sant Joan, el Arc de Triomf y la plaza de Catalunya, durante la noche del viernes.
  • ¿Qué resultado? Diez detenidos son menores de edad, siete arrestados pasaron a disposición judicial el sábado y quedaron en libertad con causas abiertas.

El dispositivo en el eje del Arc de Triomf

El grueso de las 18 detenciones se concentró en la zona del Arc de Triomf: 17 arrestosnueve menores y ocho mayores de edad— se practicaron allí, mientras que el restante, también menor, se registró en la plaza de Catalunya.

La tensión comenzó en el passeig de Sant Joan, después de que la contramovilización antifascista abandonara la plaza de Jacint Verdaguer. Los Mossos mantuvieron un cordón durante horas para separar a unas 70 personas convocadas por Núcleo Nacional de las más de 1.500 que, según la Guardia Urbana, participaron en la protesta antifascista.

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Pasadas las 20.00 horas, varios manifestantes prendieron fuego a tres contenedores entre el paseo de Sant Joan y la ronda de Sant Pere. Se lanzaron piedras, botellas, pirotecnia y pintura contra los agentes. Nueve mossos resultaron heridos leves.

Los disturbios continuaron más allá de las 21.00 horas. Un grupo de unas 200 personas se desplazó hasta la confluencia del paseo de Sant Joan con la calle Ausiàs March, donde se lanzaron sillas de una terraza contra los furgones policiales y se prendió fuego a otro contenedor.

La BRIMO (la unidad antidisturbios de los Mossos d’Esquadra) avanzó entonces con los furgones policiales y realizó varias cargas para dispersar a los grupos que permanecían en la zona. La policía catalana sostiene que durante el dispostivo hubo un ‘uso puntual de la defensa para contener los intentos de sobrepasar la línea policial’ y garantizar la seguridad de agentes y manifestantes.

Dieciocho detenidos y nueve agentes heridos leves, con el dispositivo policial evitando el choque directo entre ambos grupos.

Críticas políticas y actuación policial

Siete de los detenidos pasaron el sábado a disposición judicial y quedaron en libertad, según ha informado el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC). Las causas siguen abiertas por presuntos delitos de atentado contra la autoridad, daños o ambos.

Junts y la CUP han reclamado explicaciones al Govern por lo que consideran un ‘uso desproporcionado de la fuerza’. La Assemblea Nacional Catalana (ANC) ha denunciado que algunas detenciones fueron ‘irregulares’ y que varios arrestados recibieron un trato ‘vejatorio’.

El balance oficial de la operación, difundido por los Mossos d’Esquadra, sitúa el dispositivo en un contexto de lanzamiento de piedras, botellas, pirotecnia y pintura contra la línea policial. Las cargas de la BRIMO sirvieron para contener los intentos de sobrepasar el cordón y evitaron el contacto directo entre los dos grupos, pese a la asimetría de participantes: 70 personas en la marcha de Núcleo Nacional frente a 1.500 en la contramovilización.

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El Contexto Operativo

Los disturbios de la Diada se han consolidado en los últimos años como uno de los escenarios de mayor exigencia para los cuerpos policiales que operan en Cataluña. La confluencia de convocatorias antagónicas y la presencia de grupos radicalizados convierte el mantenimiento del orden público en un operativo de riesgo. En el episodio del viernes, la Guardia Urbana cifró en 1.500 personas la contramovilización antifascista y en 70 la marcha de Núcleo Nacional, un desequilibrio que obligó a los Mossos a desplegar decenas de agentes antidisturbios y a fijar líneas de separación para evitar un choque directo.

La respuesta policial se saldó con 18 detenciones y nueve agentes heridos leves de la BRIMO. Las diligencias judiciales abiertas contra siete arrestados —puestos en libertad tras pasar a disposición del TSJC— confirman que la operación sigue viva en sede judicial. El Departamento de Interior no ha detallado si habrá nuevas identificaciones, pero el dispositivo del viernes volvió a poner a prueba la capacidad de los Mossos para contener la violencia callejera sin que se registraran heridos de gravedad.