La jueza de guardia de Igualada ha decretado prisión provisional sin fianza para F. U. P., de 58 años, como presunto autor de tres incendios forestales en la comarca de la Anoia, según el auto dictado el 28 de julio. El más grave de los fuegos, ocurrido el 6 de julio, calcinó alrededor de 500 hectáreas y obligó a confinar a 33.000 personas en siete municipios de la zona de Carme (Barcelona), conforme ha confirmado la investigación conjunta de los Mossos d’Esquadra y los Agentes Rurales de la Catalunya Central.
El incendio más grave: 500 hectáreas calcinadas y 33.000 personas confinadas
El incendio que desató la orden de confinamiento se originó en el arcén de la carretera BV-2131, a su paso por Carme. Las llamas avanzaron con rapidez, afectando a masa forestal y agrícola, empresas y viviendas. Los bomberos, apoyados por la Unidad Militar de Emergencias (UME), Protección Civil y otro medios, trabajaron durante horas para controlar la situación. Los siete municipios confinados fueron Carme, La Pobla de Claramunt, Castellolí, Capellades, Vilanova del Camí, Santa Margarida de Montbui y la zona sur de Igualada.
La investigación comenzó a raíz de este incendio, el más reciente de una serie que se estaba produciendo en la misma área geográfica. Los agentes pudieron determinar que el origen del fuego se encontraba exactamente en el lugar donde aparecieron restos parcialmente quemados de un paquete de latas de cerveza, un indicio clave para el posterior rastreo de vehículos y testigos.
La detención y los incendios previos detectados por el equipo conjunto
Los Mossos d’Esquadra de la comisaría de Igualada y los Agentes Rurales detuvieron el pasado 27 de julio a F. U. P. como presunto autor de tres incendios. Además del fuego del 6 de julio, se le relaciona con otro incendio originado el 29 de junio en la misma zona y con un tercero ocurrido en julio de 2024. Los tres presentaban un patrón idéntico: ignición en el mismo entorno geográfico y origen humano voluntario, según el informe técnico de los agentes.
En el momento de la detención, los investigadores localizaron 27 mecheros en el coche del arrestado. El hombre justificó la elevada cantidad asegurando que era fumador y que, al comprar cartones de tabaco en el estanco, se los regalaban. Sin embargo, la jueza no consideró creíble esa explicación a la luz del resto de indicios recabados.
«No nos hallamos ante un indicio aislado, sino ante un conjunto de indicios» que apuntan a una conducta serializada, según el auto de la jueza de Igualada.
Los indicios que sostienen la prisión provisional sin fianza
La magistrada detalla en su resolución que el vehículo del investigado fue ubicado en el punto exacto de inicio del fuego el día 6 de julio, gracias a las cámaras de seguridad y a los testimonios de varias personas que pasaron por la zona poco antes del incendio. Además, algunos testigos describieron conductas anteriores de F. U. P. compatibles con arrojar objetos encendidos desde el coche.
El auto judicial, que decreta la prisión provisional sin fianza, subraya que «no se trata de un delito de resultado limitado, sino de un fenómeno con capacidad de expansión incontrolada, cuyas consecuencias pueden multiplicarse de forma exponencial». La jueza considera que existe un riesgo de reiteración delictiva no solo cualitativo sino cuantitativo, debido a la «amenaza real» que supone el patrón detectado y a la «alarma social generada» por el confinamiento de más de 33.000 personas.
La investigación continúa abierta mientras el detenido permanece en prisión provisional. Los Mossos d’Esquadra y los Agentes Rurales no descartan que puedan aparecer nuevos incendios vinculados al mismo investigado en la zona de la Anoia.

