Marlaska proyecta dos centros de identificación de migrantes en Ceuta y Melilla con 800 plazas cada uno

El Ministerio del Interior da un paso más en su respuesta a la crisis migratoria de Ceuta y Melilla. La idea es consolidar recursos permanentes para identificar y tramitar expulsiones con apoyo europeo.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Ministerio del Interior proyecta dos centros de identificación permanentes en Ceuta y Melilla con 800 plazas cada uno.
  • ¿Quién está detrás? Fernando Grande-Marlaska, titular de Interior, en contacto con la Comisión Europea.
  • ¿Qué impacto tiene? Permitirán acelerar la filiación y los retornos, con 10.000 plazas en el horizonte ceutí.

El Ministerio del Interior proyecta dos centros de identificación en Ceuta y Melilla con 800 plazas cada uno para agilizar filiaciones y expulsiones.

Según ha avanzado este miércoles El País, el Ministerio del Interior ya trabaja en los dos emplazamientos con vocación permanente. No serán campamentos de emergencia: serán recursos fijos dentro del sistema de acogida.

El anuncio se produce dos meses y medio después de la crisis migratoria que saturó los equipamientos de la ciudad autónoma. La prioridad del Ministerio es doble: realojar a las personas que siguen en la calle e identificarlas dentro de esos centros para abrir expedientes de retorno.

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Un dispositivo de 800 plazas en cada ciudad autónoma

El establecimiento previsto en suelo ceutí tendrá 800 camas y se instalará de forma permanente. En Melilla se levantará otro centro de triaje con el mismo aforo, según la información publicada esta mañana.

Ambos recursos podrán facilitarse con el impulso de la financiación europea. El presidente Pedro Sánchez anunció el lunes por la noche en La Sexta que el propósito es habilitar 10.000 plazas en suelo ceutí. Esa cifra suma las camas temporales habilitadas y el nuevo centro permanente de Interior.

La prioridad del Ministerio no es solo realojar a las personas que siguen a la intemperie, y tramitar su identificación: es hacerlo de forma coordinada. La filiación individual —el registro formal de identidad de cada persona— marca el punto de partida de cualquier retorno.

La identificación no es el final del trayecto: es el paso previo que convierte la acogida en retorno.

Los expedientes de retorno comienzan una vez completada la identificación individual de cada persona. Por eso Interior distingue entre recursos de acogida temporal y centros de identificación permanente: no son lo mismo.

Filiación, retornos y la agenda de Marlaska

El ministro Fernando Grande-Marlaska participa el jueves en la reunión con el comisario europeo de Migración, Magnus Brunner. Después, el lunes, volverá a Ceuta.

La cita europea es clave para amarrar financiación comunitaria. Ceuta y Melilla son frontera exterior de la Unión; fijar recursos estables manda un mensaje de gestión ordenada también hacia los socios comunitarios.

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En el Ministerio se da por hecho que Bruselas observa con interés cualquier avance español en materia de retorno y de identificación. La consolidación de estos centros permitiría a España defender una postura europea: control de fronteras, acogida digna y retornos efectivos.

La Estrategia del Gobierno no es casual. La crisis de este verano evidenció la falta de recursos fijos de identificación. Los centros de 800 plazas quieren evitar que los trámites de retorno se dilaten durante semanas.

El Eje del Poder Socialista

No es la primera vez que un Gobierno socialista afronta una crisis migratoria en estas ciudades. En mayo de 2021, tras la entrada de más de 8.000 personas en Ceuta, Moncloa desplegó un retorno acelerado. Aquella operación fue criticada por la derecha, pero evitó un colapso prolongado.

El desgaste territorial es el principal riesgo. Ceuta y Melilla viven la presión asistencial en primera línea. El aterrizaje social de la medida es evidente: 800 plazas por ciudad acercan a los migrantes a un proceso formal de identificación, en lugar de dejarlos en la calle o en dispositivos temporales. Las dos ciudades autónomas ganan previsibilidad.

La oposición ha cargado contra la gestión migratoria del Gobierno, pero no ha presentado una alternativa de ordenación para las dos ciudades. Interior contrapone datos: los centros fijos de identificación son política de ordenación, no de improvisación.

El engarce con la política migratoria europea es una prioridad del PSOE desde la presidencia española del Consejo de la UE. Ahora se traduce en infraestructura. Ferraz confía en que una respuesta europea y ordenada desactive el ruido demoscópico. El margen, como reconoce todo el Ejecutivo, sigue estrecho.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: España mantiene una respuesta migratoria europea, firme y ordenada, con recursos estables en Ceuta y Melilla.
  • Protagonista: Fernando Grande-Marlaska (ministro del Interior).
  • Próximo hito: Reunión con el comisario europeo Magnus Brunner el jueves y visita del ministro a Ceuta el lunes.