La Fórmula 1 ha confirmado este miércoles su calendario de 2027: 24 grandes premios y ni uno solo en Montmeló. La propia competición lo anunció en sus canales oficiales en plena resaca por el conflicto del golfo Pérsico que mantiene en el aire el cierre de la temporada 2026.
Un calendario de 24 carreras que borra Montmeló del mapa
El pistoletazo de salida se dará del 12 al 14 de marzo en Baréin y el punto final, del 10 al 12 de diciembre en Abu Dabi. Entre medias, vuelven Portugal Turquía y el Gran Premio de España se traslada al Madring de Madrid, del 10 al 12 de septiembre.
La gran ausencia es la de Barcelona. Por primera vez desde 1990, el trazado del Circuit de Barcelona-Catalunya no forma parte del calendario. La organización confirma que Montmeló se alternará con Spa-Francorchamps y que volverá en 2028, además de participar en los mundiales de 2030 y 2032.
El hueco español queda en manos de Madrid, que repite tras su estreno en la temporada anterior. El circuito urbano del recinto ferial IFEMA mantiene la ventana del 10 al 12 de septiembre, un fin de semana que durante décadas estuvo asociado al trazado catalán entre los aficionados locales.
La otra revolución del nuevo formato llega con las carreras al esprint. La Fórmula 1 pasa de seis a 10 pruebas con este formato, y Mónaco se estrena por primera vez en la historia de la categoría. Solo Canadá y Silverstone repiten respecto al formato de 2026.
En clave local, el golpe no es solo simbólico. El Circuit de Barcelona-Catalunya ha sido durante décadas uno de los motores económicos del Vallès Oriental, con un impacto estimado en el entorno local y en el sector turístico que supera con holgura el centenar de millones de euros por edición.
La salida de Montmeló no es simple rotación: confirma que el centro de gravedad del automovilismo español se ha desplazado a Madrid.
El impacto económico y político de la F1 sin Barcelona
La decisión refuerza la estrategia de alternancia que la Fórmula 1 viene aplicando en Europa, pero en clave española dibuja un escenario incómodo para la Generalitat. Mientras Madrid capitaliza la marca del Gran Premio, Cataluña pierde una ventana internacional que ha servido históricamente para proyectar Barcelona como destino deportivo y de negocios.
A medio plazo, la rotación con Spa permite maquillar la pérdida: Montmeló no desaparece del todo, volverá en 2028 y mantiene presencia en los ciclos de 2030 y 2032. Sin embargo, para las empresas que orbitan alrededor del circuito —hostelería, logística, transporte y patrocinios locales— un paréntesis que se repetirá en ciclos posteriores puede ser difícil de absorber.
La lectura entre sectores del automovilismo catalán es más sobria: sin un promotor local fuerte y con Madrid ofreciendo un proyecto nuevo, la F1 ha priorizado la rotación de circuitos clásicos europeos. La ausencia de Montmeló confirma una tendencia que ya se intuía desde la irrupción del proyecto madrileño, y la Generalitat, por ahora, no ha movido ficha para forzar una vuelta antes de 2028.
El siguiente hito será comprobar si la alternancia con Spa se convierte en la fórmula estable para Montmeló o si la presión institucional fuerza una revisión antes de que se dispute la temporada 2028. De momento, el calendario de 2027 deja a Cataluña fuera del gran circo por primera vez en casi cuatro décadas.
