La EBAU (Evaluación del Bachillerato para el Acceso a la Universidad) es la prueba que permite acceder a los grados universitarios oficiales en España. Cada año se presentan alrededor de 300.000 estudiantes en las convocatorias ordinaria y extraordinaria, según datos del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes.
Estructura de la EBAU: la fase obligatoria
La prueba se organiza en dos fases. La primera, obligatoria, incluye cuatro exámenes: Lengua Castellana y Literatura II, Historia de España o Historia de la Filosofía, Primera Lengua Extranjera II y la materia específica obligatoria de la modalidad de Bachillerato cursada. En las comunidades con lengua cooficial, se suma el ejercicio correspondiente conforme a su normativa autonómica, tal y como recoge el Boletín Oficial del Estado.
La estructura actual responde al Real Decreto 534/2024, de 16 de julio, que fija la configuración básica de la prueba y las condiciones de acceso. Este real decreto establece que cada examen se califica de 0 a 10 puntos con dos decimales y que la calificación de la fase obligatoria es la media aritmética de los ejercicios.
La nota de acceso se calcula combinando la nota media de Bachillerato y la calificación de la fase obligatoria: la primera pondera un 60% y la segunda un 40%. Para que la nota de acceso sea válida, el estudiante debe alcanzar al menos un 4 en la fase obligatoria y un 5 en el resultado ponderado.
La fase voluntaria y el cálculo de la nota de admisión
La segunda fase es voluntaria y sirve para subir nota. El estudiante puede examinarse de hasta cuatro asignaturas adicionales, normalmente materias de modalidad relacionadas con el grado que quiere cursar. Las universidades públicas publican cada año sus tablas de ponderación, en las que cada asignatura recibe un valor de 0,1, 0,2 o 0 según su afinidad con cada título.
La nota de admisión se obtiene sumando a la nota de acceso las dos mejores calificaciones de la fase voluntaria multiplicadas por los parámetros de ponderación que correspondan. La fórmula es: nota de admisión = nota de acceso + a * M1 + b * M2. El resultado final se expresa en una escala de 0 a 14 puntos.
La nota de admisión suma la nota de acceso con las dos mejores ponderaciones de la fase voluntaria; el máximo es 14 puntos.
Las calificaciones de la fase obligatoria no caducan y las de la fase voluntaria conservan su validez durante los dos cursos académicos siguientes, de acuerdo con la normativa estatal. Eso permite a un estudiante presentarse a subir nota en convocatorias posteriores sin repetir toda la prueba.
La prueba recibe distintas denominaciones según la comunidad autónoma: EBAU en la mayoría, EvAU en Madrid, Castilla-La Mancha o Aragón, PEvAU en Andalucía y PAU en Cataluña. Todas se refieren a la misma evaluación de acceso, conocida popularmente como selectividad, con pequeñas diferencias de calendario y de lenguas cooficiales.
Las notas de corte no son una barrera fijada por el Ministerio, sino la calificación del último estudiante admitido en cada grado en la convocatoria ordinaria. Por eso cambian cada curso: dependen de la oferta de plazas, del número de solicitantes y de sus calificaciones. La información oficial se publica en los portales de cada universidad y, de forma agregada, en los servicios autonómicos de orientación.
El Marco Educativo
El marco normativo parte de la LOMLOE (Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre), que mantiene la evaluación de acceso en el marco de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación. El Estado define las reglas comunes del examen y las comunidades autónomas organizan las convocatorias, las sedes y los criterios de aplicación, en coordinación con las universidades públicas y la CRUE (Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas).
La prueba afecta directamente a los estudiantes de segundo de Bachillerato, a sus familias y a los centros de secundaria. Las universidades públicas intervienen en la elaboración de las tablas de ponderación y en la admisión; los sindicatos docentes y las asociaciones de estudiantes reclaman criterios homogéneos entre territorios para evitar agravios comparativos.
La proyección de la EBAU queda ligada a la adaptación de los currículos de Bachillerato y a la publicación anual de las convocatorias. El Ministerio de Educación actualiza la normativa de la prueba y las universidades renuevan sus parámetros de ponderación antes de la matrícula. Por tanto, conviene consultar siempre el Boletín Oficial del Estado y la página oficial de cada universidad.
Claves de la Noticia
- Qué importa: La EBAU regula el acceso a los grados universitarios oficiales y combina una fase obligatoria y una fase voluntaria.
- Por qué importa: La nota de admisión, con un máximo de 14 puntos, decide la entrada en los grados y las notas de corte de cada curso.
- A quién le importa: A los estudiantes de 2.º de Bachillerato, sus familias y los centros universitarios que publican las ponderaciones.
