La Guardia Civil ha detenido a tres hombres como presuntos responsables del tiroteo del 16 de agosto en Isla Cristina (Huelva), en el que murieron tres miembros del clan Salazar y un bebé, según la investigación judicial recogida por El Mundo.
El ataque se dirigió contra la suegra y la mujer de Jesús ‘el Negro’, detenido en mayo con un alijo de 1.280 kilos de hachís y encarcelado por orden judicial. María Salazar, su pareja, estaba embarazada de ocho meses. El bebé nació con vida tras el tiroteo, pero falleció horas después en el hospital. Un adolescente de 16 años que caminaba cerca de la plaza del barrio de El Rocío también murió, ajeno al conflicto entre los clanes.
Dos presuntos sicarios llegaron en una moto de alta cilindrada y abrieron fuego en plena calle. Tras la huida, calcinaron la moto, un fusil de asalto y una pistola en una zona de monte próxima a un camping. Los agentes de la Guardia Civil no recuperaron huellas ni restos de ADN en el vehículo ni en las armas, según el relato recogido por El Mundo.
Así fue el tiroteo del 16 de agosto en Isla Cristina
El suceso ocurrió en un barrio con hoteles repletos de turistas y calles llenas de gente. Junto a la plaza de El Rocío, los disparos alcanzaron a dos personas más, que resultaron heridas. Los servicios médicos no pudieron salvar a la madre ni a la abuela. El bebé fue extraído con vida en el hospital, pero no superó las primeras horas.
El recluso Jesús ‘el Negro’ recibió un permiso penitenciario para acudir al entierro de su suegra, de su pareja y del bebé. La dirección de la cárcel de Huelva autorizó la salida como gesto de compasión, según la crónica publicada. El preso había sido detenido el 28 de mayo en Punta Umbría con 1.280 kilos de hachís.
El ataque dejó tres fallecidos del clan Salazar y a un bebé muerto horas después, con dos personas más heridas en plena calle.
La Guardia Civil detuvo a tres hombres. El pasado jueves, la juez de Ayamonte ordenó su ingreso en prisión provisional (la medida cautelar de ingreso en prisión durante la investigación, sin condena previa). Están acusados de la presunta comisión de tres asesinatos, un delito de lesiones al feto con resultado de muerte, pertenencia a grupo criminal, lesiones y homicidio en grado de tentativa. Uno de los encarcelados es Amador Moriña, hermano de la primera víctima de esta contienda, Ramón Moriña.
En los registros, los agentes se incautaron de un arma de fuego, casi 30.000 euros en efectivo, una veintena de móviles, chalecos antibalas, un táser y documentación. La Guardia Civil estudia ahora el material intervenido para determinar su relación con los hechos.
- Un arma de fuego
- 30.000 euros en efectivo
- Una veintena de móviles
- Chalecos antibalas
- Un táser
- Documentación diversa
El origen de la guerra entre los clanes Salazar y Moriña
El conflicto se remonta al 10 de septiembre de 2024. Ese día, Manuel Salazar, alias ‘el Baba’, presunto autor de la muerte de Ramón Moriña, le disparó en el barrio onubense de El Torrejón. Manuel Salazar era cuñado de Ramón Moriña, al estar casado con Saray Moriña. La familia Moriña acusó al Baba de venganza por la ruptura sentimental; fuentes policiales no descartan que la muerte estuviera ligada a fricciones por el narcotráfico.
La imagen del Baba circuló en redes con una recompensa de hasta 100.000 euros. La Policía Nacional lo detuvo en Gijón la madrugada del 12 de octubre de 2024, donde vivía parte de su familia. El juez decretó su ingreso en prisión. Tras aquella muerte, los Salazar fueron desterrados de El Torrejón y se instalaron en Isla Cristina, a unos 50 kilómetros de la capital.
La primera víctima mortal entre los Salazar se produjo el 11 de junio de 2025. Dos hombres armados, aún no detenidos, irrumpieron en la casa de Isla Cristina donde vivía la madre del Baba. Buscaban a ella o a su hija María, pero mataron a la pareja sentimental de la madre. Aquel crimen quedó sin resolver.
El juicio contra ‘el Baba’ y los próximos pasos de la investigación
La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Huelva ha señalado para el próximo 16 de octubre el comienzo del juicio oral (la fase del proceso penal en la que se celebra el juicio con las partes). Está previsto que el jurado popular se constituya en la primera sesión y que las sesiones se prolonguen hasta el día 21. El Baba se enfrenta a la acusación por la muerte de Ramón Moriña como presunto autor material.
Junto al Baba serán juzgados un primo suyo, acusado de encubrimiento, y otro hermano de Ramón Moriña, acusado de un presunto homicidio en grado de tentativa por abrir fuego en plena calle contra el Baba para vengar la muerte. Ninguno de los tres tiene sentencia firme y rige la presunción de inocencia.
La investigación por el tiroteo de agosto continúa abierta. La Guardia Civil analiza la documentación intervenida en los registros y estudia los vínculos entre los detenidos y el piso franco alquilado en Isla Cristina. Fuentes consultadas por El Mundo sostienen que la guerra entre clanes podría dejar más víctimas, aunque no hay plazos judiciales confirmados más allá del juicio de octubre.

