La Guardia Civil ha desmantelado este miércoles 16 de septiembre en Ceuta una vivienda utilizada como ‘casa patera’ que albergaba a 24 inmigrantes en situación irregular. El operativo se ha desarrollado en pleno centro de la ciudad, en la calle Real, y ha coincidido con la hora de entrada a los colegios, una de las franjas de mayor tránsito de la jornada.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha ocurrido? La Guardia Civil ha desmantelado una vivienda en Ceuta usada como ‘casa patera’ con 24 inmigrantes en su interior.
- ¿Dónde y cuándo? En la calle Real, durante la mañana del miércoles 16 de septiembre de 2026.
- ¿Qué resultado? Traslado de los ocupantes a dependencias de la Guardia Civil para su expulsión y detención en curso del propietario por un presunto delito contra los derechos de los extranjeros.
El operativo en la calle Real
La intervención se activó después de que los agentes recibieran varias denuncias vecinales por la entrada y salida constante de personas del inmueble. Esas alertas permitieron a la Guardia Civil desplegar un dispositivo en la zona y acceder a la vivienda durante la mañana del miércoles 16 de septiembre.
En el interior, los agentes localizaron a 24 personas completamente hacinadas. Según fuentes consultadas por EFE, entre los ocupantes había dos mujeres y al menos dos menores. La distribución del espacio era tan precaria que hasta cinco personas vivían en la cocina, rodeadas de suciedad y sin condiciones mínimas de salubridad.
El inmueble se encuentra en la calle Real, una vía muy transitada del centro de Ceuta. La operación coincidió con la entrada de los colegios, lo que despertó una gran atención ciudadana. Los agentes tuvieron que actuar con rapidez para garantizar la seguridad de los ocupantes y evitar aglomeraciones en la zona.
Traslado a dependencias y detención del propietario
Los 24 inmigrantes fueron trasladados en varios furgones a las dependencias de la Guardia Civil en Ceuta para proceder a su expulsión del país. Durante el traslado no se registraron incidentes, según las fuentes consultadas. La intervención se resolvió con un despliegue ordenado pese a desarrollarse en hora punta de la mañana.
La operación ha permitido sacar de un espacio hacinado a 24 personas y sitúa al propietario del inmueble ante un presunto delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros.
De forma paralela, los agentes están realizando las gestiones para llevar a cabo la detención del propietario de la vivienda, señalado como presunto responsable de un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros. Las fuentes consultadas no detallan la identidad de esta persona ni el régimen de titularidad del inmueble, aunque confirman que las diligencias siguen abiertas.
El Contexto Operativo
La operación se enmarca en el refuerzo que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad mantienen en Ceuta desde la entrada masiva de inmigrantes registrada los días 30 y 31 de julio. La ciudad autónoma arrastra desde entonces una crisis de acogida que ha llevado al límite los recursos disponibles. Las llegadas de finales de julio provocaron un incremento inmediato de la ocupación en los recursos de acogida y de la demanda de plazas tuteladas.
Según la información publicada por EFE, el Gobierno prepara otras 1.000 plazas adicionales, aunque varios informes técnicos se han mostrado en contra. La operación de la calle Real se produce, por tanto, en un momento de máxima tensión asistencial y operativa para los recursos de la ciudad autónoma.
La detección de este tipo de viviendas se ha convertido en una prioridad operativa para la Guardia Civil y para el conjunto de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Estas ‘casas patera’ concentran a personas en condiciones de hacinamiento extremo y constituyen la antesala de delitos contra los derechos de los extranjeros, explotación laboral o situaciones sanitarias de alto riesgo.
Las organizaciones que facilitan estos alojamientos suelen operar en zonas urbanas de alta densidad y con una rotación constante de ocupantes, lo que dificulta su detección. En este caso, fueron las denuncias vecinales las que permitieron identificar el inmueble y desplegar el dispositivo. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas actuaciones.
Con este operativo, la Guardia Civil vuelve a demostrar la capacidad de reacción de las unidades territoriales ante el incremento de la presión migratoria. El control de las redes de alojamiento irregular es una pieza clave para evitar que las personas migrantes caigan en manos de estructuras que explotan su situación administrativa.

