Un terremoto de magnitud 3,1 ha sacudido esta mañana Churriana de la Vega y Ogíjares y ha obligado al desalojo de un colegio en Granada. El temblor se ha registrado poco antes de las diez y se ha sentido en varios puntos de la capital y del área metropolitana.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Un seísmo de magnitud 3,1 con epicentro en Ogíjares ha sacudido el área metropolitana de Granada.
- ¿Dónde y quién? El colegio público Jardín de la Reina, en Granada, ha activado su protocolo antisísmico y ha desalojado a alumnos y docentes.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Las réplicas mantienen la alerta en Churriana de la Vega, Ogíjares y el resto del cinturón urbano.
Un seísmo breve pero sentido en plena vuelta al cole
El terremoto se ha dejado sentir en el colegio Jardín de la Reina, un centro público de educación infantil y primaria de Granada. Según ha relatado a IDEAL la directora, el movimiento ha sido corto, pero ha bastado para que el plan de autoprotección se pusiera en marcha de inmediato. «Los niños se han metido debajo de las mesas cuando han sentido el terremoto y han esperado a que la sirena tocara por si había que desalojar o no», ha explicado.
Estudiantes, profesores y personal han abandonado las instalaciones «de forma ordenada, con calma y en buen tiempo», ha valorado la directora. Algunos grupos han salido al patio del centro; otros lo han hecho a la calle peatonal Avenida del Mediterráneo, junto al Parque de las Ciencias, uno de los puntos más transitados de la capital.
La directora, Paqui Oliva, ha calificado la evacuación como «todo un éxito». Ha reconocido que algún niño estaba nervioso, sobre todo por el recuerdo del seísmo del pasado 15 de agosto. «Ya vienen asustados del verano, pero se han tranquilizado en cuanto han visto que no ha pasado nada», ha trasladado.
El colegio no parte de cero. Desde el enjambre sísmico de 2021, la dirección organiza simulacros de forma habitual para enseñar al alumnado cómo actuar cuando la tierra tiembla. La directora ha recordado que este mismo viernes estaba previsto uno; hoy, la realidad se ha adelantado al ensayo.
Ese trabajo previo se nota. El centro ya había informado a las familias de que en este inicio de curso pondría el foco en el riesgo sísmico. Los profesores de Conocimiento del Medio están explicando en clase qué es un terremoto y por qué ocurre, con la intención de reducir el miedo entre los escolares.
Granada y su área metropolitana no pueden evitar el temblor, pero sí pueden evitar que el temblor se convierta en pánico.
El miedo de las familias y la respuesta del centro
La presidenta del AMPA, Ana Belén García, ha compartido el impacto emocional en los hogares. Su hijo, de once años, sigue durmiendo con ella desde el terremoto de la madrugada del 15 de agosto. «El primer día de clase me preguntó: mamá, ¿y qué hago si hay un terremoto y no estoy contigo?», ha relatado.
La respuesta que le dio resume la estrategia del colegio: «Tú haz siempre caso a lo que diga la profe». García valora positivamente las medidas adoptadas por la dirección y considera que la información es «la mejor herramienta» para que los menores sepan autoprotegerse si vuelve a temblar durante la jornada escolar.
El episodio de este miércoles se produce apenas un mes después de la serie sísmica de mediados de agosto, que dejó al centro con numerosas grietas. La directora ha explicado que retrasaron el regreso a las aulas para revisar los inmuebles: «Tenemos muchísimas grietas, por eso hemos tenido a los niños fuera un poco más. Queríamos revisarlo todo bien antes de volver a entrar».
La Lectura Andaluza
Granada es, junto con otras comarcas de la comunidad, una de las zonas con mayor actividad sísmica de la península. La cercana falla del sistema de las Béticas garantiza que la tierra no deje de recordar su presencia. No es un dato menor: la capital y su cinturón metropolitano concentran algunos de los episodios más repetidos de Andalucía, lo que ha convertido la autoprotección escolar en una prioridad educativa.
La lección que deja este 16 de septiembre es clara. La normalidad con la que los escolares del Jardín de la Reina han abandonado el centro demuestra que los simulacros funcionan y que la información reduce el pánico. Para miles de familias del área metropolitana de Granada, saber que sus hijos conocen el protocolo es una forma de vivir el riesgo con menos ansiedad.
Ahora queda lo importante: que el edificio, con grietas visibles desde agosto, pase las revisiones técnicas pertinentes antes de que los niños puedan volver a todas las aulas. Mientras tanto, las réplicas mantienen activa la vigilancia en Churriana de la Vega, Ogíjares y el resto del cinturón urbano, y los centros educativos seguirán recordando que la calma también se entrena.

