EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Usuarios de las líneas C3 y C4 del sur de Madrid y del corredor de Cercedilla, en plena hora punta laboral.
- ¿Cuándo ocurre? En la mañana de hoy, 16 de septiembre de 2026, con afecciones que se extendieron durante la primera mitad del día.
- ¿Qué cambia hoy? Retrasos de hasta 30 minutos y transbordos obligatorios en Collado Mediano para los trenes lanzadera.
Nueva mañana de caos en Cercanías Madrid con retrasos de hasta media hora en las líneas C3 y C4. La avería eléctrica se registró entre Atocha y la Bifurcación Planetario, en Villaverde Alto, y coincidió con un robo de cable entre Cercedilla y Los Molinos, en plena hora punta de un miércoles laborable.
Qué ha fallado entre Atocha y Villaverde Alto
Según ha informado Cercanías Madrid, el fallo en el suministro eléctrico se localizó en el tramo entre Atocha, una de las dos estaciones principales de la ciudad, y la bifurcación de Planetario, en Villaverde Alto. La incidencia interrumpió la circulación en las líneas C3 y C4, dos de las que conectan la capital con los municipios del sur y que concentran una parte muy importante de los desplazamientos laborales de la región.
Los usuarios se quejaron en las redes sociales de esperas que rondaron la media hora en plena primera hora del día, cuando la demanda es más alta. Muchos llegaron tarde al trabajo o a clase, y los andenes de Atocha volvieron a convertirse en una sala de espera improvisada. La escena se repite.
El robo de cable que complicó el norte
Casi en paralelo, los viajeros del norte se toparon con otra avería, esta vez provocada. Se registró un robo de cable entre Cercedilla, y Los Molinos, y Cercanías Madrid tuvo que establecer trenes lanzadera en ambos sentidos entre Cercedilla y Collado Mediano. La consecuencia inmediata: transbordo obligatorio en Collado Mediano. Cosas del Cercanías en 2026.
Los problemas de Cercanías Madrid no son un episodio aislado. El pasado viernes, en plena expectación por el Gran Premio de España de Fórmula 1 en el circuito de Madring, varias líneas ya sufrieron afectaciones justo cuando se esperaba la mayor afluencia de viajeros del año. Otro día, la misma escena.
Lo que antes era una incidencia excepcional se ha convertido en el pan nuestro de cada día para miles de usuarios de Cercanías Madrid.
Por qué los viajeros ya no distinguen entre un incidente y otro
La coincidencia temporal de una avería eléctrica, un robo de cable y un sistema de información que no siempre aclara el alcance real de la incidencia agrava la situación. Los viajeros perciben que el servicio empeora sin un calendario claro de inversiones y sin una respuesta proporcional a la magnitud de las deficiencias. En Cercanías Madrid conviven tramos críticos envejecidos y un aumento de los hurtos de infraestructura, como han dejado claro los incidentes de esta mañana.
No es solo un problema de la capital. Este mismo miércoles, el servicio de Rodalies de Cataluña también sufrió un robo de cable cerca de la Estación de França, con retrasos de más de una hora en la línea R2 Sud. El robo de cable no descansa. La coincidencia confirma que se ha convertido en una amenaza recurrente para la fiabilidad ferroviaria en España.
Desde esta redacción entendemos que el problema no se resuelve con comunicados de incidencia ni con lanzaderas de urgencia. Mientras Renfe y Adif no refuercen la seguridad en los tramos suburbanos y la resiliencia del suministro eléctrico, cada mañana dependerá del punto exacto donde falle un transformador o donde un delincuente corte un cable. El viajero, mientras tanto, seguirá pagando con su tiempo.
La próxima prueba de fuego llegará con la recuperación del servicio en la hora punta de este mismo miércoles y con el compromiso de Renfe de restablecer la circulación completa. Habrá que ver si, como en anteriores ocasiones, la normalidad tarda más de lo que el viajero puede permitirse. Dejémoslo en un ‘ya veremos’.

