El Parlamento Europeo ha incorporado a su posición sobre la guerra híbrida una enmienda del Partido Popular que condena el asalto a la frontera sur de la Unión Europea en Ceuta y exige una investigación independiente y exhaustiva para esclarecer las responsabilidades del ataque. La resolución, aprobada este miércoles en Estrasburgo, sitúa la crisis de la ciudad autónoma en el debate europeo sobre la protección de la integridad territorial, la seguridad de las fronteras exteriores y las infraestructuras críticas.
La iniciativa de los eurodiputados populares pretende que lo ocurrido en Ceuta no quede limitado al ámbito de una crisis migratoria. El texto reclama investigar la planificación, la ejecución y los objetivos perseguidos por el ataque, así como las circunstancias que pudieron permitir que una presión sobre la frontera española alcanzara una dimensión que, según el PP, afecta directamente a la seguridad de la Unión Europea.
La votación introduce así un nuevo elemento en la respuesta política a la crisis de Ceuta. El Parlamento Europeo vincula la protección de la frontera española con la defensa del territorio comunitario, en un momento en el que las instituciones europeas analizan cómo responder a formas de presión que combinan movimientos de población, desinformación, ciberataques y otras herramientas de desestabilización.
Bruselas coloca a Ceuta en el debate sobre la guerra híbrida
El eurodiputado del Partido Popular Nicolás Pascual de la Parte ha defendido que “lo ocurrido en Ceuta no puede reducirse a una crisis migratoria”, sino que constituye “un ataque a la integridad territorial de España y, por tanto, a una frontera exterior de la Unión Europea, en el que la inmigración irregular fue utilizada como instrumento de presión y desestabilización”.
La enmienda aprobada recoge la necesidad de esclarecer quién planificó y permitió el ataque, con qué objetivos y por qué, pese a las advertencias existentes, no se actuó a tiempo para proteger la frontera y a los ciudadanos de Ceuta. El planteamiento del PP coloca el foco en las posibles responsabilidades políticas y operativas, aunque la nota de prensa no identifica a los responsables ni aporta conclusiones de una investigación independiente.
“Europa no puede mirar hacia otro lado”, ha señalado Pascual de la Parte. El eurodiputado ha reclamado una respuesta que permita conocer las circunstancias del asalto y ha subrayado la dimensión territorial de la crisis. “Defender Ceuta es defender España y es defender Europa. Ante un ataque híbrido de esta naturaleza no caben ni el silencio ni la ocultación: hay que esclarecer todas las responsabilidades”, ha añadido.
La incorporación de esta enmienda supone que la posición del Parlamento Europeo sobre las amenazas híbridas incluye una referencia específica a Ceuta. La ciudad autónoma deja de aparecer únicamente como escenario de una emergencia fronteriza y pasa a formar parte de una discusión más amplia sobre la capacidad de la Unión para proteger sus límites territoriales frente a presiones de naturaleza múltiple.

El PP reclama que la UE mire también al Mediterráneo
Juan Ignacio Zoido, también eurodiputado del Partido Popular, ha advertido de que el uso de la inmigración irregular como instrumento de desestabilización “no es nuevo”. El dirigente ha recordado que “Rusia y Bielorrusia llevan años usando la inmigración irregular para desestabilizar el frente oriental de la Unión Europea”.
A su juicio, la presión sobre Ceuta representa la aparición de “un nuevo punto crítico, el sur”. Zoido ha advertido de que estos ataques de guerra híbrida “no van a cesar” y ha reclamado que la Unión Europea traslade al Mediterráneo las lecciones extraídas de su respuesta en el frente oriental.
“Poner todas las miradas de Bruselas en el Mediterráneo” y dotar de más medios a la frontera con Marruecos son, según su planteamiento, medidas necesarias para disuadir acciones de esta naturaleza. La reclamación conecta la situación de Ceuta con el debate sobre la vigilancia de las fronteras exteriores y la capacidad de los Estados miembros para anticiparse a episodios de presión organizada.
El eurodiputado también ha criticado la actuación del Gobierno español. “Sánchez no está haciendo nada por frenar estos ataques híbridos contra nuestra soberanía nacional”, ha afirmado. Desde el PP sostienen que la Unión Europea no debe repetir los errores que atribuyen al Ejecutivo español y reclaman una mayor atención a los ciudadanos de Ceuta.
Una resolución que amplía el concepto de amenaza híbrida
La resolución sobre “Guerra híbrida y protección de la integridad territorial y las infraestructuras críticas para la seguridad y defensa de la Unión” aborda un conjunto de riesgos que no se limitan a los enfrentamientos militares convencionales. El texto incluye los ciberataques, el sabotaje de infraestructuras críticas, las incursiones de drones, la manipulación informativa, la injerencia extranjera y la instrumentalización de los flujos migratorios.
La inclusión de Ceuta dentro de este marco refuerza la idea de que la seguridad de la frontera sur debe analizarse junto a otros desafíos que afectan a la estabilidad de los Estados miembros. Para el PP, la crisis demuestra la necesidad de que Bruselas preste atención a las formas de presión que pueden afectar a la integridad territorial sin recurrir necesariamente a una operación militar convencional.
El documento reclama reforzar la capacidad de respuesta de la Unión Europea, mejorar la protección de sus infraestructuras críticas y fortalecer la cooperación en materia de seguridad y defensa. También aborda la guerra cognitiva, la desinformación y la ciberseguridad, a la que califica como el “quinto ámbito militar”.
Entre las medidas propuestas figura un marco horizontal de sanciones específico para las amenazas híbridas, una mayor aplicación del artículo 42.7 del Tratado de la Unión Europea en casos de agresión híbrida grave y una cooperación más estrecha con la OTAN y con socios como Ucrania, Moldavia, Armenia, los Balcanes Occidentales y Taiwán.
La resolución abre así un debate sobre la respuesta europea ante las crisis híbridas, pero la enmienda sobre Ceuta introduce una exigencia concreta: conocer las responsabilidades relativas a la planificación, ejecución y objetivos del ataque. El PP considera que la investigación debe determinar qué ocurrió y por qué, mientras que la posición aprobada por la Eurocámara incorpora la protección de la frontera sur a la agenda comunitaria de seguridad.
La crisis de Ceuta queda, de este modo, vinculada a una discusión europea sobre la defensa de las fronteras exteriores y la integridad territorial. El alcance de la investigación solicitada y la respuesta de las instituciones españolas y comunitarias serán los próximos elementos que determinen cómo se desarrolla este debate.
