EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Junta de Extremadura solo ejecutó el 54% del presupuesto de conservación forestal de 2025, dejando 44 millones de euros sin utilizar.
- ¿Quién está detrás? El Gobierno de María Guardiola (PP), con las competencias de prevención ahora divididas entre dos consejerías tras la vuelta de Vox al ejecutivo autonómico.
- ¿Qué impacto tiene? El desfase presupuestario cuestiona la capacidad de gestión de los fondos forestales en plena temporada de incendios, con el recuerdo del Jarilla aún vivo.
El programa de ‘Conservación, protección y mejora de los montes’ contó con 96,19 millones de euros en 2025, pero solo se reconocieron obligaciones por 52,18 millones. Casi la mitad del presupuesto se quedó en el cajón de la Administración regional, según los datos oficiales de la Intervención General, publicados en el Diario Oficial de Extremadura (DOE).
El agujero en prevención: 44 millones que no llegaron al monte
La ejecución del programa de conservación se quedó en el 54,25%, la segunda más baja de los últimos cinco años. Extremadura solo gastó 52,18 millones de los 96,19 presupuestados, lo que arroja un saldo de 44 millones de euros sin invertir en labores estructurales como desbroces, silvicultura o mejora de montes públicos. La cifra preocupa porque reproduce un patrón que ya se vio en 2024, cuando la ejecución fue todavía peor: apenas el 41% de las partidas de prevención se gastó realmente.
El dispositivo de extinción sí registró un mejor comportamiento sobre el papel. De un presupuesto definitivo de 70,01 millones, la Junta ejecutó 63,10 millones (un 90,14%), lo que dejó 6,9 millones sin utilizar. Sumado al programa de conservación, más de 50,9 millones de euros del capítulo de incendios forestales no se llegaron a movilizar en 2025. El Ejecutivo de María Guardiola defiende que el gasto absoluto ha aumentado respecto a ejercicios anteriores, pero los números de la Intervención muestran que la tasa de ejecución es la más baja desde 2021.
El incendio que lo cambió todo y la crisis del departamento forestal
Los datos adquieren especial relevancia porque apenas un año antes, el incendio de Jarilla calcinó 17.300 hectáreas en los valles del Jerte y el Ambroz, el peor siniestro de la historia de Extremadura. El fuego tardó casi dos semanas en ser controlado y puso en evidencia la fragilidad del operativo forestal. En aquel verano de 2025 también estalló la crisis en la consejería competente: Ignacio Higuero, nombrado por Vox pero afín al PP tras la ruptura de la coalición, dimitió por mentir en su currículum.
Su sustituto, Francisco Ramírez, apenas estuvo unos meses al frente antes de que la estructura del Gobierno regional volviera a cambiar con el retorno de Vox al ejecutivo. Hoy las competencias en prevención y extinción están repartidas entre la Vicepresidencia que dirige el propio Ramírez —coordinación de emergencias— y la Consejería de Industria, Energía, Ciencia y Territorio. La fragmentación de la gestión forestal añade una capa de incertidumbre a la capacidad de gastar los fondos que cada año aprueban las Cortes de Extremadura.
Mientras la Junta presume de aumento de inversión, las cifras de ejecución revelan un patrón preocupante: el dinero para la prevención se queda sistemáticamente sin gastar.
El Pulso Territorial
El descalabro en la ejecución del presupuesto forestal se produce en un contexto político polarizado. María Guardiola gobierna en minoría con el respaldo externo de Vox, y la fragmentación de las competencias forestales diluye las responsabilidades. La oposición, liderada por el PSOE y Unidas por Extremadura, ya ha anunciado que pedirá explicaciones en el próximo periodo de sesiones. El dato tiene todavía más filo si se compara con otras comunidades como Castilla y León, donde los programas de prevención suelen alcanzar tasas de ejecución cercanas al 75%, según los informes de la Intervención autonómica. En Extremadura, la serie histórica muestra que nunca se ha superado el 58% desde 2021, y la tendencia es a la baja.
La temporada de incendios de 2026 ya está en marcha y los montes extremeños vuelven a acumular toneladas de biomasa seca. La pregunta ahora es si el nuevo reparto de funciones —con la extinción bajo el mando directo de la Vicepresidencia y la prevención en manos de la Consejería de Industria— permitirá esquivar los cuellos de botella que, año tras año, impiden que el dinero llegue al terreno. Las próximas cuentas autonómicas, las de 2027, se negociarán con el recuerdo del Jarilla y con los 44 millones de 2025 como prueba de fuego para la credibilidad del Ejecutivo de Guardiola.
Ficha Autonómica
- El caso: La Junta de Extremadura solo gastó el 54% del presupuesto de conservación forestal en 2025, pese a las reiteradas alertas tras el incendio del Jarilla.
- Datos importantes: 44 millones sin ejecutar de un crédito de 96,19 millones; el programa de extinción ejecutó el 90% de 70 millones. La tasa de ejecución en prevención es la más baja desde que Guardiola gobierna en solitario.
- Resumen: La fragmentación de las competencias forestales en el nuevo Gobierno de PP y Vox añade incertidumbre, mientras el Ejecutivo insiste en que el gasto absoluto ha crecido. La oposición pedirá cuentas en las Cortes.
