La Xunta de Galicia y las tres universidades públicas gallegas han sellado un acuerdo para reformar la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU), que otorga más peso al profesorado de Bachillerato y crea nuevos mecanismos de control con el objetivo de evitar errores en los exámenes. El consenso entre la Consellería de Educación y las universidades de Santiago, Vigo y A Coruña obtuvo el visto bueno de los equipos rectorales el jueves tras pasar por el Consello da Xunta, e inicia ahora su tramitación administrativa.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Xunta y las tres universidades públicas gallegas han pactado una reforma de la PAU que crea dos comisiones, da mayoría a los docentes de Bachillerato en los grupos redactores de exámenes y refuerza los controles para evitar fallos.
- ¿Quién está detrás? La Consellería de Educación, encabezada por Román Rodríguez, y los rectorados de la Universidade de Santiago de Compostela, la Universidade de Vigo y la Universidade da Coruña.
- ¿Qué impacto tiene? La medida busca más seguridad y equidad en el acceso a la universidad, y la futura orden reguladora comenzará su tramitación inmediata, con la previsión de estar lista para la próxima convocatoria.
Según el conselleiro de Educación, Román Rodríguez, la reforma «permitirá ofrecer más seguridad al alumnado, una mayor igualdad y una mejor coordinación» entre todas las personas implicadas en la organización de la PAU. El acuerdo responde a la demanda de familias y estudiantes de un proceso más sólido y transparente, y adapta el sistema al marco legal estatal.
Dos nuevas comisiones y más peso para el profesorado
El corazón del cambio son dos órganos de nueva creación. La Comisión Organizadora, con representantes de la Xunta y de las tres universidades, fijará las directrices generales de los exámenes, los criterios de evaluación y las guías de calificación. Además, impulsará bancos de materiales y sistemas de revisión entre los propios redactores para detectar posibles errores antes de la celebración de las pruebas.
Por su parte, la Comisión Técnica asumirá la organización práctica: desde la planificación de horarios y sedes hasta la custodia de los exámenes, las adaptaciones para alumnado con necesidades específicas y la resolución de reclamaciones no vinculadas a las notas. La Comisión Interuniversitaria de Galicia (CiUG) mantendrá la gestión de la admisión a las universidades, incluyendo la oferta y adjudicación de plazas, pero las nuevas comisiones centralizan la coordinación de la prueba.
La reforma también modifica la composición de los grupos que elaboran los exámenes. A partir de ahora tendrán mayor presencia los profesores de Bachillerato, con un máximo de cuatro docentes de Secundaria frente a dos universitarios. El objetivo es reforzar el peso de quienes conocen el currículo que se evalúa, en un gesto que muchas familias han reclamado durante años.
El nuevo modelo da a los profesores de Bachillerato un control sobre los exámenes que antes estaba en manos casi exclusivas de la universidad.
Reacciones y tramitación
Las tres universidades valoraron positivamente el acuerdo y coincidieron en que la nueva regulación clarifica responsabilidades e incorpora mejoras para aumentar la coordinación y las garantías del proceso. La futura orden reguladora inicia ahora su tramitación administrativa, un camino que suele durar varios meses y que, de cumplirse los plazos, podría estar vigente para la convocatoria del próximo curso.
Desde la Consellería de Educación se insiste en que el nuevo sistema dará respuesta a una demanda largamente planteada por estudiantes y familias. Galicia se suma así a otras comunidades que ya han revisado la organización de la PAU tras los cambios normativos estatales, aunque con una apuesta particular por la participación del profesorado de Secundaria en la elaboración de las pruebas.
El Laboratorio Gallego
La reforma de la PAU se produce en un contexto de mayoría absoluta del PPdeG en el Parlamento de Galicia. El gobierno de Alfonso Rueda puede impulsar cambios sin necesidad de negociar con la oposición, lo que agiliza las decisiones pero también concentra el escrutinio en la solvencia técnica de las medidas. En el ámbito educativo, el Ejecutivo gallego ha mantenido históricamente un perfil propio, marcado por la colaboración con las universidades públicas y por la voluntad de situar la educación como uno de los ejes de su discurso de gestión.
Aunque no hay declaraciones explícitas del líder nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, sobre esta reforma concreta, el modelo gallego de coordinación interinstitucional en educación ya ha sido mencionado en otros foros por dirigentes populares como un ejemplo de cooperación entre administraciones. La lectura nacional es inevitable cuando se observa que Galicia vuelve a adelantarse en la adaptación de la selectividad, un debate que sigue abierto en el conjunto de España. Sin embargo, el BNG y el PSdeG no han ocultado sus reticencias ante anteriores reformas educativas de la Xunta, por lo que es previsible que reclamen mayor transparencia en el desarrollo de la orden que ahora inicia su tramitación.
El calendario político marca las próximas elecciones autonómicas en 2028, y la educación suele ser un campo de batalla electoral en Galicia. La solidez con la que la Consellería de Educación logre implantar la nueva PAU —y la ausencia de incidentes en las próximas convocatorias— determinará si esta reforma se convierte en un activo del PPdeG o en un flanco de críticas. Mientras tanto, el modelo aprobado este jueves ofrece un laboratorio en el que observar cómo se articula el equilibrio entre Secundaria y Universidad en el acceso a la educación superior.
Ficha del Caso
- El caso: La Xunta de Galicia y las tres universidades públicas gallegas han acordado una reforma de la Prueba de Acceso a la Universidad que crea dos nuevas comisiones y da más peso a los docentes de Bachillerato.
- Datos importantes: La Comisión Organizadora fijará directrices y materiales; la Comisión Técnica se ocupará de la logística. Los grupos redactores pasan a tener un máximo de cuatro profesores de Secundaria y dos universitarios. La CiUG mantiene la admisión.
- Resumen: Galicia adapta su PAU con un modelo que refuerza la participación del profesorado de Bachillerato y los mecanismos de control, en un movimiento que puede servir de referencia para el debate nacional sobre la selectividad.

