Andalucía lidera la inversión hotelera en España con 373 millones de euros, y Málaga concentra el grueso de las obras, según los últimos datos sectoriales.
Los datos del informe de Intescia-DoubleTrade, correspondientes a los cinco primeros meses de 2026, revelan que el sector hotelero español acumuló 556 obras y superó los 1.077 millones de euros de inversión, un 12 % más que en el mismo periodo de 2025. De ese total, Andalucía acapara 97 proyectos y 373 millones, lo que la sitúa como la comunidad con mayor actividad, por delante de la Comunidad Valenciana (66 obras) y Cataluña (57).
Dentro de Andalucía, Málaga se erige como el destino favorito de los inversores. Con 37 actuaciones y un presupuesto de 290 millones de euros, la provincia encabeza el ranking nacional, superando a Valencia (28 proyectos y 182 millones), Madrid (29 obras y 128 millones) y Barcelona (29 obras y 104 millones).
Málaga, epicentro nacional de la inversión hotelera
La provincia de Málaga concentra casi ocho de cada diez euros de la inversión que llega a la región y se posiciona como el mayor polo de atracción de capital hotelero de toda España. El proyecto más ambicioso es el Hotel W Marbella, en Marbella, una construcción de nueva planta que suma 200 millone de euros y que se perfila como la obra hotelera con mayor presupuesto de todo el país.
Promovido por Platinum Estates y diseñado por Ejecución del Planeamiento SL, el complejo de cinco estrellas contará con 186 habitaciones y dos edificios que albergarán 89 apartamentos turísticos y 115 residenciales. Las obras comenzaron en abril de 2025 y, según el informe, ya se encuentran en pleno desarrollo.
El resto de provincias andaluzas muestran una actividad más moderada pero constante. Cádiz suma 17 actuaciones por 14 millones de euros; Sevilla registra 14 proyectos y 18 millones; Granada alcanza 9 obras y 17,24 millones; Almería contabiliza 8 proyectos con 1,6 millones; Córdoba tiene 6 obras por 3,42 millones; Huelva 4 proyectos por 420.000 euros; y Jaén 2 actuaciones valoradas en 28,3 millones de euros, una cifra que destaca por su magnitud en una provincia con menor peso turístico.
Málaga acapara el 78 % de toda la inversión hotelera andaluza y se consolida como el destino más atractivo para el capital nacional e internacional.
A nivel empresarial, Paradores de Turismo de España se sitúa como el promotor con más actividad en el país, con 42 obras y una inversión superior a los 32,7 millones de euros. El predominio de las reformas es absoluto: el 77 % de las intervenciones corresponden a renovaciones, frente al 19,7 % de construcciones nuevas y el 3,4 % de ampliaciones, una distribución que se mantiene estable respecto a ejercicios anteriores.
La renovación hotelera, una apuesta firme en Andalucía
Las reformas son también la tónica dominante en la comunidad andaluza. Los inversores apuestan por modernizar establecimientos para mejorar la eficiencia energética y elevar la experiencia del cliente. Óscar Royo, director de Grandes Cuentas de Intescia-DoubleTrade, subraya que «el sector hotelero mantiene una elevada confianza en la evolución del turismo» y que el capital se dirige a «modernizar, ser más eficientes y ofrecer un mejor servicio».
La Lectura Andaluza
El liderazgo inversor se produce en un momento en que Andalucía recibe más de 33 millones de turistas al año y el turismo aporta alrededor del 13 % del PIB regional. La apuesta de la Junta de Andalucía por la modernización del sector, a través de líneas de ayuda y promoción internacional, está encontrando eco en los inversores. De hecho, los 97 proyectos en marcha generan actividad directa en decenas de municipios y consolidan a la comunidad como potencia turística.
Para los ciudadanos, esta oleada de inversión se traduce en más empleo tanto en la construcción como en la hostelería, y en una oferta hotelera más competitiva, capaz de atraer visitantes de mayor poder adquisitivo. Municipios como Marbella o la propia Málaga capital se benefician directamente de un ciclo que parece no tener freno.
La proyección apunta a que el capital seguirá concentrándose en la Costa del Sol y en las provincias con mayor peso turístico, mientras que territorios como Jaén o Huelva tendrán que esforzarse por diferenciar su oferta para captar inversiones. Las próximas temporadas altas serán el verdadero test para medir si la renovación hotelera se refleja en un mayor gasto por turista y en una mejora del empleo estable.
