La Guardia Civil de Granada está de luto por la muerte de Júper, el perro policía que durante más de una década combatió el narcotráfico en la Costa Tropical y se convirtió en un símbolo de la lucha antidroga en la provincia.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Júper, perro del Servicio Cinológico de la Guardia Civil en Granada, ha fallecido a los 13 años tras una trayectoria ejemplar.
- ¿Dónde y quién? Trabajó principalmente en el Puerto de Motril y las vías de la provincia, junto a su guía, el agente Paco.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Su olfato permitió retirar del mercado más de 15 toneladas de hachís y detener a más de 300 narcotraficantes, protegiendo a la sociedad andaluza.
Una vida dedicada a la lucha contra el narcotráfico
Júper ingresó en el Servicio Cinológico como perro detector de drogas y desde el primer día demostró una capacidad excepcional para localizar estupefacientes. Su olfato —fino incluso para los estándares de la unidad— fue clave en controles preventivos, investigaciones y operativos sorpresa en el Puerto de Motril, uno de los puntos calientes del tráfico de hachís en el sur de Europa. Según fuentes de la Guardia Civil, la pericia de Júper multiplicó la eficacia de los agentes año tras año.
En sus más de diez años de servicio, el can participó en la aprehensión de cantidades ingentes de droga: más de 15 toneladas de hachís, además de importantes partidas de cocaína y marihuana. Gracias a sus intervenciones, más de 300 personas relacionadas con el narcotráfico acabaron detenidas.
Entre sus intervenciones más recordadas está la de marzo de 2021, cuando junto al Subsector de Tráfico de Granada localizó 763 kilos de hachís y 25 de marihuana camuflados entre palés de un camión. Aquella operación demostró que su entrenamiento y fiabilidad eran indispensables para la seguridad en las carreteras de la comunidad.
Años antes, en 2015, descubrió 306 kilos de hachís ocultos en un doble fondo del techo de un vehículo. En 2018, su olfato delató 482 kilos escondidos en la cabina de un camión y, meses después, otros 728 kilos en un semirremolque. Cada éxito en la carretera o en el puerto reforzó su leyenda, y su trabajo aporto una precisión casi infalible a las investigaciones.
Júper fue el primer perro distinguido con la Mención de Honor al Mérito Canino de la Guardia Civil y el único que la recibió dos veces, un hito que refleja su valor incalculable para la institución.
Su talento traspasó fronteras. En una misión sin precedentes, fue el primer perro detector de estupefacientes enviado por FRONTEX a Croacia para colaborar en la lucha contra las redes de tráfico de personas. Su versatilidad demostraba que Júper no era solo un experto en drogas, sino un agente canino de primer nivel en cualquier escenario.
La Comandancia de Granada le otorgó el máximo reconocimiento: dos Menciones de Honor al Mérito Canino. Nadie antes —ni después— había acumulado ese doble honor. A sus 13 años, Júper siguió en activo hasta fechas muy recientes: en julio de 2025, en una de sus últimas intervenciones, localizó casi tres kilos de hachís ocultos en un doble fondo de un camión llegado de Tánger al Puerto de Motril. Hasta el final fue un perro operativo, incansable y eficaz.
El adiós a un compañero de cuatro patas

Pero más allá de los números, la Guardia Civil despide a un compañero. Su guía, el guardia Paco, compartió con él cientos de jornadas, forjando un vínculo que va mucho más allá de la relación entre adiestrador y perro. “Júper no era una herramienta, era un miembro de la familia”, señalan fuentes del cuerpo. La Comandancia ha querido trasladar su reconocimiento público a Paco, quien lo cuidó hasta su último aliento.
El luto es hondo en el Servicio Cinológico y en todos los agentes que trabajaron con él. En cada operativo, Júper dio una lección de lealtad y profesionalidad. Hoy, sus compañeros humanos le dicen adiós con un lema que resume su legado: «Gracias por tu servicio, compañero. Siempre formarás parte de la historia de la Guardia Civil de Granada».
La Lectura Andaluza
La muerte de Júper no es solo la pérdida de un animal: es la despedida de un instrumento fundamental en la batalla que la provincia de Granada libra contra el narcotráfico desde hace décadas. El Puerto de Motril y la Costa Tropical son vías de entrada de grandes cargamentos de hachís procedentes del norte de África, y el trabajo de perros como Júper multiplica la capacidad de detección de los agentes. En una comunidad donde el tráfico de drogas genera violencia, corrupción y un impacto social devastador, cada tonelada incautada es una victoria para la seguridad de los barrios y los pueblos andaluces.
En 2025, la Guardia Civil incautó en la provincia más de 20 toneladas de droga, un 15% más que el año anterior, según datos del Instituto Armado. La presión policial es constante, pero sin unidades caninas especializadas, muchas de esas aprehensiones serían imposibles. Júper, con su olfato infalible, representa a esos héroes silenciosos que no aparecen en los titulares pero que son el primer eslabón de la protección ciudadana. Su legado lo seguirán otros perros en formación, pero su récord de 15 toneladas será difícil de superar.
Para los andaluces, esta noticia toca la fibra del orgullo y la gratitud. En Granada, la Comandancia ha querido rendir un homenaje público que va más allá del protocolo: es el reconocimiento a un ser que dedicó su vida a la misión de proteger a la sociedad. Los próximos meses traerán, sin duda, nuevos operativos en el Puerto de Motril, y en cada uno de ellos, el espíritu de Júper estará presente entre sus compañeros de cuatro patas y sus guías, recordando que la lucha contra el narcotráfico se libra también con la lealtad de un perro.
