Oviedo reúne a expertos internacionales para unir minería e industria espacial en Asturias

El congreso internacional 'The Many Pathways to Space' explora el potencial de pozos mineros como el Santiago y el Carrio para la investigación espacial. La reconversión de infraestructuras mineras se presenta como clave para la economía del espacio en Asturias.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Oviedo acoge desde hoy hasta el viernes el congreso internacional ‘The Many Pathways to Space’, que reúne a expertos para analizar el potencial de las antiguas minas asturianas en la industria espacial.
  • ¿Quién está detrás? El Gobierno de Asturias, a través de la Consejería de Ciencia, Industria y Empleo, y con la participación de empresas y centros de investigación.
  • ¿Qué impacto tiene? La iniciativa busca atraer proyectos de investigación espacial y posicionar a la región como un polo de la economía del espacio, aprovechando infraestructuras mineras singulares.

Asturias busca en sus antiguas minas la puerta de entrada a la economía del espacio.

Hoy ha arrancado en el Palacio de Congresos de Oviedo el congreso internacional ‘The Many Pathways to Space’. Hasta el próximo viernes 7 de agosto de 2026, expertos españoles y extranjeros debatirán sobre el papel de las antiguas explotaciones mineras asturianas en la floreciente economía del espacio.

De pozos mineros a laboratorios de habitabilidad lunar

La conexión no es una quimera. El consejero de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez, ha destacado el potencial del pozo Santiago, en Aller, como plataforma de investigación sobre habitabilidad lunar. «Asturias dispone de conocimiento científico, tejido empresarial y centros tecnológicos», ha asegurado, «y solo falta encontrar un proyecto en el que juntar todas esas piezas».

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El legado minero de la región no es solo historia. En el pozo Carrio, en Laviana, ya se investiga con cultivos subterráneos en condiciones extremas, similares a las del satélite terrestre. Estas instalaciones, pensadas en su día para extraer hulla, ofrecen hoy una profundidad constante y controlada que la ciencia espacial valora sobremanera.

La misión Artemis, que busca establecer una presencia humana sostenible en la Luna, es uno de los grandes objetivos. El consejero ha señalado que los pozos asturianos podrían ser elementos diferenciales para atraer proyectos relacionados, desde la simulación de habitáculos hasta la producción de alimentos en condiciones de baja gravedad.

El pozo Sotón, en San Martín del Rey Aurelio, no se queda atrás. La idea es que que estas infraestructuras puedan reconvertirse en centros de entrenamiento y validación tecnológica. La consejería insiste en que Asturias ya tiene las piezas; ahora necesita unir el puzzle.

Asturias ya tiene las piezas; ahora necesita encontrar el proyecto que encaje todas esas capacidades en la carrera hacia la Luna.

El puzzle de la economía espacial asturiana

No es la primera vez que Asturias mira a otros cielos. La región atesora un ecosistema de investigación y desarrollo poco conocido fuera del Principado: desde el Instituto de Materiales de Asturias hasta centros tecnológicos como CTIC, pasando por empresas como Iberespacio o Elecnor Deimos. Sin embargo, el salto del laboratorio a la cadena de valor internacional exige algo más que voluntad política.

El reto no es tecnológico, sino de escala. El coste de adaptar un pozo minero para ensayos de hábitats lunares ronda los 30 millones de euros, según cifras que baraja el ejecutivo autonómico. Una cantidad modesta si se compara con los 1.200 millones que la Unión Europea destina anualmente al programa espacial, pero significativa para un Principado cuyo presupuesto total apenas supera los 6.000 millones.

Si la apuesta sale bien, no solo se revitalizarían comarcas mineras como Aller o Laviana: el Principado se posicionaría como un nodo de referencia en una industria que mueve más de 400.000 millones de euros al año en todo el mundo.

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El Pulso Territorial

La apuesta espacial es, también, una apuesta política. Asturias está gobernada por el PSOE desde 1999, y el actual presidente, Adrián Barbón, ha hecho de la innovación uno de los ejes de su discurso para contrarrestar la sangría demográfica y el declive industrial. Sin embargo, la oposición reclama más concreción y alerta del riesgo de que la retórica se imponga a los presupuestos.

En el mapa autonómico, Asturias comparte con Castilla y León la herencia de la minería, pero pocas regiones europeas han logrado reconvertir sus cuencas en centros de alta tecnología. La comparación con el Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN) o con la Agencia Espacial Europea es, de momento, prematura. No obstante, los precedentes de la cuenca del Ruhr o de Suecia demuestran que el salto es posible si se invierte con inteligencia.

Lo que viene ahora depende de que el congreso de Oviedo genere los contactos necesarios para convertir las ideas en contratos. El plazo no es inmediato: el programa Artemis prevé su primer hábitat lunar en la década de 2030. Pero los pozos están ahí, sin dueño, esperando su segunda oportunidad. La pregunta es si Asturias conseguirá que alguien llame a su puerta antes de que otras regiones —o países— se adelanten.

Ficha Autonómica

  • El caso: La reconversión de antiguas minas de carbón en laboratorios de investigación espacial, un proyecto en fase embrionaria que busca aprovechar infraestructuras singulares para la exploración lunar.
  • Datos importantes: El congreso ‘The Many Pathways to Space’ reúne a expertos del 5 al 7 de agosto en Oviedo. Pozos como Santiago (Aller), Carrio (Laviana) y Sotón (San Martín del Rey Aurelio) son candidatos a albergar ensayos de habitabilidad y cultivos. La misión Artemis, objetivo principal.
  • Resumen: Asturias intenta colocar sus pozos mineros en el mapa de la economía espacial. El apoyo institucional existe, pero falta el proyecto tractor que concrete la inversión y atraiga a la industria internacional.