El Parlamento Europeo debatirá de urgencia la crisis migratoria de Ceuta este jueves y Vox exigirá explicaciones al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y a la ministra de Migraciones, Elma Saiz, durante la comparecencia en la comisión LIBE. La reunión extraordinaria ha sido solicitada por el PP europeo y contará con la intervención del partido de Santiago Abascal, que forma parte del grupo Patriotas por Europa, para denunciar lo que califican como un fracaso absoluto de la política migratoria del Gobierno.
La Comisión de Libertades, Justicia e Interior (LIBE) se reúne este jueves en la eurocámara, apenas tres días después de que Marlaska compareciese ante sus homólogos europeos y confirmase que las entradas irregulares en Ceuta alcanzan ya las 72.000. El ministro desmintió al CNI sobre la existencia de avisos previos y evitó asumir responsabilidades. El PP ha anunciado que citará también a la ministra Saiz, al comisario europeo de Interior, Magnus Brunner, y al presidente ceutí, Juan Jesús Vives, aunque los miembros del Ejecutivo español no están obligados a acudir.
Vox exige responsabilidades y denuncia el ‘efecto llamada’
En el debate de urgencia, Vox pondrá el foco en la política de puertas abiertas que, a su juicio, ha provocado una avalancha migratoria. Fuentes del partido consultadas por Moncloa.com adelantan que exigirán respuestas directas a Marlaska y Saiz y reclamarán un giro copernicano en la gestión de las fronteras. «. Denunciarán también los intentos de Bruselas de rebajar la tensión para no dar alas a los partidos que, como Vox, advierten de las consecuencias de una inmigración descontrolada.
El debate en LIBE y la previsible ausencia de los ministros
La comisión analizará la gestión del Ejecutivo de Pedro Sánchez y podría acordar una resolución sobre la crisis. Sin embargo, la comparecencia de Marlaska y Saiz no está garantizada, puesto que los ministros nacionales no están obligados a asistir a las comisiones europeas. El PP ha insistido en que la cuestión se debatirá igualmente en el primer pleno de septiembre, y Vox ya ha avanzado que llevará allí también la batalla política.
La presidenta de la Comisión Europea y los socios comunitarios han optado en las últimas horas por calmar los ánimos, a pesar del evidente malestar con las políticas españolas. El comisario Brunner, que en el pasado ha criticado la regularización masiva, prefirió un tono conciliador, un gesto que Vox interpreta como un blindaje al Gobierno de Sánchez y un desprecio a las demandas de los Estados miembros que sí cumplen con el Pacto de Migración y Asilo.
Vox aprovecha el debate urgente en Europa para que el foco no se desplace hasta que los responsables políticos comparezcan por la crisis de Ceuta.
La estrategia de Vox: presionar al Gobierno desde Europa y marcar perfil frente al PP
La crisis de Ceuta no es solo un episodio migratorio puntual para Vox; es la oportunidad de demostrar que las advertencias sobre el colapso de la frontera sur eran acertadas. Con la intervención en LIBE, el partido de Abascal busca desgastar al Ejecutivo en un escenario europeo, obligando a los comisarios y a los Veintisiete a mirar hacia una realidad que el Gobierno había pretendido ocultar. Al mismo tiempo, la ofensiva sirve para marcar distancias con el PP en un momento en el que los populares tratan de liderar el debate migratorio desde la Comisión de Interior.
Para Vox, la comparecencia de los ministros, aunque improbable por ahora, es una prueba decisiva: si no acuden, reforzarán el discurso de que el Gobierno rehúye sus responsabilidades; si comparecen, tendrán que dar explicaciones sobre las cifras de entradas, la falta de avisos y la ausencia de medidas efectivas. En cualquier caso, la dirección del partido considera que la sola celebración del debate urgente ya supone un triunfo político, porque coloca la bandera de la seguridad y la soberanía en el centro de la agenda europea, justo donde Vox quería estar.
El desenlace aún está abierto. La reunión de este jueves no tendrá carácter vinculante, pero determinará el tono del pleno de septiembre. Vox ya ha anunciado que seguirá utilizando todas las herramientas parlamentarias para que la crisis de Ceuta no caiga en el olvido y para que los responsables de lo que considera «la mayor invasión migratoria de la historia reciente de España» rindan cuentas ante los ciudadanos.

