Protecció Civil ha confirmado este martes 4 de agosto que Catalunya ha registrado 30 muertes por ahogamiento en playas, piscinas y ríos desde el inicio de la temporada de baño, la cifra más alta de la que se tiene constancia en un periodo tan corto. Los datos, que abarcan aproximadamente mes y medio, superan los 28 fallecidos de todo el verano de 2025, según la misma fuente.
Cifras récord y perfil de las víctimas
Según el desglose de los datos aportado por Protecció Civil, 16 de las víctimas perecieron en playas, 9 en piscinas y 5 en aguas interiores (ríos y lagos). En las playas, 9 de los 16 fallecidos habían cumplido los 70 años, y tres superaban los 89, mientras que en las piscinas las edades de los seis fallecidos de mayor edad oscilaban entre los 61 y los 85 años.
Las condiciones meteorológicas, con olas de calor persistentes y escasos días nublados, han multiplicado la afluencia de bañistas. El subdirector general de Planificació i Programes de Protecció Civil, Sergio Delgado, explica que la temporada ha arrancado sin jornadas adversas para el baño. Gerardo Gantes, jefe de Salvamento Marítimo en Catalunya, añade que el calor también ha incrementado el uso de embarcaciones recreativas por parte de personas con poca experiencia. Por su parte, Enrique Ballesteros, jefe del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil, señala un aumento de los accidentes vinculados al buceo.
La mayoría de los ahogados son hombres mayores de 65 años, con patologías cardíacas previas que sufren un shock al entrar al agua.
Menores ahogados y decenas de reanimaciones: la vigilancia constante, clave
Aunque el perfil predominante es el de persona mayor, los servicios de emergencia han tenido que intervenir en numerosos casos de menores. Veinte de las treinta personas que han requerido reanimación este verano son niños, algunos de muy corta edad, como un bebé de 10 meses que pudo ser reanimado. Sin embargo, dos menores de 6 y 8 años fallecieron en piscinas, uno en un complejo deportivo y otro en un hotel de la costa catalana.
A finales de junio, tres menores murieron ahogados en una playa de Tarragona. Aquel suceso, aún bajo investigación, es considerado un hecho aislado por Protecció Civil, ya que el resto de fallecimientos corresponden al patrón de ‘ahogados silenciosos’: personas que, por un cambio brusco de temperatura o una corriente, sufren un infarto y permanecen flotando boca abajo sin que los bañistas cercanos lo adviertan.
Sergio Delgado insiste en que las personas mayores con problemas de corazón no deberían bañarse solas, y recuerda que una distracción de apenas cuatro minutos sin oxígeno puede provocar daños cerebrales irreversibles en un niño. «Atender una llamada de trabajo, entrar a la cocina a buscar algo, mirar el teléfono… son acciones que pueden resultar fatales», subraya.
La Generalitat impulsará una ley de socorrismo antes de que acabe 2026
Ante la situación, la Generalitat ha confirmado que trabaja en una normativa que homologue los servicios de vigilancia en playas y piscinas. Protecció Civil, de acuerdo con empresas de socorristas, ayuntamientos y el Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM), prevé entregar las conclusiones técnicas antes de final de año para que el Govern redacte una ley que alargue las horas de vigilancia, amplíe la temporada de baño y mejore la integración de los socorristas en las comunicaciones de emergencias.
Delgado también recuerda que las cinco víctimas en aguas interiores eran personas que desconocían el medio en el que se adentraban. «Nadie debería bañarse en lagos o ríos si no hay un cartel que identifique la zona como de baño permitida», advierte, ya que pueden existir corrientes o raíces peligrosas.

