Eclipse solar de agosto de 2026 en Cataluña: los oftalmólogos alertan de lesiones irreversibles si se mira sin protección

Las gafas de sol no protegen. El efecto de la radiación es acumulativo y puede provocar una mancha permanente en la visión. La Generalitat reparte 150.000 gafas homologadas y los hospitales de las Terres de l’Ebre refuerzan sus urgencias para el 12 de agosto.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A cualquier persona que mire directamente el eclipse sin protección, especialmente niños y adolescentes.
  • ¿Cuándo ocurre? El 12 de agosto de 2026, durante todo el recorrido del eclipse sobre Cataluña.
  • ¿Qué cambia hoy? La recomendación de cómo proteger la vista: solo gafas certificadas ISO 12312-2, y nunca antes de la totalidad salvo que estén puestas desde antes de mirar.

El eclipse total de Sol del próximo 12 de agosto convertirá el cielo catalán en un espectáculo único. Pero la comunidad oftalmológica lanza un aviso tan sencillo como contundente: mirar el Sol sin protección puede quemar la retina sin que se note nada en el momento. La lesión no duele y puede manifestarse hasta 48 horas después, cuando el daño ya es irreversible.

La quemadura que no avisa

El presidente del Colegio Oficial de Ópticos y Optometristas de Catalunya (COOOC), Joaquim Grau Inglada, explica que la radiación solar concentrada sobre la retina actúa como una lupa sobre un papel: destruye los fotorreceptores sin que el ojo emita señal de dolor. “Con los ojos pasa algo similar a cuando vas a la playa: no te das cuenta de que te estás quemando hasta que han pasado unas horas”, detalla. La retina carece de receptores de dolor, por lo que una persona puede estar lesionándose y no percibir nada.

Esa ausencia de alerta inmediata es lo que convierte al eclipse en un riesgo invisible. La retinopatía solar o retinopatía por eclipse provoca una mancha negra en el centro de la visión, el escotoma, que indica una lesión irreversible de la mácula. A veces, además, aparecen visión borrosa, alteración de los colores, hipersensibilidad a la luz o percepción deformada de las líneas rectas.

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Lo que hay que hacer (y lo que no)

La protección adecuada es una gafa certificada según la norma ISO 12312-2, que solo se debe adquirir en establecimientos sanitarios de óptica. Ni las gafas de sol, por muy oscuras que sean, ni inventos como radiografías, CD o cristales ahumados protegen lo suficiente. “Todo esto son sistemas que no se pueden utilizar porque acabaremos con una quemadura”, insiste Grau.

Otro error frecuente es quitarse las gafas cuando el disco solar queda parcialmente cubierto y la luz ambiental disminuye. Esa falsa sensación de seguridad puede ser muy peligrosa, porque el Sol no deja de emitir radiación dañina. Solo durante la fase de totalidad, con el disco completamente oculto, es seguro mirar sin protección; en Cataluña esa fase durará apenas unos dos minutos en la franja central y menos en otras zonas. Las gafas deben colocarse antes de dirigir la mirada al Sol y volver a ponerse antes de que finalice la totalidad.

Una quemadura de retina no duele y puede no dar la cara hasta dos días después del eclipse, cuando el daño ya es irreversible.

El jefe de Oftalmología del Hospital Universitari Bellvitge, Josep M. Caminal, recuerda que el escotoma causado por el eclipse puede ser permanente. “No existe tratamiento que reconstruya los fotorreceptores destruidos”, advierte. Si la lesión es parcial, cabe cierta recuperación; si es grave, las secuelas acompañan toda la vida.

Cómo proteger a los más pequeños

Los niños y adolescentes son el colectivo más vulnerable. Sus medios oculares son más transparentes y su pupila deja pasar más radiación, así que la conselleria de Salut ha enviado una circular a todos los centros sanitarios para que extremen la vigilancia sobre ellos. Se recomienda que los padres supervisen el uso de las gafas y que no se las retiren ni siquiera un instante mientras el eclipse no haya terminado.

El dispositivo sanitario en Cataluña

Más allá de la vista, la jornada del 12 de agosto pondrá a prueba la organización asistencial. La Generalitat ha distribuido 150.000 gafas homologadas gratuitas a los ayuntamientos, impulsadas por la campaña “Punt Eclipsi Segur” del COOOC. Además, el Departament de Salut refuerza los servicios en las Terres de l’Ebre, donde se espera una llegada masiva de visitantes. Se suman más capacidad de urgencias en los hospitales de la zona y un dispositivo especial de ambulancias.

El objetivo es que ningún catalán, ni quienes se desplacen hasta la comarca, se quede sin la información y los medios para observar el eclipse con seguridad. Porque, como repiten los especialistas, el peligro no está en el eclipse, sino en mirarlo sin proteger los ojos.

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