EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Usuarios de Rodalies y trenes regionales en Cataluña que necesitan ascensores o escaleras mecánicas para moverse por las estaciones.
- ¿Cuándo ocurre? La mejora progresiva arrancó en enero de 2026 tras un cambio de empresa de mantenimiento. Los últimos datos, de junio de 2026, muestran un 85% de ascensores y un 95% de escaleras en servicio.
- ¿Qué cambia hoy? Renfe admite que a principios de 2025 solo funcionaba la mitad de los ascensores. El plan de choque con la nueva contratista (TKE) ha revertido la situación, aunque la consellera Paneque alerta de que todavía están ‘lejos de la excelencia’.
La red de Rodalies en Cataluña arrastraba desde hace años un problema crónico de accesibilidad que la consejera de Territori, Sílvia Paneque, no duda en calificar de ‘absolutamente insostenible , indeseable e inadmisible’. Renfe ha hecho públicos los datos que confirman la magnitud del deterioro y asegura haber dado un giro radical a la situación en los últimos doce meses.
Durante los meses de febrero, marzo y abril de 2025, la media de ascensores operativos en las estaciones catalanas era de apenas un 51%. Las escaleras mecánicas vivieron su peor momento en febrero de ese mismo año, con casi la mitad de los sistemas fuera de servicio. Una realidad que, según el Govern, responde a la ‘deixadesa’ de la anterior adjudicataria, Schindler, cuyo contrato finalizó en plena espiral de averías.
Una crisis heredada con datos alarmantes
Las cifras facilitadas por Renfe en un encuentro con periodistas este verano 2026 dibujan una trayectoria dramática. Tras aquel 51% de ascensores funcionales en el primer trimestre de 2025, el verano pasado apenas se alcanzó un máximo del 71%. La tendencia positiva no se consolidó y en diciembre de 2025 la eficacia volvió a caer hasta el 69%, dejando a miles de viajeros con movilidad reducida, familias con carritos y personas mayores en una situación de auténtico desamparo. Las escaleras mecánicas, por su parte, tocaron fondo en febrero de 2025, remontaron hasta el 75% estival y luego sufrieron otro desplome en diciembre, cuando solo el 68% funcionaba correctamente.
El punto de inflexión llegó con el cambio de empresa de mantenimiento. A principios de 2025, Renfe firmó un nuevo contrato con TKE (ThyssenKrupp Elevator). Sin embargo, la transición no fue inmediata: la compañía entrante solicitó un margen de seis meses para auditar todas las carencias del sistema, heredadas de la gestión anterior. Ese periodo de diagnóstico explica por qué los primeros resultados visibles no aparecieron hasta enero de 2026.
El vuelco operativo que Paneque defiende como irreversible
A partir de enero, los ascensores pasaron a funcionar en un 85% de las instalaciones, un porcentaje que se ha mantenido estable hasta junio de 2026. Las escaleras mecánicas siguieron una curva aún más pronunciada: del 87% en enero al 95% en junio, con un pico del 97% en abril. ‘En un año hemos conseguido darle la vuelta a la situación’, ha subrayado la consellera, que no oculta, de todos modos, que ‘estamos lejos de la excelencia, pero la mejora progresiva nos tiene que llevar’.
En solo doce meses, Renfe ha pasado de tener la mitad de los ascensores inutilizados a un 85% de servicio, aunque Paneque admite que la excelencia aún está lejos.
Paneque atribuye directamente la degradación al abandono de funciones por parte de la anterior adjudicataria. Fuentes de Renfe confirman que se ha presentado una reclamación por los desperfectos acumulados durante el periodo de Schindler. Sin embargo, el proceso se ha topado con una demanda cruzada: la propia Schindler ha impugnado la nueva licitación, lo que añade un componente litigioso al conflicto y podría ralentizar las mejoras pendientes.
Qué supone para los usuarios de Rodalies
La recuperación de ascensores y escaleras no es solo una cuestión estadística. Para los 40.000 usuarios diarios de Rodalies que dependen de ellos (familias, personas con discapacidad, usuarios de transporte de mercancías pequeñas), cada punto porcentual ganado se traduce en menos transbordos imposibles y en menor tiempo perdido. La consellera ha insistido en que la situación vivida hasta 2025 fue ‘inadmisible’ para un servicio público esencial y ha vinculado la mejora a la mayor exigencia que el Departament de Territori está imponiendo a las empresas contratistas.
No obstante, la red de Rodalies mantiene aún retos importantes: la antigüedad de algunas instalaciones, la falta de mantenimiento preventivo acumulado durante años y los litigios con la antigua contratista retrasan la renovación completa de los sistemas. La Generalitat confía en que la nueva empresa consolide los resultados durante el segundo semestre de 2026 y que la tasa de funcionamiento supere el 90% de forma estable antes de final de año.

