La Policía detiene en Granada a otro miembro del clan que robaba droga a narcotraficantes

La detención se produjo el jueves 13 de agosto en las inmediaciones del Hospital de Neurotraumatología y eleva a doce los arrestos de la operación Nazarí 11 Zegri. El grupo se hacía pasar por agentes con chalecos reales robados.

La Guardia Civil ha detenido en Granada a otro integrante del clan que robaba droga a narcotraficantes. La captura se produjo el pasado jueves en las inmediaciones del Hospital de Neurotraumatología, en plena capital nazarí.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Guardia Civil ha detenido en Granada a otro integrante del clan que robaba droga a narcotraficantes.
  • ¿Dónde y quién? El arresto, con apoyo de la Policía Nacional y de la Policía Local, se realizó junto al Hospital de Neurotraumatología.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? La operación Nazarí 11 Zegri suma doce detenidos y retira armas, droga y vehículos robados de un grupo muy activo.

La detención a las puertas del hospital

El arresto tuvo lugar hacia las 12.00 horas del jueves 13 de agosto. La Guardia Civil recibió información de que un hombre con una requisitoria pendiente se encontraba en el entorno del Hospital de Neurotraumatología y Rehabilitación, adonde probablemente había acudido para visitar a un familiar ingresado. Una vez localizado, los agentes solicitaron apoyo a la Policía Nacional y a la Policía Local ante el riesgo de reacción de sus allegados. Acudieron efectivos de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) y patrullas de Seguridad Ciudadana. Varios testigos describieron un evidente revuelo durante la intervención.

La operación Nazarí 11 Zegri y el historial del clan

La detención se enmarca en la operación Nazarí 11 Zegri, cuya fase de explotación se llevó a cabo el pasado 30 de junio. Fue desarrollada por la Guardia Civil y el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, que desmantelaron una organización criminal dedicada a cometer «vuelcos» en la provincia de Granada: robar la droga a otros clanes. La operación Nazarí 11 Zegri suma ya doce detenidos.

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El grupo operaba principalmente desde el barrio de Almanjáyar, en la capital, y extendía sus golpes hasta la provincia de Sevilla. Utilizaba vehículos robados con matrículas falsas y provocaba colisiones con los coches de otros clanes para obligarlos a parar. Sus integrantes ocultaban la cara con pasamontañas y se hacían pasar por agentes de las Fuerzas de Seguridad con uniformes, chalecos y elementos identificativos reales —robados a policías— de unidades como Tráfico o la UCO.

En abril se produjo el episodio más grave, durante una entrada y registro en la urbanización La Joya, en Albolote. Uno de los detenidos abrió fuego contra los agentes del intituto armado que accedían al inmueble, que respondieron también disparando. Pese al intercambio de disparos, no hubo heridos.

El uso de chalecos policiales reales robados a agentes convierte a este clan en una de las organizaciones más peligrosas de Granada.

En la operación del 30 de junio se intervinieron más de 200.000 euros en efectivo, 4.000 plantas de marihuana, 30 kilogramos de cogollos y 14 vehículos valorados en más de 600.000 euros, la mayoría de Mercedes y Audi y un Porsche. También se decomisaron seis armas de fuego, cinco simuladas y abundante munición. El balance material refleja la envergadura de la organización.

Los agentes practicaron 35 registros: 22 en Almanjáyar, uno en el sur de Granada capital, uno en Albolote, dos en Armilla, tres en Alhendín, uno en Las Gabias y cinco en la provincia de Sevilla, en concreto en Utrera, Alcalá de Guadaíra y Carmona.

A los detenidos se les atribuyen delitos de pertenencia a organización criminal, tentativa de homicidio, tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas, robos con violencia e intimidación, robo de vehículos, atentado contra agentes de la autoridad, conducción temeraria, lesiones, amenazas de muerte y delitos contra la salud pública.

La Lectura Andaluza

La operación Nazarí 11 Zegri refleja una tendencia que preocupa en Andalucía: la aparición de grupos especializados en robar mercancía a otros clanes del narcotráfico. Es un fenómeno especialmente visible en la zona norte de Granada, donde la mezcla de precariedad laboral y presencia de redes de tráfico ha alimentado históricamente estructuras criminales cerradas y extremadamente violentas. La coordinación entre la Guardia Civil, el Servicio de Vigilancia Aduanera, la Policía Nacional y la Policía Local ha sido clave para desmantelar a un grupo que actuaba en dos provincias.

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Para los vecinos de Granada y de los municipios del área metropolitana afectados por esta red, el arresto supone un alivio relativo. Los asaltos en vías como la A-44 o la A-92 se producían en horas de máxima circulación y con armas de fuego, lo que generó una alarma social considerable. El valor de proximidad es claro: menos armas en circulación, menos vehículos robados y una organización menos activa en las carreteras que separan la capital de su cinturón industrial y de la costa.

La investigación no está cerrada. La Guardia Civil mantiene abiertas diligencias que podrían derivar en nuevos arrestos, y la autoridad judicial tendrá que concretar las medidas cautelares contra los doce detenidos. La operación Nazarí 11 Zegri demuestra que la presión policial sobre los clanes del narcotráfico en Granada se sostiene en el tiempo. Queda por ver si este grupo, ya descabezado en su cúpula operativa, intenta reorganizarse o si su espacio es ocupado por otros actores. Lo que Granada se juega no es poco: se trata de evitar que el sur de la provincia se convierta en un campo de batalla entre organizaciones dedicadas al tráfico.