La Junta de Extremadura ha publicado este martes en el Diario Oficial de Extremadura la incoación del expediente para declarar Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de Monumento, la Cruz de los Caídos situada en la plaza de América de Cáceres. Esta decisión otorga protección inmediata al monumento antes de la fecha prevista para su retirada por parte del Gobierno central.
La medida responde exactamente a lo solicitado por la asociación Hazte Oír en su campaña ciudadana para preservar la Cruz, cuyas adhesiones han sido remitidas a la Junta desde el primer momento. Desde Hazte Oír «valoramos muy positivamente este importante paso para proteger un símbolo plenamente integrado en la historia, el patrimonio y la memoria urbana de Cáceres. Seguiremos vigilantes hasta que la declaración como Bien de Interés Cultural sea definitiva y quede garantizada su conservación», han asegurado en un comunicado..
Hazte Oír reclamó hace tres semanas a la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, que incoase de inmediato el expediente para declarar Bien de Interés Cultural (BIC) la Cruz de Cáceres, antes de que el próximo 25 de agosto expire el plazo fijado por el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática para su retirada.

La asociación recordaba que la apertura del expediente activaría automáticamente la protección cautelar prevista en la legislación patrimonial, impidiendo que el monumento pudiera ser derribado mientras se resuelve el procedimiento administrativo.
La Cruz no se toca
La petición llegaba además, después de que el alcalde de Cáceres, Rafael Mateos, haya defendido públicamente la permanencia del monumento con un mensaje inequívoco: «La Cruz no se toca». El regidor aseguró que la defendería «por la vía administrativa, por la vía judicial y en la calle si es necesario», al considerar que su conservación responde al sentir mayoritario de la ciudad. El alcalde ya dijo entonces que la Cruz no se toca y que le correspondía a María Guardiola demostrarlo con una decisión que solo dependía de ella y a la que se comprometió ante los extremeños en su pacto de investidura.
La Cruz de Cáceres forma parte de la ciudad desde hace casi noventa años. Los antiguos elementos de exaltación franquista fueron retirados hace décadas y el monumento incorpora hoy el escudo constitucional. Para miles de cacereños es un símbolo religioso, histórico y patrimonial profundamente arraigado, cuya conservación trasciende cualquier debate partidista.
Mientras tanto, la campaña en defensa de la cruz recogió al menos 7.000 firmas. Paralelamente, la orden ministerial se encuentra recurrida todavía ante la Audiencia Nacional, donde se solicitarán las medidas cautelares que resulten procedentes a pesar de la declaración BIC de la junta de Extremadura.
