El PSPV denuncia un déficit de 300 bomberos forestales en la Generalitat Valenciana y el 21% del presupuesto de 2025 sin ejecutar. La formación socialista vincula ambos datos con el recurso a voluntarios fuera de turno en pleno aviso rojo por altas temperaturas.
Un déficit que se mide en brigadas incompletas
La Comunitat Valenciana cuenta con 4.400 profesionales dedicados a la prevención y extinción de incendios. El president Juanfran Pérez Llorca habla del “mayor operativo de la historia”, pero la SGISE (la Sociedad Valenciana de Gestión de la Seguridad y las Emergencias) solo tiene 1.133 bomberos forestales dentro de una plantilla de 1.259 empleados.
La diputada socialista Alicia Andújar sostiene que usar voluntarios fuera de su turno es “la pescadilla que se muerde la cola”: el descanso obligatorio de 12 horas reduce la operatividad al día siguiente. Andújar calcula que faltan 300 bomberos forestales en el conjunto del servicio.
En Castellón, de las 18 unidades desplegadas solo dos tienen los cinco componentes previstos. Siete trabajan con cuatro personas, otras siete con tres y dos brigadas apenas suman dos bomberos. La base helitransportada de Tírig presta servicio con 3 de sus 9 plazas cubiertas.
El pasado 8 de agosto ocho de esas unidades quedaron inoperativas y hubo que desplazar medios desde Alicante para cubrir el territorio, según la parlamentaria. Andújar acusa al conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, de “explotar” a la plantilla: asegura que solo se sumaron dos efectivos en 2025.
En los fuegos de Tales y la Vall d’Uixó —que arrasó más de 9.000 hectáreas a finales de julio—, la Generalitat activó la solicitud de la Unidad Militar de Emergencias (UME) a las pocas horas. El PSPV sostiene que las unidades militares cubren “el 75% del personal movilizado” cuando el incendio sube a nivel 2, una muestra del ritmo con con el que se estira al personal autonómico.
En Castellón, dos brigadas trabajan sobre el papel con solo dos bomberos, mientras la base de Tírig cubre turnos con un tercio de su capacidad.
La Generalitat responde: refuerzo voluntario, no déficit estructural
La Conselleria de Emergencias rechaza el diagnóstico. Fuentes del departamento de Valderrama acusan al PSPV de “confundir deliberadamente el completamiento de una unidad con el refuerzo extraordinario de un operativo”. La movilización fuera de turno, defienden, es “una herramienta de flexibilidad” pactada con los sindicatos.
“Se está reforzando voluntariamente el dispositivo porque el riesgo es extraordinario y requiere medidas extraordinarias”, sostienen. La Generalitat añade la incorporación de más de 250 profesionales al sistema global de emergencias en lo que va de mandato y la consolidación permanente de 56 unidades operativas los 365 días del año.
El Escenario Valenciano
El pulso por la SGISE se lee también en clave estatal. La activación recurrente de la UME en Tales y la Vall d’Uixó traslada el debate al Ministerio del Interior y a los estándares de protección civil del conjunto del país. Si de verdad el 75% del personal movilizado en los incendios de nivel 2 es estatal, la discusión sobre financiación, coordinación y recursos humanos deja de ser solo de la Generalitat. La sombra de la DANA de 2024 mantiene, además, la lupa nacional sobre la capacidad de respuesta valenciana.
El calendario inmediato añade otro frente. STAS-Intersindical, UGT y CCOO han convocado huelga del personal vigilante-operario de prevención de incendios en Vaersa para el 30 y 31 de agosto. Reclaman un modelo anual estable, jornadas de siete horas, clasificación profesional en el grupo D/C2 y reconocimiento económico de la penosidad y peligrosidad. Si no hay acuerdo antes de final de mes, la recta final del verano sumará movilización laboral al riesgo climático.
Ficha del Caso
- El caso: El PSPV denuncia la infradotación de la SGISE y la Generalitat defiende la movilización voluntaria de bomberos forestales ante el riesgo extremo de incendios.
- Datos importantes: Faltan 300 bomberos forestales según el PSPV, el 21% del presupuesto de contratación de 2025 no se ejecutó y en Castellón solo 2 de 18 unidades tienen dotación completa. Huelga en Vaersa el 30 y 31 de agosto.
- Resumen: El pulso político por la plantilla de extinción conecta con la capacidad del sistema autonómico y estatal de emergencias en plena crisis climática y tensiona el final del verano valenciano.

