Trump impone aranceles del 50% a Canadá tras el colapso del acuerdo; Ottawa responde con represalias

La ruptura bilateral activa una escalada que la UE observa de cerca. La renegociación del USMCA se convierte en el próximo campo de batalla comercial.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Casa Blanca ha activado aranceles del 50% sobre 28.000 millones de dólares en importaciones canadienses tras fracasar el acuerdo comercial negociado esta semana.
  • ¿Quién está detrás? La administración de Donald Trump y la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, mientras Ottawa paralizó las conversaciones y prepara represalias.
  • ¿Qué impacto tiene? Canadá responderá dólar por dólar. La ruptura convierte al USMCA en el próximo frente de renegociación y obliga a la UE y a España a vigilar la escalada arancelaria.

Donald Trump activa aranceles del 50% sobre 28.000 millones de dólares en productos canadienses. Ottawa anuncia represalias equivalentes y suspende la negociación bilateral.

El colapso de última hora y la cifra que define la escalada

El colapso llegó en la undécima hora. Los equipos técnicos llevaban toda la semana reunidos en en Washington para cerrar el acuerdo que Donald Trump y Mark Carney habían esbozado el martes. El plazo expiraba la noche del viernes y, pasadas las doce, la Casa Blanca aplicó el gravamen.

El arancel golpea una cesta de bienes valorada en unos 28.000 millones de dólares al año: automóviles, acero, aluminio, lácteos, alcohol y hasta palos de hockey. La activación no da margen a pedir prórrogas. La amenaza llevaba sobre la mesa desde el 20 de julio, cuando Trump condicionó la apertura del puente Gordie Howe a un nuevo acuerdo comercial.

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El pacto provisional del martes contemplaba rebajas de los gravámenes estadounidenses al acero, aluminio, automóviles y madera canadienses, según la USTR. Además, la Casa Blanca ofrecía un pacto de seguridad económica y nacional con cooperación en controles a la exportación, comercio digital y minerales críticos.

Canadá responde dólar por dólar y acusa a Washington de cambiar los términos

Mark Carney anunció que Canadá replicará los aranceles dólar por dólar sobre los bienes estadounidenses. ‘He decidido suspender las negociaciones comerciales con Estados Unidos y he ordenado a los negociadores canadienses volver a Ottawa’, dijo. Según Carney, los cambios de última hora propuestos por Washington eran injustos, antieconómicos y ponían en duda la fiabilidad de cualquier acuerdo.

La versión de la USTR es distinta. Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos, aseguró que Canadá se retiró pese a tener sobre la mesa las mejores condiciones ofrecidas a un socio exportador. ‘Nuevas demandas y retrocesos en compromisos previos por parte de Canadá han roto el equilibrio’, sostuvo. La Administración estadounidense califica el pacto frustrado como una oportunidad perdida.

Washington no rompe la mesa sin un plan: en 2018, los aranceles al acero y al aluminio aceleraron la firma del USMCA.

La Lógica de Washington

Washington repite un patrón que ya le funcionó en 2018: usar el arancel como palanca para forzar la renegociación de acuerdos comerciales. Entonces, los gravámenes al acero y al aluminio canadiense se ampararon en la Section 232, el artículo de la ley de comercio de 1962 que permite al presidente imponer aranceles por razones de seguridad nacional sin pasar por el Congreso. Aquella presión aceleró la sustitución del NAFTA por el actual USMCA.

La lectura de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) es clara: no fue Washington quien rompió el pacto. Según Jamieson Greer, Canadá rechazó unos términos que ya estaban pactados y sumó nuevas demandas. No hay improvisación: la Casa Blanca considera los aranceles una herramienta de negociación, no un fin. El problema para el resto del mundo es que cada escalada bilateral normaliza el arancel como recurso.

Para España, la exposición directa a este capítulo es limitada. Las exportaciones españolas a Canadá no caen bajo el nuevo gravamen, pero el encarecimiento de automóviles, acero y aluminio en Norteamérica puede alterar cadenas de suministro regionales. La renegociación del USMCA es la ventana que Madrid y Bruselas deben observar: si Washington obliga a Ottawa a ceder, el mensaje para la UE será evidente. La próxima ronda de contactos técnicos entre Washington y Ottawa aún no tiene fecha confirmada.

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Ficha del Caso

  • El caso: La ruptura de última hora del acuerdo comercial entre Estados Unidos y Canadá activa aranceles del 50% sobre 28.000 millones de dólares en importaciones canadienses.
  • Datos clave: Ottawa responde con aranceles equivalentes; Mark Carney suspende las negociaciones; la USTR acusa a Canadá de retirarse de lo pactado; la Casa Blanca prepara la renegociación formal del USMCA.
  • Para España: Efecto indirecto y limitado en la exportación bilateral, pero la escalada arancelaria y la renegociación del USMCA marcan el clima para las relaciones comerciales entre la UE y Washington.