La despoblación vacía Ourense mientras el área metropolitana gana niños: vivienda y empleo, claves del éxodo

El padrón consolida una Ourense a dos velocidades: la ciudad pierde 1.402 menores de diez años desde 2001, mientras San Cibrao das Viñas y O Pereiro de Aguiar duplican su censo infantil. Vivienda y empleo explican el traslado hacia la periferia.

La ciudad pierde población infantil mientras la periferia suma familias

La ciudad de Ourense ha perdido 1.402 niños menores de diez años desde principios de siglo. Los municipios de su área metropolitana, en cambio, duplican su padrón infantil, según los datos consolidados a cierre de 2025.

El dato más llamativo del nuevo mapa demográfico está en el centro urbano. Ourense tenía 8.154 menores de diez años a comienzos de siglo y en 2025 registra 6.752, una pérdida neta que equivale a vaciar varios colegios, según la última actualización del padrón municipal difundida por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Detrás de esta caída conviven dos fuerzas. La dificultad para acceder a una vivienda a precios competitivos en el centro, unida a la búsqueda de espacios abiertos , una tendencia que se aceleró tras la pandemia, ha empujado a muchas familias a trasladarse sin alejarse del área urbana.

Publicidad

El caso más visible es el de San Cibrao das Viñas. Ese municipio ha pasado de 192 niños censados en 2001 a 443 en 2025, más del doble. Su alcaldesa, Marta Novoa, lo resume así: «É froito do que ofrecemos, somos atractivos para as familias porque hai traballo, vivenda e opcións de conciliación». La regidora reconoce tareas pendientes: necesitan un colegio y un pediatra. El centro educativo está en fase de estudio sobre un terreno ya adquirido en Reboredo.

O Pereiro de Aguiar suma 246 menores y crece un 90%, desde los 273 de 2001 a los 519 actuales. Para su alcalde, Luis Menor, la clave está en el componente industrial que comparte con San Cibrao. El CEIP Ben Cho Shey se ha ampliado dos veces, la segunda entra en funcionamiento este curso, y el edificio de Secundaria se licitará con capacidad para 250 alumnos.

Las familias no abandonan Ourense: buscan otro modelo de vida a pocos kilómetros del centro, con suelo más barato y servicios municipales a medida.

Barbadás consolida su papel residencial con 150 niños más y 840 menores de diez años. Allariz, ya fuera del cinturón más próximo, gana 217 niños gracias a su modelo de desarrollo.

El rural se vacía: la otra Ourense pierde su relevo generacional

La periferia metropolitana crece, pero las villas del interior se vacían. O Barco de Valdeorras ha perdido 430 niños desde principios de siglo, Verín resta 262 y A Rúa, 149.

El drama se agudiza en los municipios pequeños. Calvos de Randín ha perdido el 80% de sus niños en 24 años: pasó de 40 a 8. Padrenda cae un 77% y se queda con 34 menores. Con padrones tan reducidos, sostener escuelas unitarias se vuelve insostenible.

El Laboratorio Gallego

El fenómeno de Ourense no es una anomalía local; es un espejo del invierno demográfico gallego y del éxodo interior que recorre España. La provincia combina la capital que envejece con un rural que se apaga, mientras el área metropolitana concentra el relevo generacional. En términos políticos, PPdeG, BNG y PSdeG comparten diagnóstico, pero las recetas de vivienda, suelo industrial y servicios públicos no avanzan al mismo ritmo en todos los concellos. San Cibrao y O Pereiro demuestran que la oferta de empleo y vivienda asequible fija población, aunque las carencias educativas y sanitarias siguen siendo el límite de su crecimiento. Para el conjunto de España, la lectura es clara: la crisis de vivienda asequible en los núcleos urbanos empuja a las familias jóvenes hacia la periferia. El reto, en Galicia y en el resto del país, es convertir ese traslado en un proyecto de servicios, no en una huida sin red. A poco más de un año de las municipales de 2027, el padrón infantil será un termómetro incómodo para medir qué políticas funcionan.

Publicidad

Ficha del Caso

  • El caso: El censo infantil de la ciudad de Ourense cae 1.402 menores de diez años desde 2001, mientras municipios metropolitanos como San Cibrao das Viñas y O Pereiro de Aguiar duplican sus padrones.
  • Datos importantes: Ourense pasa de 8.154 a 6.752 menores; San Cibrao, de 192 a 443; O Pereiro, de 273 a 519; Calvos de Randín pierde el 80% de sus niños.
  • Resumen: La vivienda y el empleo reorganizan el mapa infantil de la provincia y dejan al rural sin relevo generacional, en una dinámica que conecta con el debate nacional sobre vivienda asequible.