La asociación Hazte Oír ha registrado varias solicitudes de transparencia ante los ministerios de Defensa; Juventud e Infancia; e Inclusión, Seguridad Social y Migraciones para conocer cuánto está costando a los españoles la invasión sufrida en Ceuta y quién está recibiendo ese dinero público.
Las solicitudes abarcan los gastos realizados desde el 20 de julio, porque durante los días anteriores a la gran invasión del 30 y 31 de julio las llegadas irregulares fueron aumentando progresivamente, indican fuentes de la asociación. Hazte Oír exige conocer todo el gasto público generado desde el inicio de esa escalada.
En concreto, reclama el detalle de las partidas presupuestarias, contratos, subvenciones y pagos realizados; las entidades beneficiarias -incluidas ONG y fundaciones-; y los costes de acogida, alojamiento, manutención, traslados, seguridad, asistencia sanitaria y jurídica, entre otros.
«Los españoles tienen derecho a saber cuánto dinero público está costando esta invasión, mediante qué instrumentos se está gastando y qué organizaciones lo están recibiendo. Cuando lleguen las respuestas oficiales, Hazte Oír analizará y hará pública toda la información», ha dicho la organización en un comunicado.
Además, el contribuyente español también pagará los refuerzos policiales a las afueras del CETI para tratar de imponer orden y en resto de la ciudad con 500 agentes más. Entre guardias civiles y policías nacionales hay ya unos 1.300 efectivos.
Colapso en Ceuta
Pero mientras, los servicios sanitarios de la ciudad se colapsan, la sarna afecta a militares y policías, los juzgados están desbordados, los ministros y el presidente de la ciudad no se ponen de acuerdo en el número de migrantes y mucho menos en el de menores, y tampoco nadie sabe si las 500 niñas protegidas de manera especial serán trasladadas a la península, se quedarán en Ceuta o serán devueltas a Marruecos ni el coste que eso supondrá.
El sueldo medio de un ceutí estaba a comienzos de 2026 en 23.228 euros, lejos de los 30.000 de la media nacional, pero aceptablemente por encima de los 17.000 euros del SMI español.
De momento, al menos 2.000 migrantes, marroquíes y subsaharianos, fueron trasladados por la Policía a dos instalaciones separadas, con carpas habilitadas, para que puedan pernoctar y abandonen las playas ceutíes. Las mafias ya han llegado a la ciudad ofreciendo traslados en patera a la península por 9.000 euros. Todo esto y la lucha contra el crimen tienen costes no previstos.
En las cifras de ilegales tampoco nadie se pone de acuerdo, primero fue el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el que cifró la cantidad en 2.000 migrantes los que se habían quedado, aunque unas horas más tarde se autocorrigió y dijo que eran 5.000. La ministra de Infancia, Juventud y Migraciones, Elma Saiz, la que dijo que se repartían 4.000 raciones diarias de comida y este jueves cifraron las mismas en 3.500. La realidad es que conocer la cifra exacta parece misión casi imposible.
Las estadísticas oficiales tampoco parecen arrojar luz. La Policía Nacional confirmó que habían identificado ya a 2.400 menores o que ellos dicen ser menores. Sin embargo, los números del gobierno de Ceuta hablan de 9.000 migrantes en la ciudad y la prensa marroquí ofrece datos de hasta 15 mil personas.
