‘Peseta vasca’: la efímera moneda que el Gobierno Vasco acuñó en Bélgica

El consejero de Hacienda Eliodoro de la Torre impulsó monedas y billetes en 1936 y 1937 ante la falta de circulante. Su circulación apenas duró unos meses.

El Gobierno Vasco de 1936 emitió la ‘peseta vasca’, acuñada en Bélgica bajo la dirección de Eliodoro de la Torre. El consejero de Hacienda del primer Ejecutivo autónomo impulsó monedas y billetes ante la falta de circulante durante la Guerra Civil.

Qué fue la peseta vasca

La emisión incluyó dos monedas de níquel con valor facial de 1 y 2 pesetas y billetes de 5, 10, 25, 50, 100, 500 y 1.000 pesetas. En los billetes figuraba la mención a ‘España’.

Las piezas metálicas se acuñaron en Bélgica. Su existencia duró apenas unos meses, en el mejor de los casos, según recoge el especial ’90 años del Gobierno de Euzkadi’ publicado por elDiario.es/Euskadi.

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Las monedas y billetes recibieron el sobrenombre de ‘eliodoros’ por su impulsor. La emisión respondió a la falta de circulante que provocó la guerra.

El diseño de los billetes correspondió al artista Nicolás Martínez Ortiz de Zárate. La serie de 1937 fue emitida ya formalmente por el Gobierno de Euzkadi.

Antes de la constitución del Gobierno de Euzkadi, la Junta de Defensa de Vizcaya había puesto en circulación unas notas de carácter provisional. Aquella primera emisión fue anterior a la aprobación del Estatuto de Autonomía y a la constitución formal del Ejecutivo.

Las monedas de 1 y 2 pesetas y los billetes de hasta 1.000 pesetas tuvieron una circulación de apenas unos meses.

Antes de convertirse en consejero, De la Torre fue responsable de Finanzas de la Junta de Defensa de Vizcaya.

El papel de Eliodoro de la Torre

Nacido en Barakaldo en 1889, Eliodoro de la Torre fue designado consejero de Hacienda por el lehendakari José Antonio de Aguirre. Militaba en el PNV y en el sindicato ELA, históricamente denominado SOV, SEV o STV.

El lehendakari formó un Ejecutivo de concentración en octubre de 1936. De la Torre se hizo cargo de Hacienda, aunque la gestión recaudatoria correspondía a las diputaciones forales.

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Antes de llegar a Hacienda, De la Torre había estudiado comercio y trabajado en la banca y en la empresa. Publicaba en la prensa nacionalista bajo el seudónimo de ‘Urtantea’.

En las Cortes Generales impulsó iniciativas a favor del euskera y del Concierto Económico. Fue elegido diputado en 1933 y 1936; en la segunda cita obtuvo más votos que el propio Aguirre.

De la Torre creó un recargo del 2% sobre los pagos para obtener liquidez en plena guerra. La recaudación directa siguió siendo competencia foral de la Diputación de Bizkaia.

De la Torre orientó su labor a asegurar liquidez en plena contienda. Su perfil era más de gestor que de orador, y Jesús María de Leizaola le reprochaba no ser un buen orador, según recoge el especial.

El exilio y el destino del consejero de Hacienda

Tras la caída de Bilbao, los billetes vascos tuvieron una segunda vida limitada en Barcelona. Se introdujeron con sellos institucionales mientras el Gobierno de Euzkadi iniciaba su exilio.

La caída de Bilbao atrapó al consejero en París. Regresó a Santander para colaborar en la evacuación de refugiados y mantuvo funciones en el exilio.

Eliodoro de la Torre no pudo huir de París durante la ocupación nazi. Vivió en la clandestinidad y logró establecerse en Baiona en 1944.

El conflicto por los depósitos del Banco de Bilbao ascendió a 1.900 millones de pesetas. La titularidad de las 2.448 cajas extraídas se dirimió ante tribunales franceses, neerlandeses y británicos.

El consejero asumió también las competencias de Sanidad tras el fusilamiento del republicano Alfredo Espinosa. Su propio sindicato le reprochó falta de dedicación, críticas que formuló personalmente el presidente Manuel Robles Arangiz.

Eliodoro de la Torre enfermó de gravedad en 1945 y falleció en enero de 1946. El próximo 7 de octubre se cumplen 90 años de la constitución del Gobierno de Euzkadi, aniversario que motiva el especial periodístico.