Aviso de la DGT para la Operación Retorno: la nueva infracción que los radares detectan desde esta semana

La DGT ha metido un as en la manga justo antes del tramo más peligroso del verano. Cinco radares nuevos llevan semanas midiendo la velocidad en Soria, Segovia y Albacete, pero por ahora solo envían un aviso, no una multa. Esa tregua se agota con el calendario, y septiembre llega pegado a la Operación Retorno.

El dato que conviene memorizar es sencillo: ya te están midiendo, aunque el boletín de sanción todavía no ha llegado a ningún buzón. Si vas a coger la carretera entre el 28 y el 31 de agosto, esto te afecta directamente, sobre todo si tu ruta cruza alguna de esas tres provincias.

Dónde están los nuevos radares de la DGT

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Los cinco dispositivos se reparten entre un radar fijo en la CL-101 de Soria, a la altura de Ólvega, y cuatro radares de tramo bidireccionales instalados en la N-110 de Segovia y en la CM-412 de Albacete. Al vigilar ambos sentidos de circulación, la DGT los contabiliza como cinco puntos de control aunque solo haya tres ubicaciones físicas.

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Todos están señalizados en la carretera y su posición exacta figura ya en la web oficial del organismo, algo que no siempre ocurre con los radares móviles. La diferencia real no está en dónde se colocan, sino en el momento elegido: justo antes de que 54,5 millones de desplazamientos tomen esas mismas vías en agosto.

Por qué la DGT da un mes de margen antes de sancionar

La DGT ha optado por un periodo de aviso informativo de un mes completo antes de que estos radares empiecen a sancionar de verdad. Durante agosto, quien supere el límite en esos puntos recibe una notificación advirtiéndole de que ha sido captado, pero sin multa económica ni pérdida de puntos. Es una forma de introducir la vigilancia sin la sensación de caza al conductor, algo poco habitual en el despliegue de un radar de tramo, que mide la velocidad media entre dos puntos y no perdona reducir la marcha solo al pasar por delante de la cámara.

Ese margen se acaba justo quince días antes de que arranque septiembre. Y septiembre es, precisamente, cuando la DGT empieza a tramitar boletines de denuncia idénticos a los de cualquier otro cinemómetro fijo, con sanciones de entre 100 y 600 euros según el exceso cometido.

Qué cambia con la Operación Retorno

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La Operación Retorno del verano se desarrolla entre el 28 y el 31 de agosto, y cierra la campaña estival con el regreso masivo de quienes agotan sus vacaciones en agosto y el cruce con quienes las inician en septiembre. Es, según la propia DGT, uno de los momentos de mayor movilidad del calendario, con millones de desplazamientos concentrados en apenas cuatro días.

Ese solapamiento explica por qué conviene prestar atención ahora, no cuando ya haya multa firme. El periodo de aviso termina justo cuando el tráfico de retorno está en su punto más alto, así que cualquier exceso cometido en los últimos días de agosto puede quedar registrado como uno de los primeros expedientes sancionadores de septiembre.

Qué otras infracciones vigila la DGT este verano

La velocidad sigue siendo el factor que más pesa en la siniestralidad de las carreteras españolas: estuvo presente en 307 siniestros mortales en 2024, el 22% del total de accidentes con fallecidos. Por eso el refuerzo no se limita a los cinco radares nuevos. La DGT también ha desplegado este verano cámaras camufladas en carreteras secundarias, capaces de esconderse detrás de una señal o cambiar de ubicación varias veces en un mismo día.

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A esto se suma la vigilancia aérea con los helicópteros Pegasus y el uso de drones, que cubren tramos amplios sin depender de infraestructura fija. Durante la Operación Retorno conviene tener presentes estas infracciones adicionales:

  • Alcohol y drogas: tasa cero recomendada, con multas que llegan a los 1.000 euros según el nivel detectado.
  • Uso del móvil al volante: 200 euros y 6 puntos, incluso con el coche parado en un semáforo.
  • No respetar la distancia de seguridad: 200 euros y 4 puntos, una de las causas más frecuentes de colisión por alcance.
  • Circular sin la baliza V16 conectada en caso de avería: obligatoria desde enero de 2026, sustituye a los triángulos tradicionales.

Cómo evitar que el aviso se convierta en multa

La recomendación de la DGT es la de siempre, aunque esta vez con fecha límite clara: respetar el límite vigente en cada tramo, sin fiarse de que el radar sea nuevo o de que todavía esté en fase de aviso. Los radares de tramo, además, no permiten frenar solo al pasar por delante del dispositivo, porque calculan la velocidad media entre dos puntos kilométricos concretos.

Si circulas habitualmente por la CL-101, la N-110 o la CM-412, conviene memorizar esos límites desde ya. El pronto pago sigue ofreciendo un 50% de descuento si se abona la sanción dentro de los primeros 20 días, aunque eso implica renunciar a presentar alegaciones.

Consulta la ubicación exacta antes de salir

La web oficial de la DGT publica el punto kilométrico exacto de cada uno de los cinco nuevos radares, y esa información también llega a los principales navegadores GPS. Revisarla antes de un viaje largo lleva menos de un minuto y puede ahorrar un disgusto en septiembre.

Diferencia entre aviso de radar y detector prohibido

Llevar una aplicación que señale la ubicación de radares fijos publicados por la DGT está permitido. Lo que sigue prohibido, con multas de hasta 500 euros, es cualquier dispositivo diseñado para detectar radares móviles antes de que el conductor los vea.

Lo que viene después del verano

La tendencia apunta a que este modelo de aviso previo se repita con futuros despliegues, porque reduce la conflictividad sin renunciar a la vigilancia. La DGT ya ha instalado más de un centenar de radares nuevos en el último año, y todo indica que la fórmula de introducir primero y sancionar después seguirá siendo la norma.

Mi consejo, después de años siguiendo estas campañas, es simple: trata el periodo de aviso como si ya fuera multa. La ventana de gracia existe para que te acostumbres al límite, no para que apures el margen hasta el último día. Llegar a septiembre sin sorpresas es, sencillamente, cuestión de no fiarse del calendario.